Posts Tagged ‘Salud’

El ejercicio y sus beneficios inciertos

Domingo, Octubre 25th, 2009

Dos preguntas, que muchos pacientes nos formulan, cuando esperan que los asistamos, profesionalmente, a perder de peso, son las siguientes: ¿Está establecido de manera conclusiva, que el ejercicio contribuye a la salud de manera significativa y beneficiosa? Y, si de veras lo hace, ¿puede el ejercicio, ocasionalmente, perjudicarlos?

Las respuestas a estas preguntas, tan apropiadas como profundas, aún no se han establecido de manera conclusiva.

Pero, es el mes de Jano, dios romano de las puertas y de los comienzos, y mes del año cuando todos hacen la resolución efímera de perder las mismas libras que han tratado de disipar por tanto tiempo.

El ejercicio y la dieta. Binario de las desesperanzas: La obesidad inefable. La realidad ineluctable…

Por ser principio de otro año, en este espacio compartimos noticias recientes acerca de los ejercicios aeróbicos, del perder de peso, y del levantamiento de pesas o halterofilia, para lograr hacerlo.

El Departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos ha publicado su más reciente documento acerca de los beneficios para la salud de adultos, entre 18 y 64 años de edad, alentándolos a que se ejerciten moderadamente.

Como ejercicios moderados, ellos recomiendan:

  • Una caminata energética o aeróbicos acuáticos por una ó dos horas cada tres días, o
  • Unos treinta minutos de correr, nadar o montar bicicleta, vigorosamente, por lo menos tres veces a la semana, o
  • Levantar pesas, por treinta minutos, cuatro veces a la semana — lo que no es tanto esfuerzo.

La asunción de los representantes de esta agencia federal es que mientras más a menudo y con más arranque se ejercita el cuerpo, mayores serán los beneficios para la salud de quien lo hace, incluyendo la reducción del riesgo a contraer ciertas enfermedades como son el cáncer y la diabetes — y, la obesidad, por supuesto. Aunque lo último sea debatible, como ya tendremos la oportunidad de discutir.

Estudios citados por los expertos documentan que las personas que se dedican a hacer los ejercicios descritos, con la frecuencia prescrita, viven, por promedio, de tres a siete años más que quienes viven como teleadictos (o couch potatoes).

Las preguntas que, en esta ponencia deseamos explorar, son: ¿De qué manera el ejercicio nos ayuda? Y, si, haciéndolo, como se recomienda, conlleva algunos riesgos.

Lo que conocemos

Lo primero que se ha establecido científicamente, es que el ejercicio es beneficioso para el sistema cardiovascular, aunque lo que se omite, cuando se recomienda, es que los beneficios difieren entre especies y, aun entre miembros del mismo género.

Por ejemplo el género de los úrsidos, en gran manera, difiere del nuestro en estos respectos, aunque de ellos mucho aprendemos. (Véanse mis ponencias al respecto).

Durante los últimos diez años la evidencia ha venido acumulando progresivamente demostrando, de manera definitiva, que los entrenamientos vigorosos favorecen el estado de salud de muchas personas, disminuyendo el peligro de los trastornos del corazón.

La razón para esto, se presume, que sea la siguiente. Cuando una persona se entrena, el músculo cardíaco se contrae con mayor frecuencia y vigor, acrecentando la circulación arterial. Este efecto, a su vez, produce cambios discretos en el sistema nervioso autónomo, el cual es responsable por la contracción y relajamiento de todos los vasos sanguíneos. Este derivado, de ajustes delicados del sistema cardiovascular resulta, a su vez, en un ritmo cardíaco más lento durante el reposo, en una reducción en la presión arterial y en una respuesta más flexible en la acción del corazón — todos estos últimos, son factores reconocidos que disminuyen el riesgo del desarrollo de enfermedades del sistema cardiovascular.

El ejercicio físico asimismo incrementa la idoneidad del miocardio y las arterias, disminuyendo la cantidad de triglicéridos en la sangre circulante.

Otros efectos benéficos del ejercicio es que aumenta la proporción HDL/LDL del colesterol en favor del HDL, que es el “colesterol bueno” que a todos nos beneficia.

El problema que los investigadores confrontan y que todavía espera ser resuelto, es que el ejercicio no nos favorece a todos igualmente. Amén de que los beneficios de su efecto, por encima descritos, no son válidos para todos.

El ejercicio, ¿previene el cáncer?

Varios estudios en progreso en los Estados Unidos — abarcando miles de personas — extendiendo por varios años, demuestran que el ejercicio hecho con regularidad reduce el riego de adquirir ciertas malignidades, especialmente cáncer del colon y del seno. Lo que los investigadores no han logrado hacer, es explicar el mecanismo responsable por este fenómeno.

Una explanación, tan posible como plausible, es la creencia bien aceptada de que el ejercicio controla beneficiosamente el peso del cuerpo — lo que no siempre es verdad, como ya sabemos.

El mecanismo que explica cómo el entrenamiento físico puede ser ventajoso es el siguiente

Las personas delgadas registran niveles menores de insulina circulante, la hormona pancreática que asiste a las células en el uso de la glucosa, su fuente de nutrición y energía. Por su parte, las personas con sobrepeso, o que son obesas, poseen la tendencia a desarrollar resistencia a la acción de esta hormona, una condición en la cual las células cesan de responder a la estimulación para absorber la glucosa. Cuando este fenómeno sucede, el páncreas produce mayores cantidades de insulina para compensarlo, inundando el torrente sanguíneo con este derivado glandular. Niveles elevados de insulina en la sangre, se han asociado con algunas formas de cánceres. La razón para lo último siendo, porque la insulina es esencialmente una hormona de crecimiento que afecta a los tumores, en desarrollo incipiente, haciendo que crezcan más rápidamente. Lo que es perjudicial.

Se cree que el ejercicio físico contrarresta, bajando el peso, la resistencia de las células a la influencia de la insulina.

La realidad es, que cualquier endocrinólogo puede dar testimonio de los muchos pacientes delgados que conoce, en su práctica, que son resistentes a la insulina.

Se entiende igualmente, que el ejercicio previene la aparición del cáncer y otras enfermedades, por su acción estimulante del sistema inmune. De igual manera, como el ejercicio disminuye los niveles de las hormonas femeninas, estrógeno y progesterona, esto explica por qué el riesgo de desarrollar cánceres del útero y del seno, es menor, ya que estos tumores se sabe que están relacionados a niveles altos de estas específicas hormonas.

Pero, aún en este punto, los expertos concurren en que otros factores, todavía desconocidos — además del ejercicio — pueden estar presentes, para explicar estos efectos beneficiosos para la salud.

El ejercicio, como factor en el fortalecimiento de los huesos

Está establecido científicamente que el ejercicio, en moderación, aumenta y mantiene la masa ósea y reduce el riesgo de la osteoporosis. Esta noción está soportada por la rarefacción relativa que se detecta en astronautas que permanecen en la ingravidez por periodos prolongados de tiempo y por el riesgo que la anorexia nervosa y condiciones asociadas presentan a sus víctimas.

Como sucede con los músculos, los huesos se tornan más fuertes cuando soportan un peso mayor que el normal, en el sentido de levantar un objeto y subir algunos peldaños cargándolo. Aquí no nos referimos a transportar trescientas libras de adiposidad en el cuerpo, como lo hacen tantas personas obesas. Pero, lo que aún no conocemos es la razón por qué una persona que levanta pesas de trescientas libras no se beneficia, si moviliza, en lugar de pesas, trescientas libras de gordura corporal.

Pero, siempre existe una “explicación”, aunque ésta resulte poco convincente. Hela aquí: Se cree que el ejercicio estimula los osteocitos (las células óseas maduras) a que “instruyan” los osteoblastos  a que incrementen la formación de tejidos óseos nuevos.

El entrenamiento previene la diabetes tipo 2

Se cree que el ejercicio físico ayuda a prevenir, y aún puede reversar la diabetes de tipo 2.

La diabetes del tipo 2 es una condición en la cual el cuerpo comienza a ignorar el efecto de, o falla en producir, la suficiente cantidad de insulina para el metabolismo de la glucosa — condición conocida como la resistencia a la insulina.

Si los músculos y otros tejidos no pueden absorber la glucosa circulante en cantidades adecuadas, daño a los vasos sanguíneos y los nervios resultan, abriendo el camino a las enfermedades cardiovasculares, derrames cerebrales, e infecciones por agentes microbianos oportunistas.

A continuación, ofrecemos otro mecanismo esotérico para explicar este beneficio, que es invocado por los expertos con singular frecuencia.

Se cree que cuando una persona monta bicicleta, corre, o hace cualquier clase de ejercicio vigoroso, las contracciones musculares aceleran la producción de adenosina mono fosfatasa-activada quinasa proteínica (AMQP). Una enzima que acelera la degradación de grasas que interfieren con los transportadores de glucosa celulares.

Es posible que existan diferencias individuales en la manera en que diferentes personas responden al ejercicio, como sabemos que existen diferencias en cómo distintas personas responden a las medicinas, o aun al amor.

Se cree que el ejercicio mejora la capacidad intelectual — aunque el comportamiento de algunos atletas contradice lo dicho, sin dejar lugar a dudas

Siempre se ha propuesto, sin suministrar evidencias para hacerlo, que el ejercicio hace que uno funcione mejor en pruebas psicológicas intelectuales.

Hoy se afirma que ciertos animales de laboratorio se benefician en su capacidad cognitiva por la acción de ciertas moléculas que, actuando, vía el hipocampo cerebral, mejoran sus capacidades para resolver problemas en elaborados laberintos experimentales estructurados para ellos.

Por alguna extraña razón, el rol que el efecto del entrenamiento pueda jugar, nunca se discute en estos casos.

Existe suficiente evidencia científica que soporta que la idoneidad física mejore la capacidad cognitiva del ser humano. Un estudio reciente demostró que personas mayores de 50 años sufriendo de problemas de la memoria obtuvieron marcas mejores en pruebas cognitivas luego de seis meses de entrenamiento físico. Manteniendo esta ventaja años después de que el estudio concluyera.

Pero, aun existen los escépticos quienes nos advierten del hecho de que aún no se han hecho suficientes investigaciones controladas para poder corroborar la relación entre el ejercicio y el poder del cerebro. Una complicación para lograrlo es la escasez de artículos al respecto, que además de ser pocos, resultaron sernos de escasa ayuda, por su imprecisión, para nuestro propósito en esta monografía.

Pérdida de peso

La relación entre el ejercicio físico y la pérdida de peso es muy complicada para ser examinada someramente. Pero, por contraste a la creencia común, debe de mencionarse el hecho de que el entrenamiento en el gimnasio todos los días no siempre resulta en mermas de peso, como tantos admiten.

No obstante, los expertos, nos señalan, las muchas estadísticas que soportan la noción de que el entrenamiento vigoroso es un método eficaz de bajar de peso. La realidad en este último respecto, es que alguien puede pasar una vida sin moverse, consumiendo muchas calorías, y sin ganar peso alguno, como más adelante veremos…

El incremento de la actividad física y el control del consumo de calorías puede, al largo plazo hacer que se pierda de peso — pero no siempre — lo que tampoco sucede del modo rápido que todos ansían. Lo que hace que quienes lo intentan, sin éxito inmediato, pierdan la confianza, se desalientan y abandonan la idea, retornando al punto desde donde comenzaran.

“Es demasiado esfuerzo, ir sin comer, y correr 3 kilómetros al día…” decía una paciente que desperdiciara miles de dólares en un local spa ambulatorio. Añadiendo, “es todo un sacrificio muy grande — la vida es tan corta y la muerte tan larga…”

“En la semana y media que durara el spa lo único que perdí fueron varios miles de dólares y lo que gané, fue que me reuní con viejos amigos… ¡Gran cosa!”

Para la persona promedio, la sensatez en la ingesta de calorías, en lugar de quemarlas a través del ejercicio es el factor más importante en la pérdida del peso. Pero, es de importancia recordar que el ejercicio en sí confiere beneficios psicológicos decisivos que hay que tener en consideración para mantenerse delgado.

Algunos de los propuestos efectos beneficiosos — aún no establecidos — del entrenamiento físico consisten en disminuir la actividad estimulante del deseo de comer, que proviene de la acción de la hormona ghrelina. Se cree que hasta unos treinta minutos después de ejercitarse vigorosamente, la actividad de esta hormona disminuye, mientras que se incrementa la excreción del neuropéptido YY — hormona supresora del apetito — por un período de tres horas. Lo que no es asunto confirmado, como ya hemos dicho.

Algunos científicos sugieren que la actividad física puede, paradójicamente, inducir el aumento del peso, porque incrementa el consumo de calorías, en algunos casos.

Prosigamos, repitiendo la pregunta, el ejercicio físico: ¿garantiza una mejor salud?

La actividad física proporciona muchos beneficios como los que hemos descrito anteriormente. Pero, lo que no garantiza es que sea eficaz como remedio para la obesidad.

Estudios ratifican, una y otra vez, que la mejor combinación para resolver este problema consiste en combinar nutrición adecuada y actividad física moderada.

Investigadores de la Universidad de Loyola y otros centros norteamericanos compararon mujeres de ascendencia afroamericana en Chicago con mujeres de existencia rural en Nigeria. En promedio, las mujeres en Chicago pesaban 184 libras y las de Nigeria pesaban 127. Una diferencia marcada.

Los científicos esperaban que mayor actividad física fuera la razón por la cual las mujeres de Nigeria fueran más delgadas que las residentes de Chicago, descubriendo que esto no era así, ya que ambos grupos utilizaban aproximadamente igual números de calorías al día.

Pero, como tenían que resolver el rompecabezas presentado en que un grupo era corpulento y el otro no — a pesar de que sus actividades físicas fueran idénticas — resolvieron mirar a lo que era lógico como si fuese algo asombroso.

Los investigadores concluyeron, con singular perspicacia, que la clave para explicar la diferencia no era el ejercicio sino la dieta.

¡Aplauso!

He aquí la razón

La dieta de las mujeres de Chicago consistía casi exclusivamente de fast foods y la de las mujeres africanas se componía de carbohidratos complejos en abundancia, fibras, vegetales, cero azúcares y muy poca cantidad de grasa animal o de productos lácteos en general.

Las directivas del Departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos, entonces, no son exactas

Por las razones ya expresadas, se ponen en duda las directivas y recomendaciones para la población general ofrecidas por el gobierno de los Estados Unidos.

Si bien, es cierto que quienes se ejercitan queman más calorías, también lo es que ellos comen más para compensar este desgaste.

Los resultados de otros estudios mencionados, y de algunos que a ellos los precedieran, desmienten que el ejercicio físico sea un factor clave en el control del sobrepeso.

Lo que significa en que el control del sobrepeso nunca será posible, de manera eficiente, si no se acompaña de cambios en la estrategia alimenticia y en la resolución de los factores emocionales que lo soportan en cada persona que es gorda. Como hemos visto y reportado en tantos casos.

Por eso concluimos en que es inútil tratar de combatir el sobrepeso, si se paga el precio más alto de la demolición de las defensas psicológicas que lo soportan. Algo que las dietistas del mundo, los directores de spa y los cirujanos bariátricos soslayan a riesgo de sus pacientes.

Por supuesto, los proponentes de las cirugías bariátricas solamente atienden a los aspectos ponderales de un problema de complejidades enormes y a la vez poco entendidos.

Como aquí nos ocupamos del ejercicio, vamos a proseguir, elaborando en los conocimientos derivados de un caso que estudiáramos.

Karen

La tragedia sucedió inesperadamente para esta hija única, que había sido adoptada, de niña, por una pareja que no pudo concebir.

Retornando del baile de su graduación, un accidente ocurrió en el que murieron casi todos quienes viajaban en el vehículo que, el novio de Karen, condujera a alta velocidad.

Karen, la víctima sobreviviente, nunca recuperó su conciencia y esperó, yaciendo en un coma, en una cama de la unidad intensiva de un hospital — localizado en un estado muy conservador de los EEUU — a que las batallas legales se libraran entre quienes deseaban remover todo el soporte vital que, de manera artificial, la mantuviera viva y de quienes oponían a dejarla descansar en paz, con un cerebro ya muerto.

Durante una consulta con un académico especializado en la neurología, éste me llamó a que acudiera a su lado para que examinara la botella de alimentos que Karen recibiera diariamente por la vía naso-gástrica.

Para la sorpresa y desmayo de mi colega y la propia, por error, la paciente estaba tomando en exceso de seis mil calorías diarias, lo que, traducido en el pensamiento de los dietistas norteamericanos, significaría que esta mujer en más de dos años de esta ingesta, y sin moverse para nada, debió de acumular cientos de libras. Pero sin embargo lucía cadavérica con un peso de sólo 85lb.

Para este fenómeno debe de haber una explicación lógica aunque tentativa.

Para quienes han leído mi artículo La anorexia nervosa: La realidad y los hechos… la explicación aquí ofrecida, no les resultará extraña.

El hipotálamo actúa para regular todas nuestras funciones vitales de manera automática. Por ejemplo, el uso de drogas o de cirugía de reducción del estómago para controlar la obesidad es tan lógico como decir que la polución industrial es necesaria para ganar becas a la Universidad de Duke, porque en ambas circunstancias se ignora la función hipotalámica, esencial sino para entrar a Duke, para controlar el sobrepeso de manera decisiva.

En el caso de la paciente descrita en mi artículo en la anorexia, ella recibió olanzapina y risperidona (ambas medicinas que “engordan”, sin contener calorías alimenticias), porque los médicos querían que engordara,  para “curar” la anorexia de que sufriera.

Lo que las drogas lograrían hacer bien, fue desorganizar la delicada función hipotalámica, como viéramos en el estudio del caso.

Pero, no olvidemos, el ejercicio es importante…

El ejercicio es parte de nuestras vidas, porque necesitamos movilizarnos para procurar la comida con que sobrevivir. Pero, su requerimiento cambia a través de nuestro ciclo vital.

En otras palabras, el ejercicio, como la dieta, sufre transformaciones que son características y típicas de cada etapa del crecimiento evolutivo del ser humano.

Ejercitarse y comer no es lo mismo para una adolescente de quince años como lo es para un bebé, o para una señora de 99 años.

Pero, el ejercicio, repetimos, es importante para nuestra especie

Entonces, ¿qué?

El ejercicio es bueno, porque lo necesitamos, pero no para convertirlo en el sacrificio obligatorio en que, perversamente, lo hemos transformado.

Los “expertos”. Nos suministran sus “conocimientos” todos los años alrededor de ésta, la fecha de las resoluciones pronto abandonadas. Pero, al hacerlo, lo conciben, y lo expresan de la misma manera acostumbrada y poco persuasiva. Pero, al así hacerlo, al menos, nos hacen reflexionar para, si nada más, disentir con ellos.

Reconozcamos que las mujeres de Nigeria y las de Chicago diferían en un factor esencial: en la dieta, y no en cuanto se ejercitaban — mientras que, impertérrita, emaciada y sobrealimentada,  Karen, no se entrenaba, porque su estado no lo permitiría.

En resumen

Para mí éste es siempre un ejercicio anual que vale la pena realizar.

Imagen

Mujer paleolítica.

Perdiendo más que libras con las ‘píldoras’ para reducir

Domingo, Octubre 25th, 2009

Las personas que hacen uso de píldoras importadas, para perder de peso — provenientes de ciertos países sudamericanos — están ingiriendo anfetaminas sin saberlo, arriesgando sus vidas y su libertad, si las usan en Norteamérica.

Los médicos deben de ser conscientes de los serios efectos secundarios que son posibles con el uso de estas sustancias, para que así puedan asistir y tratar muchos pacientes que les llegan sufriendo de síntomas inexplicables.

A pesar de que las agencias gubernamentales de los EEUU han prohibido el uso de los supresores del apetito, todavía éstos se recetan en muchos países del mundo, especialmente en la América Latina.

Fenproporex, es un agente supresor del apetito, derivado de la anfetamina, que goza de mucha popularidad. Se conoce que, cuando se ingiere, éste se convierte en una anfetamina my rápidamente, resultando ser poderosamente adictivo.

La disponibilidad internacionalmente y su venta vía el internet lo ha hecho accesible a quienes deseen obtenerlo en los Estados Unidos, a pesar de su prohibición.

De acuerdo a las autoridades de salud norteamericanas, muy pocos médicos en ese país están conscientes de la existencia de las pastillas de dieta que combinan fenproporex con benzodiacepinas, inhibidores selectivos de la absorción de la serotonina, diuréticos, laxantes, hormonas tiroideas y otras sustancias.

Para ilustrar los riesgos que representan estas ‘pastillas de dieta’, se presentaron dos casos en la revista profesional Medical Science, involucrando pacientes que tomaban agentes supresores del apetito, conteniendo fenproporex, importados del Brasil.

El primer caso fue el de una mujer de 26 años de edad que se quejaba de dolores de pecho intermitentes, palpitaciones, dolores de cabeza e insomnio por un período de dos años.

Durante ese tiempo, su médico fue incapaz de determinar la causa de su malestar, hasta que la orina de la paciente resultó positiva para las anfetaminas y el clordiazepóxido que estaban presentes en las píldoras.

Los síntomas desaparecieron cuando dejó de tomarlas.

En el segundo de los casos, un hombre de 38 años, dio resultados positivos en una prueba rutinaria de orina y, como consecuencia, fue suspendido de su empleo.

Ambas sustancias, fenproporex y fluoxetina fueron encontradas en sus pastillas de dieta importadas.

Mientras tomaba las píldoras, este individuo experimentaba períodos de insomnio y palpitaciones que desaparecieron cuando cesó de tomar estas píldoras.

En ambos casos descritos, no todas las sustancias contenidas en las píldoras correspondían a las que se describían en las etiquetas de los frascos en que las drogas se dispensaban.

Debido a su fácil acceso vía el internet, esas píldoras puede causan un sinnúmero de problemas de salud a personas desapercibidas.

Las autoridades norteamericanas están decididamente opuestas al uso sin control de fármacos para perder de peso o para controlar el apetito.

Este pequeño artículo se ofrece a nuestros lectores para compartir conocimientos de utilidad con ellos.

Imagen

Supresoras del apetito.

El problema de la malnutrición en Australia

Sábado, Octubre 24th, 2009

Los habitantes aborígenes de esta isla-continente se consideran fósiles vivos, reliquias de milenios pasados durante los cuales los seres humanos vivían en perfecta armonía con la Naturaleza.

Los aborígenes eran gente de hábitos escuetos y de constitución delgada. Su dieta carecía de carbohidratos simples (azúcares refinados), de grasas animales (no sabían ni condimentar ni freír), de harinas refinadas (no cosechaban el trigo, porque no sabían cultivar la tierra), no sabían hornear, ni conocían el pan, no procesaban ni consumían la leche y se ajustaban a un estilo de vida de nómada, con poco hacinamiento de posesiones personales, trasladándose a pie, recorriendo distancias considerables en la búsqueda de agua, de la comida y del refugio. Así vivieron muy bien.

Cuando Inglaterra decidió establecer en Australia una colonia penal, lo hizo sin que nadie previera el desastre ecológico y humano que le propinarían al habitante indígena de esas islas. Los convictos-criminales y sus guardianes exterminaron grupos y tribus indígenas sistemáticamente, porque negaban aceptar el hecho de que fueran humanos. Este genocidio se llevó a cabo, de modo similar con se hicieran, tanto en el continente australiano, como también en Tasmania y en Nueva Zelanda.

El resultado patético es que hoy, el aborigen australiano, se considera raza al borde de su extinción. Su hábitat arruinado por los colonizadores, su dieta pervertida por la introducción de tantas cosas para ellos extrañas, sus actividades reducidas y su descubrimiento de las bebidas destiladas (que se compran por doquier) lo que, actuando en conjunto, arriesga el destino de otro eslabón en la cadena de la evolución humana. Pero este desastre humano ecológico, no solamente afecta al nativo, sino que también a la larga nos afectará a todos.

¿Qué ha pasado en Australia y porqué pasó? La respuesta se encuentra imbricada con las variedades de estrategias adaptadoras de nuestra especie H. sapiens sapiens. Respondiendo a las presiones de las fuerzas de la Naturaleza grupos selectos de entre nosotros fueron capaces de llevar a cabo migraciones enormes en búsqueda de seguridad y de la supervivencia. Esas epopeyas se realizaron respondiendo, quienes las realizaran, a las experiencias de los cambios exigidos por el ambiente. También se hizo mediante el uso de capacidades de adaptar. Entre ellas la capacidad de acumular grasa en el cuerpo y de engordar. Grasa, que luego de haber servido su propósito de reserva sería consignada a eliminarse (adelgazar), cuando la grasa no sería ni necesaria ni conveniente. Para lograr esos fines adaptantes el hipotálamo no sólo tornaba el metabolismo en un proceso más eficiente, sino que estimulaba el apetito por comidas que fueran abundantes, copiosas y ricas. Todo esto estaba bien en esa época, porque en ese período de nuestra evolución era necesario. Pero en nuestro mundo actual de comidas en exceso, esta adaptación además de ser superflua es innecesaria. No obstante, las mismas funciones hipotalámicas adaptantes de entonces, permanecen inmutadas en nuestros cuerpos, en éste, un período en nuestra historia durante el cual en algunos de nuestros países (Australia, por ejemplo) el hambre generalizada no ha sido padecida.

En la Australia de hoy, los supermercados están colmados con la misma profusión de frutas y vegetales frescos, de leche y de sus derivativos y de las comidas enlatadas típicas de los países occidentales. Pero aquí todo… absolutamente todo lo que se enlata, se procesa con la adición de azúcares refinados. Comparablemente, las secciones dedicadas en estos supermercados a substancias que son ‘no-comida’, por ejemplo: dulces, helados, salsas condimentadas, golosinas, pastelerías, papas fritas, refrescos, y carnes grasosas y curadas, son mayores que las correspondientes en otros países que hemos visitado. Cuando el australiano hace su compra él usa casi exclusivamente la sección de no-comida, prestándole escasa atención a las frutas y a los vegetales.

En las ciudades de este país se come, se come mucho, y se come mal. El australiano vive casi exclusivamente de pescado y carnes fritas empanadas con harina, en adición consume cantidades enormes de papas fritas, refrescos, dulces y helados de todas clases. También consume pizzas, hamburguesas y toda variedad de sándwich en abundancia. El desayuno es opíparo, al estilo anglo / norteamericano: tostadas, mantequilla, huevos fritos, jamón, chocolate, tortas con mermelada, cereales y leche integral.

El resultado es que nos proporcionan un laboratorio impresionante para la observación científica. A pesar de que se desplazan en sus bicicletas a velocidades adecuadas, a pesar de caminar muchos kilómetros al día y de ser devotos de la vida al aire libre, los australianos en proporciones alarmantes padecen de una súper obesidad extrema que continúa generalizándose. Los niños jóvenes alcanzan la pubertad prematura, resultado de la adiposidad corporal que les agobia. Los adultos se desplazan con la locomoción menoscabada por la acumulación de grasa en sus extremidades, y las personas de avanzada edad dan lástima, ya que están condenados a movilizar sus cuerpos enormes careciendo de la energía necesaria para el enorme trabajo requerido.

En este país parecen existir más lugares donde se pueden comprar comidas del tipo ya mencionado. Porque aparenta que el australiano siempre está comiendo, o chupando, o bebiendo, o tragando algo… sinceramente, aun los animales domésticos afectan el sobrepeso…

Paradójicamente, Australia le ha ‘ofrecido’ al mundo el sistema de reducir de Jenny Craig… que de ser eficiente le hubiese removido, además del dinero de sus bolsillos, quizás libras, a aquellos incautos que creyeran en esa quimera.

A todos nos convendría aprender la lección que nos enseñan los australianos: ‘Fruta… no frito’.

Imagen

Aborigen.

Comer mucho, y, comer a deshora nos engordan

Sábado, Octubre 24th, 2009

‘Comamos y bebamos, porque mañana moriremos… (Isaías 22:13)

Por muchos años he expresado mis reservaciones acerca de comer de manera contraria a la programación de nuestra especie.

He hablado en otras ponencias acerca del atracón nocturno y del desayuno, artículos disponibles en varios portales y en monografías.com.

Los ritmos circadianos

En biología, los ritmos circadianos o bióticos son oscilaciones de variables biológicas en intervalos regulares de tiempo. Todos los animales, las plantas, y probablemente todos los organismos, muestran algún tipo de variación rítmica fisiológica (tasa metabólica, producción de calor, floración, etc.) que suele estar asociada con un cambio ambiental alternante, generalmente controlado por el movimiento del sol, la luna y las estaciones. En todos los organismos eucariotas así como en muchos de los procariotas y hongos se han documentado diferentes ritmos circadianos, con períodos que se extienden desde fracciones de segundo hasta años. Si bien son modificables por señales exógenas, estos cambios regulares persisten en condiciones de laboratorio, aun sin estímulos externos.

Por esa razón yo empecé a sospechar, hace algún tiempo, que la comida nocturna era improcedente para nuestro género, de animal diurno que, esencialmente, somos.

Asimismo postulé que, cuando comemos de noche — no importa la racional que tengamos para hacerlo — lo hacemos solamente, de manera programada por la Naturaleza — porque enfrentamos el peligro de una posible carestía de alimentos, lo que resulta en que el hipotálamo lo registre. Efectuando los cambios metabólicos necesarios para responder a la misma.

El resultado es que esa comida nocturna, por necesidad, nos hace engordar.

Nuevas noticias del mundo de la ciencia

De acuerdo a un estudio reciente publicado en la revista Obesity, para algunos animales de laboratorio, comer durante las horas en que el cuerpo, naturalmente, dormiría puede resultar en acumulaciones de peso excesivas.

Éste es el primer estudio que asocia la sincronización cíclica de las comidas con el aumento de peso.

Especialistas del sueño en Northwestern University compararon dos grupos de ratones. Cada cohorte asignado a uno de dos programas opuestos de alimentación, por seis semanas.

Ambos grupos recibieron la misma cantidad de comida, rica en grasa, durante el mismo período.

Ambos grupos gozaron del mismo nivel de actividad física.

La única diferencia entre los grupos consistió en que un grupo fue alimentado durante las horas en que normalmente estarían despiertos, y el otro, cuando debieran de estar dormidos.

A la conclusión del estudio, el último agregado de ratones aumentó más del doble del peso ganado por los que comieron durante las horas activas.

‘Por algún tiempo nos habíamos preguntado si existiría una relación entre los patrones de comer y el aumento de peso’, expresó el Dr. Louis Aronne, experto en la obesidad.

Este investigador señala que previas gestionas sugieren que las personas que soslayan el desayuno a favor de comidas masivas, en horas de la noche, tienden a ser obesas.

Sugiriendo que, si un experimento similar. Con los mismos resultados, se efectúa, entre seres humanos, puede que establezca, la importancia de la claridad del día en lo que, al ganar de peso, respecta.

Los ritmos biológicos

Aparentemente, el factor principal en la solución de este enigma, puede que sea consecuencia de la disrupción del ritmo circadiano.

¿Cómo este factor opera en nuestra especie?

Veamos

Comiendo a horas inapropiadas puede que disturbe el ritmo natural del organismo, desencadenando el comienzo de una serie de reacciones metabólicas que al final conducen a ganar de peso.

Éste fenómeno ocurre porque nuestros cuerpos están naturalmente programados a comer durante las horas del día, lo que resulta en que comer dentro de los períodos para los que no estamos diseñados afecta la habilidad del cuerpo para mantener su balance energético.

Lo que significa que el organismo comienza a hacer uso de sus calorías de modo aberrante.

Este cambio puede resultar en fluctuaciones en los niveles de numerosas hormonas, que influyen en un aumento en ghrelina y una disminución de leptina — los dos agentes principales que controlan el apetito y la saciedad.

La hormona del hambre, la ghrelina, que reside en el estómago, es la que envía al cerebro la señal traducida en ‘dame de comer’, mientras que la hormona de la saciedad, la leptina, indica al cuerpo cuando la ingestión de comida debe de cesar.

Pero, si es cierto que esas hormonas han sido manipuladas en animales de laboratorio para producir aumentos y pérdidas de peso, lo mismo no ha sido el caso con los seres humanos.

Experimentos en que a personas obesas se les inyectara leptina han fallado, porque las vías metabólicas que controlan el hambre y la saciedad en nuestro género, son mucho más complejas que las de los ratones.

Por ejemplo, eliminando solamente una de 50 de estas vías, por medios farmacológicos — si esto fuera posible — sólo significaría que las otras 49, eventualmente, compensarían, eliminando los efectos de tal maniobra.

Lo que a nadie hace sentir optimista.

Aunque los hallazgos recientes reportados en Obesity, todavía no pueden ser aplicados fuera del laboratorio, otras investigaciones soportan la idea de que la disrupción del sueño puede estar relacionada con el aumento de peso en los seres humanos.

Estudios conducidos en profesionales de turno nocturno, como son las enfermeras y trabajadores de factorías, indican que éstos están a un riesgo mayor de tener sobrepeso que sus homólogos que laboran durante las horas de luz diurna.

Puede ser que este fenómeno esté relacionado a la tendencia de los trabajadores nocturnos a comer comidas pesadas duran esas horas.

Otros estudios demuestran que personas que duermen unas ocho horas por la noche tienden a ser más delgadas que las que duermen menos o no duermen lo suficiente.

Investigaciones diversas, asimismo han establecido la conexión que existe entre períodos de dormir, cortos o desorganizados, con algunas condiciones relacionadas al sobrepeso, incluyendo la diabetes y la enfermedad cardiovascular.

Todos los investigadores parecen estar de acuerdo con la noción de que comer por las noches no es buena idea y una que puede resultar en la ganancia de extras libras, como asimismo puede aumentar el reflujo gastroesofágico y otras complicaciones asociadas con problemas de dormir.

Comer durante las horas del día sí que parece ser buena idea, algo en lo que todos los científicos están de acuerdo, aunque realmente, no saben cómo explicarlo.

Aunque la razón para este fenómeno esté contenida en mi artículo titulado, Las memorias, la obesidad y el hipotálamo, en monografías.com. Aquí resumimos aspectos del mismo.

Todo comenzó en Toronto.

LAS MEMORIAS HIPOTALÁMICAS Y SU SIGNIFICADO

En la ciudad Toronto, hace unos años, se celebró una conferencia internacional acerca de las disorexias en general y de la obesidad en particular.

Dos estudios que fuesen presentados como parte de los trabajos científicos atrajeron la atención de la prensa internacional.

En uno de los estudios, que se condujo en la Colorado State University en Denver, los investigadores dividieron tres grupos de voluntarios a quienes le administraran tres regímenes dietéticos básicamente diferentes: Un grupo recibió 60% de las calorías de su dieta en forma de grasa, mientras que el otro grupo recibió solamente 20% de sus calorías de este modo.  El tercer grupo de voluntarios recibió la mayoría de sus calorías en forma de carbohidratos complejos como serían la yuca, el casabe, la papa o el arroz.

Los resultados del estudio fueron predecibles: El grupo con la más cantidad de grasa ganó mucho peso, el grupo con el 20% de grasa asimismo ganó de peso, pero ganó menos, mientras que  el tercer grupo permaneció a un nivel estable de peso.

Comentarios

En nuestra opinión este proyecto ‘científico’ estaba diseñado muy pobremente, ya que una dieta que contiene un 20% de grasa es una dieta poco balanceada (aunque en un país de tanta gordura como lo es los EE.UU. eso se considere aceptable). Los investigadores, también, cometieron el error de no decir cuántas calorías de grasa estaban consumiendo los tres grupos antes de comenzar el estudio y, finalmente, llegando a la conclusión, sin evidencias, de que ‘el ejercicio físico es factor indispensable para evitar el sobrepeso’.

Lo último es absolutamente falso.

El otro estudio, presentado durante la misma conferencia, que asimismo atrajo atención internacional, fue resultado de los esfuerzos de un colega nuestro, el afamado A. Stunkard de Pennsylvania State University en Filadelfia.

Stunkard y sus colaboradores describieron un ‘síndrome’ el cual apodaran ‘El Síndrome del Apetito Voraz Nocturno’.

En esta condición, la víctima desarrolla un hambre insaciable que se incrementa con la progresión y el proceso de la noche, provocando el consumo de cantidades ‘enormes’ de comida de alto contenido calórico.

El remedio que, el grupo de Stunkard, ofreció para remediar esta condición es tan ingenuo, como inverosímil: ‘comer (sí, comer) un desayuno y un almuerzo sensible’ — es todo…

He aquí el lugar donde los resultados de nuestras propias investigaciones ofrecen una explicación — la única explicación posible — para este asunto — ya que nuestros colegas no ofrecieron ninguna.

Explicación

Nuestro hipotálamo cerebral desempeña los deberes de proteger nuestra existencia de modo automático y mecánico.  Pero, para poder llevar a cabo sus delicadas gestiones, lo hace a través de las funciones que neurotransmisores, de ‘memorias’ reflejas, depositan en él, las cuales se evocan cuando situaciones sobrevienen que imitan las condiciones que hicieran posible la ‘memoria’ inicial.

El estrés es factor desencadenante de la reacción inicial

Aquí explicamos la manera cómo se inicia el círculo vicioso del apetito voraz:

Estrés ? hambre ?  consumo de comida en exceso ? consumo excesivo resulta en ? estrés ? hambre — y así continúa el ciclo como en moto perpetuo.

Entonces, ni el desayuno ni el almuerzo (no importa cuán ‘moderados’ estos sean) alivian esta condición, sino que la empeoran.

El desayuno en sí, no es una comida esencial para nosotros. Si tuviéramos acceso a un desayuno opíparo en nuestro estado aborigen, en lugar de salir a procurar comida (durante el período Paleolítico) sencillamente nos contentaríamos con jugar y reposar — porque lo que motiva y estimula nuestros esfuerzos, es el hambre.

El remedio, para la atrocidad de nomenclatura del ‘Apetito Voraz’, reside en la adopción de la dieta que la Naturaleza, originalmente, nos asignara.

Resumiéndolo todo

El plan que la Naturaleza nos asignara es el mejor de seguir para vivir una existencia balanceada en todo respecto.

Abandonarlo es incitar desastre.

Somos animales diurnos. No lo olvidemos, para no engordar.

El fin.

Ilustración

El atracón nocturno…

Sistema de dieta DNA: Lo que sabemos y lo que no…

Sábado, Octubre 24th, 2009

Personas que han dietado con asiduidad, reconocen que esta es la actividad más engorrosa que existe. Por cada persona que pierde diez libras con Atkins o Jenny Craig, hay otras que no pierden una onza.

Mientras que para algunos comer ‘light food’ es un ‘milagro’ para otras lo único que logran es sentirse distendidos.

Ahora, una clínica nueva nos asegura que puede lograr lo que nadie ha alcanzado: Hacer que perdamos de peso de manera permanente.

¿Cómo lo hace?

Simplemente, con un hisopo se toma una muestra de la mucosa de la mejilla de la persona obesa, y ésta se envía a un laboratorio para hacerle un análisis del ADN.

Con los resultados, la clínica procederá a decidir cómo establecer un sistema personalizado para perder de peso y, lograr lo más difícil: no recuperar el peso perdido.

Esta proposición para reducir ya tiene un nombre en los EEUU: Se llama la  ‘nutrigenómica’.

¿Qué lo justifica?

La idea de que el tamaño del cuerpo está determinado por los genes, no es nuevo.

Pero, como idea, ha venido ganando impulso, a medida que los científicos  se vuelven más familiares con los más de 600 genes que, se cree, que influyen en el tamaño del cuerpo.

Ellos creen que sólo variaciones genéticas pueden explicar plausiblemente la razón por la cual dos personas pueden comer la misma cantidad de comida, pero poseen cuerpos extremadamente distintos.

La explicación genética proviene de los estudios de investigadores en la Universidad de Oxford que nos dicen haber determinado que un 16% de la población inglesa ha heredado dos copias de una variante de un gene llamado FTO, lo que los predispone a la obesidad.

Ellos proponen que dando una razón a las personas gordas por la que son como son les proporcionará incentivos para ser más vigilantes con respecto a su peso.

La prueba conducida investiga los siete genes que se consideran más importantes en el control del sobrepeso.

  • Uno de estos genes, GNB3, controla la sensibilidad de la persona a la hormona insulina, la cual posee un rol muy importante en la acumulación de grasa. Si la persona acarrea este gene, se le aconseja bajar sus niveles de insulina siguiendo una dieta de bajo índice glucémico.
  • El gene NPY está conectado con sentimientos de hambre, y puede explicar la razón por la que algunas personas sufren más de ansias por comida que otras.

La persona que tiene este gen recibe el consejo de comer meriendas bajas en contenido calórico durante todo el día, para mantener las ansias bajo control.

  • El gene Beta3 influye en la presteza con que algunas personas sedentarias acumulan grasa. Para remediarlo, es necesario que hagan más ejercicios regularmente.

Otros genes pueden ser analizados para determinar si existen otros riesgos potenciales de salud.

Por ejemplo, una versión particular de un gene, conocido como el inhibidor plasminógeno, y la persona quien lo lleva — sufre de sobrepeso — tendrá asimismo una predisposición al envejecimiento prematuro.

  • El gene MTHFR, afecta el metabolismo del aminoácido homocisteína, cuyos niveles elevados han sido asociados a los trastornos cardiovasculares.

Las personas acarreadores de MTHFR deben de controlar los niveles de homocisteína, mediante el uso de suplementos de ácido fólico.

Los críticos de las pruebas genéticas, arguyen que las clínicas que las conducen, están explotando una ciencia que aún está en pañales.

No es posible que examinando una proporción minúscula del genoma humano puede determinar las tendencias a ser obesa de una persona.

La compañía Sciona, anteriormente, en Inglaterra, tuvo que cerrar su operación y relocalizarse en los EEUU, después que fuera criticada en sus operaciones por la Comisión de Genética Humana de ese país.

Los proveedores de estos sistemas nos aseguran que sus píldoras y sus programas son efectivos. Lo que aún no han podido demostrar a plazo largo.

Nosotros dispensamos el mismo tipo de consejo, adoptando un plan, que por ser natural, se adapta a la misma estrategia de comer que nos asignara la Naturaleza en su plan magistral.

Que las personas son diferentes genéticamente, puede que sea verdad, pero, estas dietas ignoran otros particulares que son de importancia, excluyendo otros factores.

Por ahora, sabemos que, aun con el último de los recursos para la ‘cura’ de la obesidad, existen recidivas y peligros. Aquí nos referimos a la gastroplastía.

Existen muchos factores que predisponen a la obesidad, el más importante, y el que pocos mencionan, son los hábitos poco saludables de comer, que ha hecho que esta condición haga siempre su aparición paralela con la proliferación de los establecimientos que sirven fast food en los países que éstos invaden.

Hemos visitado toda el Asia antes y después de la llegada de los conglomerados de las comidas rápidas.

Y, no son los genes: son estas comidas contranaturales.

Para nuestros lectores, aquí ofrecemos la realidad y los hechos.

Imagen

‘Merienda’ DNA…

La Fast Food (comida rápida) torna las ratas en animales adictos…

Viernes, Octubre 23rd, 2009

Un reciente estudio ha confirmado el hecho de que la comida ‘rápida’ despierta comportamientos adictivos en las ratas, similares a los que produce la heroína.

Los centros del placer del cerebro en ratas que están adictas al consumo de una dieta alta en calorías grasas y azúcar hacen que éstas deban de consumir más y más comida para lograr el efecto placentero que derivan de comer.

Los resultados fueron presentados el 20 de octubre en Chicago en la reunión anual de la Sociedad de Neurociencia.

Estos hallazgos puede que expliquen los cambios en el cerebro que hace que las personas coman en exceso y engorden.

Asimismo, ésta constituye la evidencia más contundente de que la obesidad y la drogadicción poseen una base común.

Para explorar la manera cómo la comida rápida afecta el centro natural de la recompensa del cerebro que descarga las sustancias que estimulan la producción del placer, los investigadores comenzaron en un supermercado donde obtuvieron una carga de la comida típica del norteamericano: Una variedad de comestibles saturados de calorías grasas y de azúcares.

Las ratas que fueron alimentadas con este tipo de comida, muy pronto se volvieron comedoras compulsivas y obesas.

Ellas consumían más del doble de lo que comían las ratas en el grupo control.

Para determinar si este estilo de comer afectaba los centros del placer en el cerebro de las ratas, los investigadores estimularon, por medio de descargas eléctricas los centros responsables por la drogadicción.

Las ratas podían controlar la cantidad de estimulación placentera que recibían mientras corrían en una rueda circular. Mientras más corrían mas estimulacion recibían.

Las ratas que comían la comida rápida corrieron más, lo que indicaba que requerían más estimulación para sentirse bien.

Después de sólo cinco días en la dieta adictiva, los animales demostraron reducciones profundas en la sensibilidad de los centros del placer de sus cerebros, sugiriendo que se habían habituado a la comida.

Como resultado, los animales comían más para lograr el mismo efecto placentero. De igual manera que los adictos a la heroína requieren más y más de la droga para sentirse bien.

Ellos pierden control, que es sello distintivo de la adicción.

Para determinar cuán poderosa era la pulsión a comer esta comida, los científicos expusieron las ratas a una descarga eléctrica de las patas mientras consumían la comida rápida.

Los animales que no habían sido expuestos a la comida rápida pararon de comer prontamente. Las ratas habituadas continuaron comiendo aun cuando sabían que el choque era inminente.

El hallazgo más importante fue que cuando la dieta de comida rápida se interrumpió, y a las ratas se les ofreció acceso a su dieta natural, las ratas adictas rehusaban la comida normal por cerca de dos semanas, antes de aceptarla de nuevo.

Puede que el mismo fenómeno esté presente cuando las personas comen por años de una dieta similar. Haciendo, cuando son obesas, que su tratamiento sea difícil, sino imposible, dicen los expertos.

Imagen

Burger Lutero.

La depresión puerperal del hombre

Viernes, Octubre 23rd, 2009

Las mujeres no tienen la exclusiva en sufrir de la depresión puerperal, uno número creciente de padres se reportan que la están sufriendo.

En un estudio de más de cinco mil parejas en los EEUU con nuevos bebés, el 10% de los papás estaban deprimidos de manera significativa.

El porcentaje de mujeres afectadas se mantuvo dentro del ámbito esperado basado en investigaciones previas.

Lo que es nuevo es el riesgo de depresión en el padre después del nacimiento de un bebé.

Un 10% de casos de depresión posparto en los hombres, de acuerdo a los investigadores, constituye más del doble de la frecuencia en la población masculina, general, en ese país.

La mayoría de las personas, incluyendo profesionales en el campo de la salud mental, no piensan en que los padres puedan sufrir de este tipo de depresión, nos informa el Dr. James F. Paulson, quien fuera el autor de la investigación.

El profesor de pediatría en la Universidad de Virginia, que publicara su estudio en el Journal of Pediatrics, afirma que este tipo de hallazgo puede estimular el reconocimiento público de este fenómeno, hasta ahora desconocido.

Los hallazgos están basados en los resultados de un estudio nacional que fuera destinado a evaluar el desarrollo temprano de los niños.

Paulson y sus colaboradores utilizaron informaciones obtenidas de 5,089 parejas con un bebé de nueve meses.

Uno de los instrumentos utilizados medía la presencia de la depresión en los padres del bebé, con resultados por encima de un umbral establecido, consideradas como evidencia de esta condición.

En general, se demostró en el estudio, que madres que obtenían un valor por encima del umbral reportaban menos interacción con sus recién nacidos — jugando con ellos, o cantándoles — que las madres que estaban por debajo del límite.

Madres depresivas eran asimismo poco inclinadas a dar el seno o a poner a los bebés a dormir en sus espaldas, ambas medidas consideraciones de importancia para prevenir la muerte prematura del infante.

Los padres deprimidos también reportaron menos juegos con los hijos.

Mientras que las esposas de los padres deprimidos, asimismo mostraban señales de distanciamiento de sus vástagos, enfatizando el efecto que puede tener la depresión de un esposo en el otro.

Cantarles, leerles, acariciarlos son interacciones de importancias extremas con el recién nacido, que son esenciales para el desarrollo temprano, nos afirma Paulson.

Por consecuencia, la identificación de la depresión del posparto es de importancia singular, en cualquiera de los progenitores, para los padres y para sus recién nacidos.

Sin embargo, y a pesar de que existe una concientización creciente de la depresión puerperal entre las mujeres, nuevas madres no siempre son evaluadas por esta condición, lo que resulta en que muchos casos pasen desapercibidos.

La situación con los padres puede que sea peor, afirma Paulson.

El investigador recomienda que tanto los padres, como los profesionales permanezcan alertas por las señales de que después del nacimiento de un niño, la depresión puede hacer su aparición sorpresiva. Ya que cuidar de un recién nacido requiere mucho esfuerzo entre las especies mamíferas, donde la nuestra no es excepción.

Los síntomas y la duración de los mismos son señales de alerta.

Imagen

Depresión de posparto masculina.

El aceite en la dieta

Viernes, Octubre 23rd, 2009

Las propiedades saludables del aceite, algo que quienes evitan la gordura y quieren alimentarse bien deben de saber.

El aceite de oliva no es el único con propiedades beneficiosas para la salud, ya que los de girasol u otras semillas, poseen ácidos grasos con interesantes propiedades sobre el sistema cardiovascular

La dieta mediterránea cuenta con aceites de oliva y semillas entre sus pilares básicos. Estos aceites poseen interesantes propiedades para la salud, una ventaja importante frente a otras culturas en las que se emplean mantequilla y otras grasas menos saludables.

El aceite de oliva, el protagonista de todos los aceites de consumo humano

El aceite de oliva contiene vitamina E (12 mg/100 gramos de aceite), un potente antioxidante natural, y fitosteroles, sustancias similares al colesterol humano que bloquean tanto la absorción del colesterol endógeno — el que produce el propio cuerpo — como el que proviene de la dieta.
Destaca también por su elevado aporte de ácidos grasos mono insaturados, sobretodo de ácido oleico. Este tipo de grasa es la que mejor colabora en la prevención de enfermedades cardiovasculares ya que aumenta los niveles en sangre del HDL-colesterol, el llamado ‘buen colesterol’.
Además, tanto la vitamina E como el ácido oleico, evitan la oxidación -alteración- de las lipoproteínas (transportadoras del colesterol en la sangre) y de otras sustancias vinculadas con el desarrollo de ciertos tipos de cáncer.

Gracias a estas particularidades, el aceite de oliva se ha ganado el calificativo de alimento saludable. Esto explica que se recomiende su empleo -preferiblemente si es un aceite virgen o puro de oliva-, lo que no significa desterrar los aceites de semillas (girasol, soja, sésamo…) también saludables.

No olvidar el aceite de girasol

El aceite de girasol está constituido fundamentalmente por ácidos grasos poli insaturados entre los que destacan el ácido linoleico y el linolénico. Estos ácidos grasos son esenciales, es decir, el organismo no los puede formar por lo que hay que proporcionárselos diariamente a través de los alimentos.

Las grasas poli insaturadas producen los siguientes efectos beneficiosos para el corazón en el organismo: reducen los niveles de colesterol total y otras grasas llamadas triglicéridos en sangre, reducen el riesgo de formación de coágulos sanguíneos y producen vasodilatación, es decir, aumentan el diámetro de los vasos sanguíneos.
El aceite de girasol también aporta grasa mono insaturada en forma de ácido oleico, pero en menor cantidad que la presente en el aceite de oliva. Además este aceite es, después del aceite de germen de trigo, el más rico en vitamina E ya que contiene 56 miligramos de esta vitamina por cada 100 gramos de aceite.

Otros aceites…

- Aceite de soja: de sabor neutro, rico en grasas poli insaturadas, especialmente en ácido linolénico.
- Aceite de sésamo: de sabor y aroma muy agradables, contiene igual proporción de ácido oleico (mono insaturado) y linoleico (poli insaturado). No precisa refinado, contiene un antioxidante natural, sesamol, que lo hace muy estable y resistente a la oxidación, por lo que soporta varios años sin enranciarse.
- Aceite de coco y de palma: estos aceites, aunque son de origen vegetal, son ricos en grasa saturada, cuyo exceso contribuye a aumentar los niveles de colesterol en sangre. Por tanto, no poseen el efecto protector del miocardio de otros aceites. Generalmente se emplean en la elaboración de productos de confitería industrial y en frituras de productos tipo sacos, si bien no aparecen como tales en las listas de ingredientes sino camuflados bajo el nombre de ‘aceite vegetal’.
- Aceite de nuez: se obtiene por presión en frío y no precisa refinado. Es el más rico en ácido linolénico. Se oxida y enrancia con mucha facilidad.

Los aceites, úsenlos con la discreción debida, mientras que evitan los pesados y engordadores aceites de palma.

Imagen

Aceites saludables.

Las enfermedades del comer y el embarazo

Jueves, Octubre 22nd, 2009

Un señor me escribía acerca de su esposa quien había salido embarazada y quien sufriera hace muchos años de anorexia, bulimia nervosa, de amenorrea y del precario balance electrolítico consecuencia de sus vómitos y purgas habituales. Él deseaba información acerca de los problemas que pudiesen sobrevenirle a ella y al niño que esperaban.

La respuesta a esta importante pregunta no es muy simple.

En el año 1985, Barton J. Blinder, acompañado por mis asociados, y su grupo de la Universidad de California en Davis, colaboramos en un estudio de mujeres jóvenes que salieran embarazadas durante el tiempo en el cual padecían de las disorexias mencionadas.

Nuestros hallazgos fueron los siguientes:

El embarazo, de estas mujeres no fue sencillo. En la mayoría de los casos, fue complicado por un incremento en los efectos psicológicos adversos, típicos de la confusión en el esquema corporal que forma parte del cuadro sintomático de estas pacientes.

El aumento de peso, fenómeno natural en toda mujer encinta, fue distorsionado llevándoles a creer que estaban engordando. La consecuencia de lo cual fue el comienzo de la restricción alimenticia con el resultante déficit de vitaminas y la concomitante malnutrición proteínica, fatal para el desarrollo del cerebro fetal.

Los bebés, casi todos, nacieron con pesos muy bajos, mientras que las gestaciones mismas fueron sido complicadas con problemas relacionados a la inanición auto-impuesta y al desequilibrio electrolítico.

En aquéllos casos (la mayoría) donde hubo vómitos (‘normales’) asociados, la situación se agudizó, ya que la deshidratación y la pérdida del potasio constituyeron complicaciones serias.

Problemas de otra naturaleza aparecieron luego del nacimiento del bebé, en un número significante de los casos, el más frecuente fue la aparición de la depresión puerperal.

Tratar a estos pacientes fue muy difícil porque las resistencias características a cambiar, típicas de estas pacientes, permanecieron muy pertinaces.

Un caso que nos viene a la mente es el de una señora profesional quien había sido víctima de la anorexia nervosa desde su adolescencia temprana.

A la edad de 26 años, y pesando solamente 101 Ib. (5’3’ de estatura) ella veía sus períodos con mucha regularidad con la asistencia provista por el uso controversial de contraceptivos orales, por su médico prescritos. El marido, quien dijo más tarde no haber estado consciente de que su esposa sufría de ningún problema, insistiendo que él deseaba familia la convenció de que saliera embarazada. Tuvieron éxito, la paciente concibió luego de muchos meses de infertilidad, y luego de haber perdido dos embarazos incipientes. La tercera vez el embarazo procedió a término.

Durante la duración de su ‘barriga’ esta señora ganó solamente 3 libras. Se quejaba constantemente de que temía el hecho de estar engordando, evitando así la ingestión de comidas nutritivas a favor de las llamadas ‘dietéticas’. Se inscribió en un gimnasio en el cual pasaba, por lo menos dos horas al día, dedicada a las calistenias de alto impacto. Vomitaba cuando se le insistía que comiera más, expresando con vehemencia que ella no quería ser madre gorda.

A la hora de alumbrar se sorprendió de que el bebé naciera en menos de una hora pesando solamente 1¼ lb. y con serias complicaciones respiratorias. El recién nacido, luego de haber luchado por su vida con tenacidad y bravura, mientras lo asistían expertos en neonatología, sucumbió víctima de un colapso total del sistema inmune.

La depresión entonces clamó como víctima a esta paciente cuyo ‘logro mayor en la vida fue la de haber sido votada la muchacha más flaca de su clase’. Entonces fue cuando la vimos en consulta.

Discusión:

Cuando una persona joven sufre de la anorexia o de la bulimia, muy a menudo la ausencia de los períodos menstruales les corrobora en secreto el hecho de que su peso premenstrual es el ‘codiciado’, porque ellas saben, que la llegada de las menstruaciones, significa el incremento del peso al nivel ‘normal’ abominado.

En este caso que presentamos los períodos menstruales se estimularon artificialmente con el uso de la progesterona y los ciclos menstruales se mantuvieron con el uso del medio artificial de las píldoras contraceptivas. Esto, se hizo, a pesar del hecho de que si no se hubiesen usado las hormonas, el peso muy bajo de esta señora hubiera impedido, no sólo la aparición de las menstruaciones, sino que también hubiese hecho imposible un embarazo. Un embarazo que la Naturaleza no deseaba que ocurriera.

El cambio de figura en una persona incapaz de estimar acertadamente la imagen de su cuerpo fue el estímulo que la obligó a distorsionar más aún los contornos propios reflejados en el espejo.  Creyéndose progresiva y alarmantemente ‘gorda’ ella tomó la decisión irracional de no ganar peso alguno… con resultados fatales…

La anorexia y la bulimia nervosa son condiciones que pueden sospecharlas los ginecólogos y los obstetras cuando consultan con mujeres jóvenes y delgadas, atléticas y vivaces, inteligentes y bien educadas cuyos deseos de ver sus períodos a veces son, simplemente, los deseos de los demás…

Finalmente, el uso de la progesterona para estimular los períodos sigue siendo una práctica generalizada cuya racionalidad es dudosa.

La obesidad y el embarazo

La obesidad es una de las enfermedades que con mayor frecuencia complica el embarazo, especialmente en nuestros países.

Se considera que la madre está obesa cuando al iniciar su embarazo su IMC se encuentra por arriba de 25 unidades.

Existen una serie de factores que influyen de manera importante en la ganancia de peso durante el embarazo:

El peso de la madre en el momento de iniciar su embarazo.

Los factores genéticos.

La reducción de la actividad física.

El exceso de consumo de calorías en el mismo.

El peso del feto.

El tamaño de la placenta.

La cantidad de líquido amniótico.

Retención de líquidos en la madre.

La mujer con obesidad tiene una mayor predisposición a presentar durante el embarazo, dos padecimientos que son muy peligrosos:

La hipertensión arterial y la diabetes

Por el exceso de grasa corporal es mucho más difícil la visualización del feto por ultrasonografía.

Por el exceso de grasa corporal es mucho más difícil practicar una amniocentesis diagnóstica.

La elección de la técnica de anestesia será más difícil de valorar y de llevar a cabo.

Aumenta el riesgo de complicaciones quirúrgicas.

Es más fácil que presente infección de la herida.

Son más frecuentes las infecciones urinarias por vía ascendente.

Está comprobado que la decisión de adelantar el término del embarazo en la mujer con obesidad, depende de los factores mencionados en los párrafos anteriores.

Cabe hacer mención que es muy importante la vigilancia del aporte nutricional, calórico y vitamínico durante el embarazo, ya que una vigilancia inadecuada no solo le traerá problemas a la madre sino también al recién nacido.

El mittelschmerz

Definición:

Es un dolor abdominal bajo y de un solo lado que aparece cuando la mujer está próxima a ovular o está en plena ovulación.

Causas:

Existen varias explicaciones para la causa del dolor de la ovulación. El dolor puede aparecer inmediatamente antes, durante o después de la ovulación. Cuando el dolor es antes de la ovulación, puede obedecer a un crecimiento de folículo que puede distender la superficie del ovario y causar el dolor. Al momento de la ovulación, el folículo del óvulo libera líquido o sangre al romperse, que puede irritar el revestimiento abdominal. Cerca de un 20% de las mujeres experimentan dolor durante la ovulación, que puede sentirse de un lado un mes y del otro lado al mes siguiente, o sentirse en el mismo lado varios meses seguidos.

Tratamiento:

Por lo general, no es necesario tratamiento alguno. Cuando el dolor es prolongado e intenso pueden utilizarse medicamentos para el dolor.

La adicción al azúcar

Uno de los problemas más difíciles de controlar, cuando alguien adopta nuestro plan de reducción de peso, es el abandono total del azúcar.

La razón es simple, y fue explicada, cuando describiéramos en varias lecciones el mecanismo de acción de algunas de las drogas de abuso, más comunes.

El cuerpo modifica sus receptores y dispone la respuesta de las endorfinas y de la serotonina de modo tal, que cuando el estímulo acostumbrado no llega, se producen los síntomas característicos del síndrome del abandono, forzando al paciente a consumir la droga cristalina y de inocencia, sólo aparente, con que se comienza el aprendizaje en los niños al uso de agentes que los envician.

Nos referimos al azúcar.

Imagen

Embarazada gorda.

Noticias de interés, y acerca de los gusanos

Jueves, Octubre 22nd, 2009

Uno ó dos servicios de pescado, como el salmón, el carite o el atún le confieren beneficios al sistema cardiovascular. Para lograr los mismos resultados en la forma de omega-3 ácidos grasos, una dieta rica en nueces, castañas y semillas de girasol, es excelente.

Hechos de Importancia

· Una de las causas menos común de la obesidad y del sobrepeso es la del trastorno hipotiroideo, sin embargo ésta continúa siendo una de las razones más invocadas por ‘especialistas’ quienes proceden a tratar a los pacientes obesos, como si realmente ellos tuvieran hipotiroidismo.

· El consumo dietario del tomate no precipita la elevación del ácido úrico, ni produce la Artritis Gotosa (Gota).  En otras palabras: el tomate no se considera como alimento que debe de ser eliminado en el tratamiento de esta condición.

· El colesterol es un alcohol complejo que forma parte de la constitución intrínseca de todas las grasas y aceites de origen animal.  El colesterol es miembro de un grupo de compuestos conocidos como los esteroles siendo relacionado a otros esteroles cual lo son las hormonas sexuales (reproductivas) y a las hormonas de la corteza suprarrenal.

El americano por término medio consume por encima de dos veces la cantidad del colesterol que se considera aconsejable, sin embargo, los esquimales, consumen más y sus niveles sanguíneos son más bajos.

El colesterol ayuda en la formación de las membranas celulares, constituye parte integral de la bilis digestiva, de la estructura de ciertas hormonas y de la síntesis de la vitamina D.

El colesterol se ha asociado, cuando muy elevado en el plasma sanguíneo, con la tendencia a los ataques coronarios, pero, sin embargo la reducción exagerada por debajo de los valores normales se relaciona a otro riesgos  incluyendo, la tendencia exagerada a la agresividad  y la inclinación a los accidentes, a veces de serias consecuencias.

El nivel sanguíneo del colesterol, el cual se creía debía de ser por debajo de lo normal en las víctimas de la anorexia nervosa, muy a menudo (por razones desconocidas) se encuentra estar paradójicamente elevado.

· La cesación de los períodos menstruales (la amenorrea) en mujeres mal nutridas y en las víctimas de las disorexias, muy frecuentemente ocurre meses antes de que los cambios dietéticos asociados con la disorexia comiencen. A veces no retornando por muchos meses, después que la disorexia ha mejorado.

· El estrés es causa común de la amenorrea, siendo implicado como una de las razones por la cual aparece frecuentemente en mujeres jóvenes que asisten las universidades lejos de su medio ambiente habitual.

· El americano promedio consume más de 140 libras de azúcar anualmente.

El azúcar representa más del 24% de la dieta norteamericana.

El azúcar se le añade a productos a los cuales a uno le parecería que su presencia sería inexplicable e inesperada.  Vegetales enlatados, mantequilla de maní, gomas de mascar sin azúcar, mentas para refrescar la boca, la sal dietética, y las medicinas.

· 12 onzas de agua tónica Canada Dry contiene por encima de 18 cucharaditas de azúcar, una rebanada de dulce de leche con guayaba contiene más de 20.

Todos los azúcares no siendo iguales. Pocos contienen valor nutritivo alguno y todos poseen efectos nocivos.

Por ejemplo:

El azúcar contribuye a la obesidad.

Causa caries dentales.

Puede conllevar a cambios en la personalidad y a la inestabilidad emotiva.

Causa la pérdida de substancias nutritivas esenciales.

Disturba el balance natural de la relación entre el calcio y el fósforo.

Agrava el asma, las enfermedades mentales y los problemas nerviosos.

Aumenta la tendencia a infecciones producidas por hongos patógenos, la diabetes, la artritis, los dolores de la espalda, los cálculos biliares, y otras aflicciones.

Definiciones y comparaciones:

· Sacarosa: Azúcar refinada de la caña o de la remolacha. Carece de ningún valor alimentario, debe de ser asimilada a través del uso de algunas vitaminas del complejo B, causando deficiencias de estas mismas.

· La miel de abejas: De todos los azúcares la más densa. Sus materias nutritivas normales son removidas durante el procesamiento con la calefacción.  Usualmente destruye los dientes de modo más eficiente que todos los otros (15 azúcares).

· Los azúcares artificiales: Son agentes químicos sintéticos, posesores de potenciales nocivos serios, y que carecen de valor nutritivo alguno.

Las madres buenas, son buenas madres aún entre los animales

El amor materno satisface también el cerebro…

Si uno piensa que las experiencias de su niñez le afectaran el cerebro, ahora puede decirse con autoridad, que es muy posible que así sea. Investigaciones recientes revelan de cómo diferente estilos de crianza conllevan a resultados distintos en cómo crecen los hijos.

Para los conejillos de india recién nacidos, retirarlos de la proximidad de sus madres es traumático. Pero, el efecto lejano de la experiencia depende de la reacción materna cuando la familia se reúne de nuevo. Crías que reciben atención materna en abundancia, cuando regresan, continúan su desarrollo hacia la vida adulta sin complicaciones. Lo opuesto sucede con los cachorros que son recibidos con reacciones indiferentes o frías por parte de la madre. Éstos crecen con más miedos y son más irritables y emocionales como adultos.

Investigadores canadienses han sugerido que estas respuestas son debido a cambios que se llevan a cabo en una región del cerebro llamada el hipocampo, que está involucrada en la regulación del estrés por parte del cuerpo.

En cierto modo, lo que estos hallazgos sugieren es que no existe una dicotomía entre nuestros módulos natos y la atención que recibimos por quienes nos crían, sino que existe una correlación estrecha y efectiva actuando en conjunto. (Véase mi ponencia acerca de la oxitoxina).

Aún los gusanos contribuyen a la salud…

Piensen en las heridas agusanadas y les dará náuseas. Piensen en las sanguijuelas y, para algunos, tal vez, estas criaturas se asocian con los banqueros, con los economistas y con los políticos.

Pero algunas formas de vida, de orden inferior, contribuyen más a la salud y al bienestar del ser humano que los ciudadanos arriba mencionados.

A veces, gusanos, sin haber sido egresados de ninguna escuela de medicina, hacen las cirugías que los cirujanos no logran hacer — desbridando las heridas que no sanan.

La tecnología no es nueva, el Dr. Ronald Sherman lo iniciaría hace unos quince años. El mes pasado, ganó la aprobación del Departamento de Salud de los EE.UU. como método legítimo de limpiar heridas.

Lo que los gusanos hacen, es seguir el patrón diseñado por la Naturaleza. Ellos simplemente, se ‘comen’ el tejido muerto.

Pero, de acuerdo al Dr. Sherman, los gusanos hacen más que comer y engordar. Estas larvas de moscas, producen sustancias que matan las bacterias infecciosas que existen en las heridas, acelerando el crecimiento de tejido saludable.

Pero, las mismas gentes que no pueden creer que el azúcar sea malo para la salud, no pueden creer que larvas y sanguijuelas puedan ser de beneficio alguno para nosotros.

Para convencer a los incrédulos, lo menos que se necesitan son pruebas. Lo único que los convence es, para ellos, el engendrar un cerebro. Órgano difícil de desarrollar cuando está ausente. Pero sin convencer al establecimiento médico el uso de los gusanos no será posible.

Quizás, cuando se vea que aún los conocimientos médicos más notables, están arraigados en las leyes naturales, el Establecimiento cejará.

Mientras tanto, las sanguijuelas están gozando una bienvenida merecida.

Como organismos éstas nos son más útiles que los políticos, que sus esposas rezadoras, hipócritas y beatas, y que los economistas, los curas y los militares.

Lo que hacen las sanguijuelas es de orden cosmético. Estas ayudan los cirujanos plásticos, removiendo sangre estancada de órganos amputados, restableciendo la circulación normal. Hecho imposible con el uso de los métodos conocidos.

Investigadores de la Universidad de Iowa, reportaron evidencia clara de que ingerir huevos de triquina causa una infección benigna y temporaria que alivia las inflamaciones del intestino, aumentando la inmunidad reactiva que con ésta se asocia.

Pero, los gusanos, son mejores conocidos por sus labores en la detección forense, cuando su presencia en cadáveres, víctimas de la violencia, establecen el momento preciso de la muerte.

Las propiedades médicas de las larvas de las moscas han sido conocidas por mucho tiempo. Los cirujanos de la Guerra Civil norteamericana observaron que los soldados cuyas heridas eran infestadas por estos parásitos curaban mejor. En los años de los 1930s los cirujanos de la Universidad de Johns Hopkins las usarían hasta que la penicilina fuera introducida diez años más tarde.

Hoy, a pesar de los avancen médicos que hemos presenciado, las técnicas quirúrgicas existentes para eliminar tejido moribundo de la piel, no son del todo satisfactorias. Por ejemplo, las úlceras del pie de los diabéticos, afectan unas 600,000 personas anualmente resultando en miles de amputaciones.

El tratamiento de una complicación diabética puede durar unos dos años a un costo de $30,000. Ahora, con el uso de estos gusanos, es un asunto de días.

Ponga el gusano en la herida, cúbrala con una malla especialmente desarrollada para esta función, para prevenir que se escape. En dos ó tres días, cuando las larvas están saciadas, remuévanlas y dispongan de ellas.

La magnitud y el tamaño de la herida determinan el número de ciclos que serán necesarios para aplicar las larvas.  Lo cierto es, es que es muy barato.

En uno de sus estudios, Sherman encontró que un 80% de los tejidos tratados con gusanos eran removidos, mientras que sólo un 40% era removido por los cirujanos. También Sherman determinó que el uso de las larvas disminuyó la necesidad para el uso de antibióticos.

Los pacientes mismos encuentran la idea de tener un parásito viviendo en la piel por un período breve de tiempo, preferible a perder una pierna. Pamela Mitchell de Ohio, le rogó a sus cirujanos que intentaran el tratamiento de las larvas cuando ellos le iban a amputar la pierna izquierda, donde una infección había comprometido el hueso. Le tomó a las larvas diez días hacer el trabajo, con recuperación total.

Algunos parásitos son mejores que otros…

Imagen

Sanguijuelas laborando…