Posts Tagged ‘Neurociencias’

El SIDA

Lunes, Octubre 12th, 2009

SIDA: Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida

En el mundo existe una epidemia generalizada de esta condición, que antes muchos creyeran que afectaba, como castigo de Dios, exclusivamente al homosexual. Mientras que otros más sofisticados y con mayor perspicacia, entenderían que el SIDA, condición conectada a la actividad sexual, era una manera eficiente para la Naturaleza refrenar los efectos de una expansión demográfica desbocada.

He aquí la ecuación: Más sexo con más parejas = más chances de reproducción = mayor crecimiento de la población. Más actividad sexual con más parejas = más chances de infección por transmisión sexual = menos personas para reproducirse.

Entremos a la clase de hoy preparados a educarnos acerca de las consecuencias de esta epidemia trágica, y descuidada por nuestros gobiernos, quienes la ignoran con criminal indiferencia.

Definición:

El SIDA es la etapa final y más grave de la enfermedad del VIH, la cual produce daño severo al sistema inmune.

Los Centros para el Control de Enfermedades (CDC) han definido al SIDA (Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida) como una condición que comienza cuando una persona con infección por VIH tiene un conteo de células inmunes CD4 (también denominadas “células t”) por debajo de 200.

También se define por numerosas infecciones oportunistas y cánceres que se manifiestan en presencia de la infección por VIH.

El SIDA es la quinta causa de muerte en las personas entre 25 y 44 años en los Estados Unidos. Alrededor de 47 millones de personas en todo el mundo se han infectado con el VIH desde que la epidemia presente comenzó.

El Virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH) causa el SIDA. Este virus ataca el sistema inmune y deja al organismo vulnerable a una gran variedad de enfermedades y cánceres potencialmente mortales.

Las bacterias, levaduras y virus comunes, que generalmente no provocan enfermedades serias en personas con un sistema inmunológico sano, pueden provocar enfermedades fatales en las personas con SIDA.

Se ha encontrado el VIH en saliva, lágrimas, tejido del sistema nervioso, sangre, semen y sus fluidos, flujo vaginal y leche materna. Sin embargo, sólo se ha comprobado el contagio a otras personas a través de sangre, semen, secreciones vaginales y la leche materna.

La transmisión del virus ocurre:

  1. Durante el contacto sexual, ya sea oral, vaginal o anal.
  2. Por vía sanguínea, mediante transfusiones o cuando los drogadictos comparten una misma aguja.
  3. De la madre al niño. Una mujer embarazada puede transmitir de manera pasiva el virus a su feto o una madre lactante puede transmitirlo a su bebé.

Hay otros métodos de transmisión menos comunes como una lesión accidental con una aguja, inseminación artificial por semen donado y a través de un órgano donado.

La infección por VIH no se propaga por contacto casual, como un abrazo o un apretón de manos, por tocar platos, perillas de las puertas o asientos de sanitarios que han sido tocados con anterioridad por una persona infectada con el virus, ni durante la participación en deportes ni por las picadas de mosquitos.

No se transmite generalmente, a personas que donan sangre u órganos en los Estados Unidos ya que los hospitales toman medidas drásticas para evitar estas contingencias.

Sin embargo, el VIH se puede transmitir a la persona que recibe sangre u órganos de un donante infectado. Es por esto que los bancos de sangre y los programas de donación de órganos hacen exámenes minuciosos a los donantes, la sangre y los tejidos.

El grupo con mayor riesgo para adquirir el SIDA, son los hombres homosexuales o bisexuales que tienen relaciones íntimas sin protección, los consumidores de drogas intravenosas que comparten las agujas, los compañeros sexuales de personas que participan en actividades de alto riesgo, niños nacidos de madres con VIH y personas que recibieron transfusiones sanguíneas entre 1977 y 1985, prior al establecimiento de métodos estándar para detectar el virus en la sangre.

El SIDA comienza como una infección de VIH. Es posible que las personas infectadas no presenten síntomas durante 10 o más años, aunque sí pueden transmitir la infección a otros durante este período asintomático. Entre tanto, su sistema inmune se va debilitando gradualmente hasta cuando desarrollan el SIDA.

La infección aguda de VIH progresa con el tiempo a una infección asintomática de VIH y luego a infección sintomática temprana con VIH. Posteriormente progresa a SIDA (infección por VIH muy avanzada con conteo de células T por debajo de 200).

La mayoría de los individuos infectados con el VIH, con el tiempo, progresarán a las manifestaciones clínicas típicas del SIDA. Sin embargo, hay un pequeño grupo de pacientes en los que el SIDA evoluciona muy lentamente o simplemente no evoluciona; estos son los llamados casos latentes; muchos de entre ellos, parecen poseer una protección genética que evita que el virus se adhiera a ciertos receptores inmunes.

Síntomas:

Los síntomas del SIDA son principalmente el resultado de las infecciones que no se desarrollan normalmente en personas con un sistema inmunológico sano. Estas son llamadas “infecciones oportunistas”.

Los pacientes con SIDA tienen su sistema inmunológico destruido por el VIH y son muy susceptibles a dichas infecciones oportunistas. Los síntomas comunes son:

  • fiebre
  • sudoración nocturna
  • glándulas inflamadas
  • escalofríos
  • debilidad
  • pérdida de peso.

Manifestaciones físicas

La siguiente es una lista de infecciones y cánceres relacionados con el SIDA que las personas con esta enfermedad adquieren a medida que su recuento de CD4 disminuye. Anteriormente se definía que la persona tenía SIDA al tener una infección por VIH y adquirir una de estas enfermedades adicionales, pero en la actualidad simplemente se define como tener un conteo CD4 por debajo de 200. Muchas otras enfermedades adicionales a las que aparecen en la lista a continuación pueden desarrollarse también, con sus respectivos síntomas.

Recuento de CD4 inferior a 350/ml:

  • Virus del herpes simple: causa úlceras en la boca o en los genitales y se presenta con más frecuencia y severidad que en ocasiones anteriores Tuberculosis: infección con la bacteria de la tuberculosis que afecta predominantemente los pulmones
  • Muguet oral o vaginal: candidiasis en la boca o en los genitales
  • Herpes zoster: úlceras sobre una determinada parte de la piel causadas por este virus
  • Linfoma de tipo no Hodgkin, cáncer de los ganglios linfáticos

Recuento de CD4 inferior a 200/ml:

  • Neumonía por Pneumocystis carinii: neumonía PCP
  • Esofagitis por Candida: infección dolorosa del esófago causada por hongos

Recuento de CD4 inferior a 100/ml:

  • Meningitis por Criptococcus: infección del cerebro por este hongo
  • Demencia por SIDA: deterioro y disminución de las funciones mentales causadas por el VIH en sí
  • Encefalitis por toxoplasmosis: infección del cerebro causada por este parásito que se encuentra frecuentemente en las heces de gato
  • Leucoenfalopatía multifocal progresiva: una enfermedad viral del cerebro causada por un virus (llamado el virus JC), que causa un declive rápido de las funciones cognitivas y motoras
  • Síndrome de desgaste: pérdida de peso extrema y anorexia causadas por el VIH
  • Recuento de CD4 inferior a 50/ml:
  • Micobacterium avium: una infección de la sangre causada por una bacteria relacionada con la tuberculosis
  • Infección por citomegalovirus: una infección viral que puede afectar casi cualquier órgano o sistema, especialmente los ojos

Además del recuento de linfocitos CD4, son de utilidad otras pruebas para el manejo de la enfermedad por VIH como radiografías de tórax, frotis de Papanicolaou entre otros. Los hombres homosexuales que se involucran en sexo anal receptor pueden desear considerar un frotis de Papanicolaou anal para detectar los cánceres potenciales.

Tratamiento:

Hasta el momento, no existe cura para el SIDA. Sin embargo, se encuentran disponibles varios tratamientos que pueden retardar el progreso de la enfermedad por muchos años y mejorar la calidad de vida de aquellas que han desarrollado síntomas.

La terapia antiviral suprime la replicación del virus VIH en el organismo. Una combinación de varios agentes antirretrovirales, conocida como Terapia Anti-Retro viral Altamente Activa (HAART), ha sido muy efectiva en reducir el número de partículas de VIH en el torrente sanguíneo (medidas con un examen llamado la carga viral), lo que puede ayudar al sistema inmune a recuperarse durante un tiempo y a mejorar los recuentos de células T.

A pesar de que ésta no es una cura para el VIH y las personas en Terapia Anti-Retro viral Altamente Activa con niveles reducidos de VIH aún pueden transmitir el virus a los demás a través del sexo o del uso compartido de agujas, el tratamiento es muy promisorio.

Existe evidencia de que, si se controlan los niveles de VIH circulante y se mantiene el recuento de CD4 alto (>200), puede prolongarse y mejorarse significativamente la vida y la calidad de vida. Sin embargo, el VIH tiende a desarrollar resistencia en los pacientes que no toman sus medicamentos cada día. También ciertas cepas de VIH mutan fácilmente y pueden hacerse refractarios a la Terapia Anti-Retro viral Altamente Activa muy rápidamente.

En la actualidad están disponibles pruebas de laboratorio para determinar si el virus es renuente a un medicamento en particular, las cuales pueden ser útiles para determinar la mejor combinación de medicamentos y ajustarla si comienza a fallar.

Cuando el VIH se vuelve resistente a la Terapia Anti-Retro viral Altamente Activa, se requiere terapia agresiva para tratar de suprimir la cepa particular de VIH. Se prueban diferentes combinaciones de medicamentos para intentar reducir la carga viral. Desdichadamente este enfoque no siempre tiene éxito y el paciente por lo general desarrollará SIDA y sus complicaciones.

El tratamiento con Terapia Anti-Retro viral Altamente Activa no está exento de riesgos, ya que es una combinación de diferentes medicamentos y cada uno tiene sus propios efectos colaterales. Algunos de estos efectos comunes son: náuseas, dolor de cabeza, debilidad, malestar general y acumulación de grasa en la espalda y en el abdomen (“giba de búfalo”, lipodistrofia). Cuando se utilizan estos medicamentos a largo plazo se puede aumentar el riesgo de ataque cardíaco porque se interfiere con el metabolismo lípido.

Todo médico que prescriba una Terapia Anti-Retro viral Altamente Activa debe seguir cuidadosamente al paciente en busca de los posibles efectos asociados con la combinación de medicamentos administrada. Además, deben hacerse exámenes de sangre rutinarios para medir los recuentos de CD4 y la carga viral (un examen que mide cuanto virus se encuentra en la sangre). El objetivo es alcanzar un recuento de CD4 tan cercano a lo normal como sea posible y bajar los niveles de carga viral de VIH a niveles no detectables.

Otros agentes antivirales están en la etapa de investigación y muchos nuevos medicamentos están en desarrollo. Factores de crecimiento que estimulan el crecimiento celular, como el Epogen (eritropoyetina) y el G-CSF, se utilizan, en ocasiones, para el tratamiento de la anemia y de los bajos conteos de glóbulos blancos asociados con el SIDA.

También se utilizan medicamentos para prevenir las infecciones oportunistas (como la neumonía por Pneumocystis carinii) y pueden mantener a los pacientes con SIDA más sanos durante períodos de tiempo más largos. Estas infecciones oportunistas se tratan a medida que aparecen.

Pronóstico:

Actualmente no existe una cura para el SIDA, el cual ha probado ser una enfermedad fatal a nivel mundial. Sin embargo, la mayoría de los pacientes sobrevive muchos años después del diagnóstico. La tasa de supervivencia ha aumentado dramáticamente el tiempo entre el diagnóstico y la muerte, y las investigaciones continúan, tanto en lo relacionado con drogas para el tratamiento como en el desarrollo de una vacuna.

Complicaciones:

Cuando un paciente se infecta con VIH, el virus comienza a destruir lentamente su sistema inmune, pero la velocidad de este proceso varía de una persona a otra. El tratamiento con Terapia Anti-Retro viral Altamente Activa puede ayudar a retardar y aún detener el deterioro de dicho sistema inmunológico.

Sin embargo, una vez que el sistema inmunológico está seriamente menoscabado ya se dice que el paciente ha desarrollado el SIDA, y en ese momento es susceptible a infecciones y cánceres que la mayoría de adultos sanos no adquirirían.

Prevención:

La prevención del SIDA requiere previsión y autodisciplina. Los requisitos a menudo parecen ser restricciones personales, pero son efectivos y pueden salvar vidas.

1. No tener relaciones sexuales con:

  • Personas que se sabe o se sospecha estén infectadas con SIDA
  • Parejas múltiples
  • Personas que tengan múltiples parejas
  • Personas que consuman drogas por vía intravenosa

2. No consumir drogas intravenosas, pero si ha de hacerse, no compartir agujas ni jeringas. En la actualidad muchas comunidades tienen programas de intercambio de jeringas en los cuales las jeringas usadas se pueden desechar y se pueden obtener jeringas nuevas estériles gratis. Estos programas también pueden ofrecer recursos para el tratamiento de la adicción.

3. Evitar la exposición a la sangre de lesiones o hemorragias nasales cuando se desconozca la condición VIH del individuo con la hemorragia. Puede ser útil usar ropas de protección, máscaras y gafas de seguridad cuando se ayude a personas lesionadas.

4. Cualquier persona que tenga resultados positivos en el examen para VIH puede transmitir la enfermedad a otros y no deben donar sangre, plasma, órganos corporales ni semen. Desde el punto de vista legal, ético y moral, estas personas deberían informar a sus posibles parejas sexuales de su estado VIH positivo y no intercambiar líquidos corporales durante la actividad sexual, usando siempre medidas preventivas (como los condones de látex) que aseguren la mayor protección para la pareja.

5. Las mujeres positivas al VIH deben recibir asesoramiento antes de quedar embarazadas sobre los riesgos para el bebé y los avances médicos que pueden ayudarles a evitar que el feto se infecte con el virus. El uso de ciertos medicamentos puede reducir dramáticamente las posibilidades de que el bebé se infecte durante el embarazo.

6. Las mujeres que son VIH positivas no deben amamantar a sus bebés.

7. Las prácticas de “sexo seguro” como los condones de látex son altamente efectivas para prevenir la transmisión del VIH, sin embargo, permanece el riesgo de adquirir la infección aún con el uso de condones. La abstinencia es el único método seguro de prevenir la transmisión sexual del VIH.

8. Otra información acerca de la reducción de riesgo sexual: El comportamiento sexual de mayor riesgo es el contacto receptivo anal sin protección, el comportamiento sexual menos riesgoso es recibir sexo oral. La realización de sexo oral a un hombre se asocia con algún riesgo de transmisión del VIH, pero es menos riesgoso que la relación vaginal sin protección. La transmisión del virus de mujer a hombre es mucho menos probable que la transmisión hombre a mujer. La realización de sexo oral a una mujer que no tiene su período presenta un riesgo de transmisión bajo.

9. Los pacientes VIH positivos que están tomando medicamentos anti-retro virales tienen menores posibilidades de transmitir el virus. Por ejemplo, una mujer embarazada que está en tratamiento al momento del parto tiene sólo un 5% de posibilidad de transmitir el VIH a su bebé, comparado con el 20% si no se están utilizando medicamentos.

10. La provisión de sangre de los Estados Unidos está entre las más seguras del mundo. Casi todas las personas infectadas con VIH a través de transfusiones de sangre recibieron esas transfusiones antes de 1985, el año en el que comenzó la investigación de VIH para toda la sangre donada. En la actualidad el riesgo de infección con VIH en los Estados Unidos a través la recepción de una transfusión sanguínea o de productos de la sangre es extremadamente baja y se ha vuelto progresivamente menor, aún en áreas geográficas con alta incidencia de VIH.

11. Si una persona cree que ha estado expuesta al VIH debe buscar atención médica de modo inmediato. Existe alguna evidencia de que un curso rápido de medicamentos antivirales puede reducir las posibilidades de que la persona sea infectada. Esto se denomina profilaxis pos exposición (PEP) y se ha utilizado para tratar los trabajadores de salud lesionados con agujas durante años. Hay poca información acerca de la efectividad de la PEP para personas expuestas a través de actividad sexual o consumo de drogas intravenosas, sin embargo, si una persona cree que ha estado expuesta, debe discutir la posibilidad con un especialista reconocido tan pronto como sea posible. A todas las víctimas de violación se les debe ofrecer PEP y se deben considerar sus riesgos y beneficios potenciales en el caso particular.

Para más información

El SIDA cumple veinticinco años… en monografías.com

Imagen

Prevenir el SIDA está en tus manos…

Las Dietas para Reducir: La Cuarta Disorexia

Domingo, Octubre 11th, 2009

Si las dietas en realidad nos sirvieran de algo, Jenny Craig y sus cohortes serían dignas de un galardón mayor que el Premio Nobel, ya que suministrarían a la humanidad una solución decisiva a los impulsos errados de la Naturaleza.  Porque ellos habrían descubierto que el peso que se gana, se pierde comiendo comidas empacadas… por ellos… Y que la Naturaleza cometió un error craso cuando nos dotó con la habilidad evolutiva de acumular peso, para con ésta, garantizarnos la supervivencia.

Pero, el hecho incontrovertible es que nadie ha perdido de peso permanentemente con las dietas entronizadas por la publicidad y el deseo. Que la Naturaleza no cometió un error cuando nos dotara con la capacidad de sentir placeres asociados con ciertas actividades esenciales, y que nosotros, a pesar de gozar de la facultad del entendimiento, muy pocas veces lo usamos.

De hecho, el ser humano, comúnmente hace un intento inusitado para evitar hacer uso de la razón — para, en otras palabras, pensar.

Las dietas, por su parte y por sus resultados y efectos paradójicos en el cuerpo, son, por sus propias naturalezas, la enfermedad misma que ellas intentan curar.

Las dietas, entonces, son cosas enfermizas… como lo es la gordura. Sólo, que las dietas perjudican más, ya que la gordura sólo mata, pero no engaña… y algunas dietas, matan y, también, engañan.

Las dietas, esencialmente constituyen un método fácil de encarar un problema difícil. Como lo es la mentira.

Pero, hagamos un desvío. Comencemos la lección con algunas reflexiones acerca de las píldoras de dieta.

Estamos en sesión. Comienza la clase…

Zantrex-3 una de las más populares y exitosas de las ‘pastillas para adelgazar’, que vende millones de dosis al día, consiste de una proporción enorme de cafeína, un poco de té verde, acompañados por las yerbas guarana, hierba mate, y damiana. Además contiene sustancias estimulantes, laxantes y diuréticas. Si se toman cuatro tazas de café fuerte se logra el mismo efecto que se obtiene si se ingiere una dosis de esta ‘medicina milagrosa.’

¿Engaño, patraña? Diga usted. Por lo poco que hace y lo mucho que promete, Zantrex-3 vendió 1,700 millones de cápsulas en el mercado norteamericano el año 2004.

Entra Efedra (Phen-fen), sus ventas prohibidas por el Gobierno Americano por ser causa de incalculables números de muertes, miles de accidentes cerebro-vasculares, convulsiones y otras complicaciones severas, se vendió extensiva y exitosamente hasta que, recientemente, se decretara prohibir sus ventas.

La mayoría de las píldoras que se mercadean para perder peso, se componen comúnmente de metilcelulosa, un agente que induce a quien lo toma una sensación de llenura, benzocaína, un anestésico local para embotar los receptores nerviosos gustativos bucales y una droga conocida como fenilpropanolamina —- compuesto estimulante, cuya composición química y efectos dañinos están muy cercanamente relacionados con los de las anfetaminas. Estas mezclas de sustancias son esencialmente muy peligrosas.

Pero, sin embargo se venden, y representan una industria distinguida y poderosa.

Un estudio detallado e individual de todas las píldoras que se ofrecen al consumidor ingenuo, estaría fuera del propósito de esta lección. Aquí basta resumir lo siguiente, que luego del efecto inicial de ‘suprimir’ el apetito vía mecanismos de estimulación bioquímica de varios centros cerebrales, las píldoras de dieta dejan de actuar, estimulando en su lugar el deseo de comer en exceso.

Las píldoras de dietar, con su incremento de energía emocional, a menudo resultan ser aditivas.

Para estudiar las dietas usaremos la de Atkins como modelo de desilusión generalizada.

La premisa que Atkins (un cardiólogo que muriera atiborrado de dinero y de adiposidad en su organismo) es la siguiente: Permanezcan en una dieta alta en grasa, y baja en carbohidratos — por toda la vida. Esto en sí, es una insensatez…

Las dietas bajas en carbohidratos han sido tradicionalmente las más populares. Su secreto y sus éxitos han sido un efecto secundario a sus actividades biológicas. Éstas alteran el metabolismo mineral, produciendo diuresis profusa, con la pérdida rápida de fluidos, el paciente cree que lo que ha perdido es grasa. Pero no, el deshidratado paciente se pesa y se anima porque la balanza le registra pérdidas rápidas de libras (de agua)… ¡Horror! (si lo supieran).

Dos o tres días más adelante, cuando las reservas de carbohidratos se agotan, la grasa almacenada en el cuerpo comienza a degradarse. En este proceso cuerpos cetónicos se producen. Cuerpos cetónicos, crean acidosis, la que puede afectar negativamente el feto de la mujer embarazada, y no reducen el apetito, como los proponentes de Atkins mantienen.

Los partidarios de esta dieta, habiendo exhaustado sus reservas de carbohidratos, a menudo se desbocan en una orgía de consumo voraz de dulces y azúcar, para compensar por la falta de energía física que producen las dietas cetogénicas.

Así, paradójicamente, pueden engordar…

La dieta de Atkins no fue su idea original.  La idea tuvo su comienzo con los trabajos de Alfred W. Pennington, un internista que trabajaba con la compañía E. I. du Pont en Wilmington, Delaware. Pennington creía que la obesidad se debía a un defecto en la habilidad del cuerpo de quemar carbohidratos. Pensando así, planteó que una dieta baja en carbohidratos sería la respuesta para no engordar. En 1953, Pennington publicó sus recomendaciones en la prestigiosa revista médica, New England Journal of Medicne.

Para Pennington, la clave para el éxito dietético estaba en la producción de cetonas, resultado final de la reducción de carbohidratos en la dieta.

Lo curioso era, que Pennington en sus especulaciones, desafiaba las leyes de la química y de la física.  Sus teorías implicaban que si una persona comía una naranja y dos guineos todos los días, esa persona nunca perdería de peso, mientras que alguien que se coma dos docenas de hamburguesas (sin el pan) sí que lo perdería. Para confirmar sus convicciones, Pennington ensayó su dieta en los empleados de du Pont con buenos resultados. Pero, cuando otros trataron de replicar sus hallazgos, siguiendo sus métodos, lo que obtuvieran no fue el éxito que Pennington prometiera.

En 1955, Sidney Werner de la Universidad de Columbia puso a prueba las teorías de Pennington y falló. Werner encontró que pacientes hospitalizados perdieron tanto peso consumiendo una dieta alta en carbohidratos como lo hicieran los que consumieran una alta en grasa, excepto por la pérdida inicial de fluidos que la dieta alta en grasa causara en algunas de las personas.

Las ideas de Pennington fueron olvidadas hasta que en 1960, Herman Taller, un obstetricia de origen rumano, publicara el primer best seller moderno en el campo del dietar, Las Calorías no Cuentan. Taller (como Atkins no hiciera a su vez) le dio crédito a Pennington por sus ideas, las que él aplicara con mucha libertad.  Su libro vendió dos millones de copias, eventualmente, sin embargo, debido a sus prácticas engañosas, Taller fue encontrado culpable de fraude postal, conspiración, y de violación de las leyes federales que regulan el uso de substancias controladas.

La realidad, demostrada, es que una dieta alta en carbohidratos complejos, es tan efectiva para perder de peso como la que es una alta en grasa. Además la fibra contenida en las frutas (de la dieta alta en carbohidratos) asiste a los diabéticos reduciendo la dosis de insulina que necesitan y asiste en la prevención del cáncer del colon.

Lo que era sorprendente era la persistencia de los prejuicios contra los carbohidratos. Prejuicio que es totalmente irracional. Por ejemplo, onza por onza, los carbohidratos contienen la mitad de las calorías contenidas en la grasa. Sin embargo, por alguna razón perversa, generaciones de dietistas han insistido en decirles a sus clientes que los carbohidratos son dañinos para perder de peso.

Entra, cardiólogo Robert Atkins…

Dr. Atkins fue responsable por la resurrección de la dieta alta en grasa y en la eliminación total de los carbohidratos dietéticos. Atkins afirmaba (erróneamente) que la condición de cetosis (acidosis) era: ‘… un estado que debiera ser buscado con devoción incesante, porque cuando uno está en este estado feliz, la grasa del cuerpo se está quemando con una eficiencia máxima y con un mínimo de dolor… porque la cetosis hace que el hambre desaparezca…’

¡Falso!

Un grupo de investigadores en la Universidad de Yale, demolieron contundentemente las aserciones de Atkins — pero, ¿para qué? La gente desoye lo que desean y hacen lo que les dé la gana, aunque esto les perjudique.

Las ideas de Atkins (que nunca diera crédito a quienes originalmente las propusieran) no eran ni nuevas ni esencialmente beneficiales a quienes siguieran su método.

Pero, se vendió como pan caliente…

Ahora, si uno lee lo que solía escribir, uno pensaría que estaba en presencia de un verdadero revolucionario científico. Al final de su libro Atkins nos informa:

‘Martín Luther King, tenía un sueño. Yo también tengo uno. Yo sueño de un mundo donde nadie tiene que dietar. Un mundo donde los carbohidratos engordadores serán excluidos de la dieta. Escriban a sus representantes en el Congreso. Ayuden a que las cafeterías escolares cesen y desistan en sus esfuerzos de abarrotar los estómagos de nuestros hijos con una dieta repleta de carbohidratos baratos.  Con su ayuda, tendremos una verdadera Revolución Dietética (el título de su libro).’

Atkins murió hace unos años, y con su muerte, ha nacido un esfuerzo renovado por sus herederos para inducirnos a adoptar sus ideas y comprar sus métodos y sus ‘comidas.’

Atkins vive, aunque está en bancarrota…

Por supuesto, la dieta de Atkins no es la única que se ha basado en falsas premisas y que nos concede falsos resultados. Las otras dietas mercadeadas también son incapaces de alcanzar lo que proponen hacer: Bajar de peso. Esta aserción es tan clara*, que cualquier persona la ha comprobado por sí misma en el transcurso de su vida. (*La palabra que usarían aquí los políticos dominicanos es perogrullada…)

Pero, mientras todo nos pasa y seguimos tratando de perder unas libras, olvidamos que existen modelos para comer, que son naturales y que ni llevan a la gordura ni se ajustan a las teorías equivocadas y pecuniariamente motivadas, de nadie.

Antes de abandonar la dieta de Atkins, leamos el reporte médico de la autopsia que, a él, se le hiciera:

‘El Dr. Robert Atkins murió el pasado mes de abril a la edad de 72 años, como consecuencia de heridas que recibiera cuando resbalara en una calle cuya superficie estaba helada.

‘Antes de su muerte, el médico había padecido un ataque al corazón. Sufría de insuficiencia cardiaca congestiva, fallo miocárdico y de la hipertensión arterial. (Reportado por The Wall Street Journal, resumiendo partes del informe medico de las autoridades neoyorquinas.)

’Pesando 258 lb. con una estatura de seis pies, Atkins hubiese sido considerado una persona obesa.’

La idea de estas lecciones es, meramente, la de enseñar e instruir nuestros lectores con la esperanza de que sean ellos mismos quienes (usando sus conocimientos adquiridos) disciernan lo que les conviene.

Para hacer dinero y para escribir un libro de dietas uno puede seguir las pautas (mordaces) avanzadas por el Dr. William I. Bennett:

Introdúzcase a sí mismo como un ‘experto.’ Por supuesto que ayuda tener un título o diploma, pero esto no es esencialmente imprescindible. La mayoría de quienes hacen millones de dólares en la industria de reducir no son profesionales ni tienen conocimientos acerca de la fisiología de comer del ser humano.

  1. Conciba un título que sea pegadizo: ‘La dieta de los leones… come lo que quieras, cuando quieras y pierde peso, mientras ruges…’ ‘La dieta sin oxígeno… el oxígeno engorda… todos los gordos lo abusan’. Es la idea. Entonces defiendan el título con testimonios inventados. Los esposos Diamond, famosos ‘dietistas’, son expertos en este último asunto.
  2. Conquisten sus clientes. Repitan lo que ellos ya saben. Que ponerse a dieta es difícil, pero que si no lo hacen van a morir de las cosas usuales, obesidad, hipertensión, diabetes, etc. Métanle miedo… mientras más miedo, mejor…
  3. Introduzcan su Plan Magistral. Algo que los haga sentir verdaderamente especiales. Como lo serían ideas absurdas. Aquí les ofrezco algunas: Que el guineo engorda como el mango lo hace, porque los puercos los comen.  Que los diversos tipos de comida no pueden consumirse al mismo tiempo — porque su mezcla es contraproducente. Que no tomen agua con las comidas, porque el agua engorda— Ya que tienen una idea de lo que digo, usen su imaginación más adelante.
  4. Prometan resultados espectaculares, pero, dejando válvulas de escape — porque no habrán efectos permanentes.

  1. En algunos países, consulten un buen abogado para cubrir todas las bases.

¡Buena suerte!

Ahora, pausemos. Lo que queremos instilar en esta lección es cómo hacer de la comida y del acto de comer asuntos fáciles y de acuerdo con los designios de la Naturaleza.

Imagen

¡No!

Donde se habla de la Hiperactividad, de la Obesidad, y de otros temas

Domingo, Octubre 11th, 2009

Comencemos esta vez, preparados a estudiar un problema de la infancia y de la niñez que afecta a muchos y que hace la vida miserable a muchos más.

El niño con trastornos defectuosos de la atención es comúnmente uno que demuestra dificultades manteniendo interés a lo que en la clase se enseña, y al mismo tiempo, en completar sus tareas ininterrumpidamente —

El niño con ADHD es el epítome del niño agresivo y travieso.

El término que, generalmente se usa, para describir esta condición diagnóstica es Attention Deficit Disorder (ADD) o Attention Deficit Hyperactivity Disorder (ADHD). Se estima que de un tres al diez por ciento de la población infantil norteamericana lo sufre, y que la proporción de varones a hembras es de (3:1).

Recordemos, que no todos los jóvenes alumnos que presentan dificultades en la compleción de sus tareas, o que son inquietos o disruptivos en la clase, padecen de este trastorno. Esto es particularmente cierto en los grados bajos donde un número significativo de los niños puede que no hayan alcanzado los niveles de madurez necesarios para adaptarse a la disciplina del aula.

Las causas y el diagnóstico

Existen muchas doctrinas para explicar los problemas de la insuficiente atención, pobre concentración y falta de control de impulsos en los niños. Una lista breve y parcial, aquí se ofrece:

Inmadurez natural y desarrollo psicológico dilatado

Problemas congénitos del aprendizaje

Estados de ansiedad y de angustia

La depresión infantil, descrita en la Lección Número 18

El falso ‘hipertiroidismo’, descrito en la Número 19

Falta de interés y de motivación

Falta de sueño y de descanso

Anemia, parásitos y malnutrición

Aburrimiento, debido a que el conocimiento ofrecido se trata por el profesor de modo que no inspira

Depresión por parte de la madre

Los síntomas del ADD y ADHD son consecuencias directas de malfuncionamientos de las estructuras cerebrales de la persona afectada. Hoy, se reconoce que la fisiología del cerebro y la actividad de los neurotransmisores puedan estar implicadas en los niños con ADD.

Entonces, ¿qué hacer?

Cualquier niño que se considera candidato para el diagnóstico de ADHD, debe de ser referido a profesionales debidamente calificados. Los resultados de evaluaciones en manos competentes, trazarán las pautas a seguir en el tratamiento.

Métodos de tratamiento para el ADD-ADHD

Las medicaciones

Por mucho tiempo las medicaciones estimulantes han gozado de mucha popularidad en el tratamiento de estas condiciones. La razón para su uso es que se cree que en su acción farmacológica, éstas  mejoran los desequilibrios químicos cerebrales que causan el problema.

Las medicinas usadas para el tratamiento del ADHD estimulan la producción en de dos neurotransmisores conocidos como la dopamina y la noradrenalina. Neurotransmisores específicos son necesarios para propagar los impulsos den­tro de un circuito nervioso. Los circuitos (o módulos natos) del cerebro, como los de una computadora, pueden estar activados o desactivados. Si un circuito no está bien activado, o si lo está, pero de modo parcial,  el niño puede reaccionar muy precipitosamente a un estímulo menor, resultando en una explosión de rabia o en una pataleta.

Las medicaciones usadas para el tratamiento de ADD no son calmantes ni tranquilizantes. Lo que estas medicinas logran, mantener funcionando las áreas del cerebro que son necesarias para el ajuste a las demandas de la enseñanza.

La medicación que la mayoría de las víctimas de ADD y de ADHD toman es la Ritalina — estimulante psíquico.

Pero, para que cualquier medicina sea efectiva, es necesario que se la utilice en combinación con métodos psicoterapéuticos y educacionales.

Nutrición y Dieta

Hace unos años que un tipo de dieta asumió una importancia inmerecida en el tratamiento de los ADD-ADHD, esta fue la famosa Dieta de Feingold.  Este régimen alimenticio les dio a muchos padres la esperanza de que, tomando control en los que sus hijos comían (o evitaran comer), los síntomas de la hiperactividad desaparecerían.

Pero, no fue así…

Benjamín Feingold, un alergista, y sus prosélitos, nunca lograrían establecer ni la veracidad ni la certeza de sus aserciones, acerca de su dieta.

Pero, la dieta en general, siempre es importante. Y en un mundo donde los problemas asociadas con la misma son epidémicos, ignorar su relevancia es un acto de omisión seria.

Tratamientos psicoterapéuticos

Los tratamientos tradicionales usando la psicoterapia, por sí solos, no han probado ser eficaces en estos casos. Sin embargo tratamientos que son multifacéticos, intensivos y que combinan los sistemas psicopedagógicos con el uso de las medicaciones, han probado ser los más adecuados y los que muestran mayor potencial para asistir a estos pacientes.

Complicaciones de naturaleza social relacionadas con el ADHD

Muchos niños que sufren de estas condiciones experimentan dificultades serias socializando con sus compañeros y cooperando con figuras en autoridad. La razón para esto es, que debido a la limitación de su capacidad de prestar atención, ellos pueden pasar por alto partes de lo dicho, despertando la impresión de que están distraídos, o de que son indiferentes u olvidadizos.

Para evitar que esto suceda, es esencial que al niño se le hable mirándolo directamente en la cara, usando lenguaje parsimonioso y simple, pidiéndole al final de haberle hablado, que repita lo que escuchara.

El futuro y el pronóstico

Cuando son tratados con métodos apropiados y con la atención debida, los niños hiperactivos tienen un futuro optimista. La mayoría de los fallos de tratamiento ocurren cuando los maestros esperan que a los niños difíciles se los controle con el uso innecesario de las medicaciones, que los padres mismos consideren que las medicaciones son un fin por sí mismas y que los terapeutas permanezcan alejados de niños cuyos diagnósticos los hacen sentir incómodos, ya que pocos de­sean niños disruptivos en sus oficinas.

Personas que en su niñez fueran víctimas de ADHD han sido galardonadas con el Premio Nóbel (1906), incluyendo el ilustre histólogo Santiago Ramón y Cajal.

Ahora hablemos, de nuevo, acerca de la dieta paleolítica

La Era o Período Paleolítico es la etapa de nuestra historia conocida como ‘La Edad de Piedra’. Ésta tuvo su origen antes de que nuestros antepasados modernos salieran de África y se esparcieran por toda la Europa, Asia, Australia y las América. Esta diáspora humana se cree que comenzara hace unos 130,000 años y que terminara con el desarrollo de la agricultura y la construcción de nuestras primeras ciudades, hace unos 10,000 años.

Durante la Era Paleolítica, todos éramos cazador-recolectores, eso significa que dábamos caza a nuestras presas y que recogíamos alimentos vegetales para nuestra supervivencia. Hasta hace unos diez mil años, no existían sociedades que domesticaran animales o que cultivaran vegetales. Así que, durante el Paleolítico no había cosechas, como las que hoy existen, de trigo o de arroz, y nadie tomaba la leche de animales o comía sus derivados. La leche, después del destete siempre ha sido, lujo superfluo.

Nosotros subsistíamos de lo que recogíamos, cazáramos, o cogiéramos en competencia directa con otros animales de rapiña.

¿Entonces, qué comían nuestros antepasados, si no usaban la leche, los derivados de la misma, o los cereales, como hoy acostumbramos?

Muchas investigaciones se han conducido para contestar esta pregunta. Lo primero que hay que establecer es que no hay una dieta paleolítica universal. Así como los aborígenes residentes del desierto comerían cosas diferentes de que lo que comieran los residentes del litoral o de las montañas, del mismo modo las dietas originales variarían considerablemente. Como asimismo éstas variarían con las estaciones.

Intercalando las estrategias de comer de las pocas sociedades primitivas que aún existen, se cree que los habitantes del pleistoceno vivieron de una dieta que era muy alta en proteínas — derivadas de carne y de residuos de animales que otros mataran.

La dieta típica del paleolítico también incluyó muchas variedades de vegetales frondosos, raíces, frutas, bayas, semillas, nueces, y, para el más intrépido, la miel de abejas. Porque la mayoría de los alimentos procedían de fuentes vegetales y no de animales, una cantidad enorme de frutas y de vegetales se tendría que comer para acumular la energía necesaria para la supervivencia.

Es muy posible que los tubérculos y las raíces fueran una fuente importante de sustento para nuestros antepasados. Como resultado, el consumo de fibra dietética sería mayor que el que hoy consumimos, lo que la hiciera, una dieta más adecuada. Lo único que se consumiría en mucho menores cantidades era la sal.

Ahora podemos entender que la dieta paleolítica consistía esencialmente de carne, frutas, vegetales, con muy poca cantidad de cereales, sin azúcares refinados y sin productos derivados de la leche.

¿Cuál sería el significado de este tipo de dieta para la salud del ser humano moderno?

El significado y la importancia de nuestro entendimiento de la dieta paleolítica para el hombre moderno es que ésta fue el modelo usado por nuestra raza en el período de su evolución más acelerada, así que puede ser reconocida como nuestra dieta original y natural.

¿Existe algo de importancia que pudiéramos aprender acerca de la dieta para de niños basados en lo que sabemos del período paleolítico?

La nutrición del niño era más básica de la que hoy existe. La lactación vía el seno materno (que ahora no se extiende más allá de los seis meses de la vida) entonces, se seguía utilizando por algunos años.

¿Qué podemos incorporar, como seres modernos de la dieta original de nuestros antepasados?

Comer menos carnes, que las carnes que comamos provengan de animales silvestres, utilizar más los productos del mar y de los ríos, más aves y avícolas, más frutas y vegetales y menos grasas y azúcares en general.

Un problema que no se menciona aquí, es la falta de actividad física que caracteriza el estilo de vida de muchos humanos modernos y la que fuera una necesidad imperativa para el habitante del período paleolítico.

Los expertos nos aseguran que, si escuchamos el ‘lenguaje’ de nuestros instintos, que éstos nos piden que comamos del modo que comieran nuestros antepasados y que seamos más activos.

Hemos hablado mucho acerca de la gordura y de sus problemas asociados. Hablemos entonces, de personas que desean ser gordos y que se dedican a engordar enormemente como parte de sus carreras.

La historia de los luchadores sumo

La lucha de sumo es una forma altamente especializada de deporte japonés, quizás una de las más viejas de las artes marciales de ese país. En este tipo de competencia hombres muy gruesos tratan de derribar a un contrincante o echarlo fuera de un círculo.

Los luchadores de sumo se llaman sumotori. El rasgo característico del sumotori es su peso, el que fluctúa de entre 300 a 450 libras. Ellos adquieren ese peso desproporcionado, por medio del consumo enorme de comidas, incluyendo el de un guisado, alto en proteínas, conocido como el chanko nabe, y asimismo practicando una forma de desarrollo abdominal llamado el haragei. Peso en exceso, le proporciona al cuerpo la existencia de un centro bajo de gravedad, lo que asiste al sumotori en propulsar su oponente fuera del dohyo.

El sumotori compite descalzo y desnudo de la cintura hacia arriba.  Sólo visten un taparrabos (mae-tate-mitsu) y un cinturón grueso (mawashi). El arreglo de pelo tradicional con un moño en el tope de la cabeza (chom-mage), difiere con la categoría del sumotori. Un encuentro, se lleva a cabo en el dohyo, un círculo de doce pies de diámetro, el cual se cubre con un techo que recuerda un santuario Shinto. El suelo es de tierra suave. El match está supervisado por un árbitro llamado el gyoji, quien viste un kimono de seda y un sombrero de atribución especial. Tradicionalmente, el árbitro porta en su mano un abanico como símbolo de su atribución y una daga, que históricamente fuera suplida para que el árbitro se destripara si hacía una decisión desacertada.

La lucha de sumo se acompaña de un ritual muy elaborado. Para comenzar un evento, el yokozuna entra el dohyo para la ceremonia conocida como el doyo-iri.

Los duelos comienzan después que finaliza esta ceremonia. Dos luchadores entran el dohyo y después de flexionar sus músculos, esparcen puñados de sal. Éste es un rito de purificación proveniente del shinto. Luego, los luchadores se agachan, golpean el piso con los puños y la llamada ‘batalla de la mirada’ comienza. En ésta, los contrincantes intentan socavar la confianza del oponente por medio de un duelo de miradas feroces. Este ritual se conoce como shikiri-naoshi y dura cuatro minutos. Otros comportamientos preliminares son la bebida ceremonial del agua y los pisotones amenazantes. Habiendo concluido los rituales de introducción, los luchadores se embisten.

Las luchas mismas, pueden durar de unos siete a diez segundos. La misma termina, cuando cualquier parte del cuerpo sale del dohyo o toca el suelo.

La historia del sumo se remonta al año 23 AEC. El objetivo original era forzar a un oponente a una rendición incondicional o morir. En las etapas tempranas, la religión jugó un papel importante en los eventos. Los torneos se celebraban para apaciguar a los dioses. La forma que hoy se conoce del sumo se remonta a unos 1000 años.

Cuando vemos a un sumitori, la pregunta que nos salta a la mente es, ¿qué comen para lucir tan gordos? La respuesta simple es, que e­llos comen chankonabe, un guisado de trozos de carne y de pescado, cocinado con vegetales en abundancia. Ésta constituye la comida principal del día.

Todavía, la verdadera naturaleza y el significado del sumo permanecen en duda, ya que se le considera movimiento cultural, religioso, deportivo, arte marcial, ritual espiritista y aún una forma de nutrición.

Aquí se describen los ‘secretos’ para lograr la obesidad legendaria de los luchadores sumo:

  1. No desayune
  2. Haga ejercicios con el estómago vacío
  3. Tome una siesta después de cada comida
  4. Coma comidas pesadas y abundantes durante el resto del día

En adición a su dieta, los luchadores beben cerveza y sake en abundancia.

¿Eso es todo? Sí, nos dicen los expertos… Pero, los estudiantes de la Universidad Digital, sabemos, que todo no es ni así, ni es tan simple…

La obesidad extrema y su tratamiento

Sí, la obesidad extrema puede ser tratada sin el uso de las cirugías gastroplásticas. El problema que, a menudo encontramos, es que en la mayoría de las personas que están interesadas en la pérdida de su peso, el mismo interés se desvanece cuando confrontan el abandono de una forma de vida que aunque fuera indeseable, les provee con estructura, identidad y que les ayuda a enfrentar los estreses de la vida cotidiana.

Perder de peso, siempre requiere una intervención psicoterapéutica, si es que va a tener efectos permanentes.

El caso de Vicki

Una señora casada, de cuarenta y cinco años tenía un sobrepeso de más de ciento cincuenta libras por los treinta años de su matrimonio infeliz.

Siguiendo un plan dietético basado en un análisis de sus necesidades individuales y sometida a un plan de psicoterapia intensivo. En seis meses, Vicki perdió cien libras.

Entra Rodolfo… el marido infiel. Quien, ahora estaba consciente de una mujer más atractiva, verbal, asertiva y feliz — camino a perder todo el peso que la agobiaba.

Rodolfo, obliga a Vicki, a salir del país, en un viaje de segunda ‘luna de miel’ durante el cual todos los principios que dirigieran su estrategia de comer fueron demolidos de modo sistemático.

En dos semanas, Vicki no retornó a su cita, ya que estaba en proceso de recuperar y de exceder el peso perdido.

Dos años más tarde, Vicki retornaría — después de divorciar a Rodolfo para completar su régimen.

Temas actualizados

En esta breve sección, revisaremos asuntos de salud de mucha importancia, que necesitan una revisión somera.

La Obesidad Infantil y los refrescos

Programas de escuelas inglesas que eliminaran la venta de los refrescos, de las sodas y de los dulces, han demostrado ser útiles en la reducción del número de niños obesos en ese país.

El estudio, descrito el pasado mes de abril en la revista científica The British Medical Journal, encontró que la campaña de eliminación de los comestibles dulces en las escuelas, se correlacionó con una disminución simultánea de la obesidad infantil en el país.

Como era de esperarse, los producidores de las mismas bebidas disputaron la validez del estudio — como las compañías tabacaleras solían atacar las investigaciones que ligaban el uso del cigarrillo con el cáncer del pulmón.

Imagen

Caña de azúcar.

Hablando del té, del chocolate del café y de la cafeína

Domingo, Octubre 11th, 2009

La cafeína es una xantina trimetilada relacionada a los derivativos de la purina. Su absorción en el cuerpo ocurre dentro de 45 minutos de su ingestión, la concentración máxima en el plasma sanguíneo aparece dentro de una a dos horas después de la ingestión inicial. La cafeína es desmetilizada por el hígado y es finalmente excretada en la orina.

De acuerdo a la Asociación Psiquiátrica Americana (APA) la cafeína es la más usada de las substancias psicotrópicas en el mundo, ya que se encuentra en el café, el chocolate y en los refrescos.

La cafeína aparece en la leche materna humana, siendo aconsejable que las mujeres lactando no tomen bebidas que contengan cafeína. También es posible que la cafeína produzca efectos adversos en el feto de la mujer embarazada, ya que es un hecho conocido que esta sustancia atraviesa la barrera de la placenta materna. La eliminación metabólica de la cafeína se completa en un lapso de 3 a 6 horas, pero este lapso puede aumentar substancialmente durante el embarazo. Los anticonceptivos orales y otras drogas que compiten con las enzimas del hígado tal cual lo es la cimetidina (Tagamet) también dilatan el metabolismo de la cafeína. El fumar y el uso de drogas que estimulan las enzimas hepáticas aceleran el metabolismo de esta sustancia.

La cafeína es  un agente que estimula el Sistema Nervioso Central (SNC). La interrupción de la administración de la cafeína, en personas susceptibles, crea problemas relacionados y similares al retiro de una droga. Síntomas fastidiosos aparecen, que solo se disipan a través del pasaje del tiempo, pero que son relacionados a la discontinuación del uso de esta xantina.

La cafeína tiene un efecto diurético que está bien establecido: aumenta el paso y la filtración de la sangre a través del glomérulo renal. También estimula la secreción del estómago exacerbando las úlceras pépticas. Incrementa el nivel del metabolismo basal y aumenta la tensión muscular del esqueleto produciendo tensión y temblores.

La Asociación Psiquiátrica Americana (APA) ha establecido la correlación de dos síndromes que se semejan mucho: La Intoxicación Cafeínica y el Trastorno de la Ansiedad Generalizada.

Los efectos de la cafeína en las funciones cognitivas no están bien documentados y algunas aserciones como lo es  que mejora la concentración no han sido validadas. Lo que sí se ha establecido es que produce el insomnio.

La ingestión de altas dosis de cafeína puede conllevar al cuadro clínico-psiquiátrico conocido como el ‘cafeinismo’ que mímica el cuadro sintomático del Trastorno de la Ansiedad Generalizada, cuyo primer criterio diagnóstico es ‘el consumo reciente de cafeína, en exceso de 250 Mg’.

La concentración de cafeína en nuestras bebidas varía. Las cantidades más elevadas se encuentran en el café percolado (150 a 200 Mg por cada taza de 150 mL, en el té la cafeína se puede encontrar en concentraciones entre 40-60 mg por cada taza, una taza de chocolate contiene aproximadamente 20 mg  y una barra de chocolate contiene las mismas cantidades que la taza de la infusión.

El consumo de la cafeína varía de país a país, el estadounidense residente de su país consume un promedio de 4 tazas de café al día. El consumo de cafeína en Inglaterra es  doble el consumo en los Estados Unidos. No hay cifras disponibles acerca del consumo de cafeína en la República Dominicana.

Debido a su efecto en los vasos sanguíneos del cerebro, la cafeína ha encontrado un lugar de alguna importancia en el tratamiento de la jaqueca (Migraña.)

Debido al hecho de que la cafeína tiene un efecto estimulante, es necesario advertir a aquellos que la usan habitualmente que  potencialmente puede desencadenar ataques de ansiedad y de pánico en ellos y que puede reducir los efectos positivos de medicinas recetadas para mejorar los estados de ansiedad y de angustia.

Para terminar vamos a ofrecer los síntomas de la interrupción abrupta del uso de la cafeína:

Un dolor de cabeza severo que aparece aproximadamente unas 18 horas después de ingerir la última taza (de lo que se tome, café o té). Otros síntomas incluye náusea, vómitos, bostezos frecuentes, congestión o descarga nasal, letargo, apatía para el trabajo y cansancio.

A pesar de todas las cosas positivas y placenteras que se asocian con el uso de esta droga, el entendimiento profundo de los efectos de la cafeína permanece oscuro, sabiéndose solamente que es una droga.

Imagen

Cafeína.

¡No es justo! Fe, psicoanálisis, y neurociencia

Domingo, Octubre 11th, 2009

‘¡No es justo!…’ ‘It’s not fair!’ Son expresiones que, a menudo, escuchamos, provenientes de los labios de nuestros amigos, hijos, parientes, y pacientes — de cualquier edad — cuando confrontan lo adverso.

En respuesta a la impresión percibida de que la iniquidad es algo tan generalizado como desagradable, preparamos este artículo con la intención de explorar qué determina este sentimiento, y de cómo mejor enjaezar los conocimientos adquiridos por esta vía, para que éstos nos asistan en lograr mejores maneras de vivir nuestras vidas — alcanzando nuestro objetivo sin tener que resignarnos, necesariamente, a lo que consideramos injusto.

Para conseguir nuestras metas estaremos asistidos por conocimientos derivados de la neurociencia, de la epigénesis, y del psicoanálisis.

En su libro The Drunkard’s Walk: How Randomness Rules Our Lives, el autor Leonard Mlodinow, reflexionando acerca de los efectos de la aleatoriedad, como principio de las ciencias físicas, nos ilustra de esta manera: ‘Las personas que fueran exitosas, en la vida y en la ciencia — en casi todos los casos — fueron miembros de un cierto grupo: el grupo de quienes no se dan por vencidos…’

Para M.A. (quien nunca se dio por vencida)

Una paciente y su esposo, durante una sesión terapéutica tortuosa y cargada de emociones tristes, reflexionaban acerca de todas las extrañas infortunas que les han ocurrido en sus jóvenes vidas. Entre las últimas se encuentran, pérdidas de seres queridos, nacimiento de un hijo con malformaciones congénitas, mermas de fortuna y posición social, accidentes trágicos a seres cercanos — con desenlaces amargos — y mucho más — ad infinitum…

Mientras hacían su relato, todo se detallaba como si fuesen anécdotas rocambolescas, expresadas con tono y manera pausados, y con aires de aceptación resignada.

¿La belle indifferénce? Lejos de así serlo, como ya tendremos la oportunidad de apreciar.

En medio de su peroración, la esposa, abruptamente se detiene, diciendo, ‘¡no es justo!’, y luego me interpela de esta manera: ‘¿Conoce usted a alguien que haya tenido tanta mala suerte como la que se encuentra en nuestra familia?’ Tomado de sorpresa, confieso la verdad. No, nunca recuerdo haber escuchado un relato, de infortunios humanos, tan desconcertante, como el que ellos hacen. Igualmente, admito no conocer personas quienes a ellos se parezcan, aunque — expreso la idea de que, en algunos respectos — muchos comparten miserias semejantes, si bien que todos no las toleran de idéntica manera…

Al final de la sesión de terapia intensiva, donde este intercambio ocurriera,  no olvidé lo que, en la consulta surgiera, sino que me propuse a reflexionar en lo transcurrido, y en lo dicho…

Los sabios nos dicen:

‘Si he visto más lejos (que… Descartes) ha sido porque he estado parado en los hombres de gigantes’ (Sir Isaac Newton).

Y, como la leyenda nos dice, que Wilhelm Konrad Röntgen, balbuceara, al descubrir los rayos X: ‘yo no pensé, yo, experimenté…’ En éste, mi caso, yo, reflexioné…

Prosiguiendo

El ‘instinto’ de la justicia, el otro lado de la moneda de la injusticia

Resulta aparente, que de igual manera que existe un proceso filosófico inmanente y universal, que llamamos la Ley Natural — responsable por el proceso de la justicia humana — que igualmente coexisten pulsiones ingénitas que nos hacen reaccionar a los actos de injusticia que, en nosotros, o que en otros, percibimos. Algunos investigadores conocen esto último como ‘el instinto de la justicia’ porque parece ser que nuestros cerebros responden, de manera refleja, cuando consideramos la inocencia o la culpabilidad de supuestos delincuentes — aunque a quienes los últimos, hayan perjudicados con sus fechorías, fueran otros. Y que, aún siendo así, respondemos como si éstos nos hubiesen hecho el daño a nosotros mismos.

‘No es justo’, quizás fuera un concepto que reverberaba en las mentes de nuestros antepasados remotos, cuando vieran que otro miembro de la tribu acaparaba más de lo que a todos correspondiera, o cuando alguien, por ser menos idóneo en algún respecto, tuvo que perder acceso a la hembra a quien se sintiera atraído o al lugar secreto donde la pesca era buena o la caza abundante, porque algún otro era más poderoso que él.

‘No es justo’, algo que con frecuencia dicen los jóvenes de cualquier edad, cuando sacan malas notas en sus materias, les va mal en competencias escolares, o se les retribuye negativamente por comportamientos fuera de las normas establecidas.

‘No es justo’, lo que confirma, que lo ‘justo’ debe de existir impreso profundamente en nuestras mentes como pulsión instintiva.

Freud tenía toda razón cuando usara un esquema antropomórfico para elaborar su teoría del desarrollo psicosexual, procediendo de una manera centrífuga, partiendo desde el esquema corporal, basando toda representación psicológica y libidinosa, asociándolas a la sexualidad infantil en plena evolución.

A medida que, el infante descubre su cuerpo, a través de esta experiencia, el niño, a su vez, interpreta su mundo.

Freud discernió, al realizar el potencial de sus descubrimientos, que de pequeños no éramos los seres inocentes que desde la antigüedad todos creyeran que fuéramos, sino que en vez, seríamos polimorfo perversos. Algo que resultaría totalmente revolucionario, aunque no fuera ni inaudito ni nuevo.

La idea en sí, resultaría no ser original, porque que San Agustín, anticipadamente, la había intuido.

Para ambos pensadores, para San Agustín y, luego, para Freud, sería como si el niño, comparándose con otros, durante su desarrollo, realizara el hecho de que en algunos respectos, algunos de sus semejantes estaban mejores dotados que ellos, y que esa diferencia importaba. Traduciéndose en que de no poder superar la desigualdad percibida — para remediarla — el jovenzuelo estaría obligado a resignarse, admitiendo que ‘no es justo’.

Lo justo y lo injusto

Lo que es justo y lo que no lo es, entonces, adquieren enormes dimensiones dinámicas en nuestras mentes, pudiendo aumentar o disminuir la autoestima y el nivel de la serotonina cerebral en direcciones paralelas.

Nuestro sentido de lo justo y de lo que no lo es, como tantas de nuestras pulsiones innatas, son compartidos con otros animales, en la manera en que ellos, carentes de nuestra inteligencia, pueden concebirlo.

Simios han sido estudiados que resienten cuando el macho o la hembra alfa, acaparan la comida de los demás, a veces recurriendo a engaños para desquitárselas.

Lo que, acerca de estos asuntos, la Biblia nos enseña

Ese repositorio de toda intriga y flaquezas humanas, la Biblia, lo expresa en muchas ocasiones, especialmente en la historia de Caín y Abel, donde la envidia y el odio reinan supremos, porque, para Caín no fuera justa la posición que Abel ocupara frente al Señor — la última, personificación, alegórica, poderosa y espeluznante, en nuestras fantasías, de todas las figuras caprichosas y dominantes del mundo.

Pero, ‘todo es biológico’ nos dicen los neurocientíficos, como ya veremos

Nuestro sentido de lo que es ‘justo’, en nuestras interacciones con otros, podría desde nuestras existencias selváticas, haber yacido las fundaciones para estructurar la Ley Natural, y para establecer sistemas judiciales construidos en las decisiones que miembros de la tribu, y más adelante, por las hechas por jueces o jurados — supuestamente imparciales — para castigar al injusto.

Es como si debiéramos de considerar y admitir que los sistemas de justicia criminal, tanto antiguos como recientes, fueron construidos en las bases de una estructura innata, pre-existente, organizada como parte integral de nuestros cerebros que nos permitiera reconocer lo que no fuera ecuánime para todos, pero, especialmente, lo que no fuera equitativo para nosotros.

Las apariencias nos indican que el cerebro evalúa la transgresión e imparte el castigo vía dos diferentes mecanismos — uno, que es racional, está basado en el análisis de todas las circunstancias presentes, el otro, siendo emocional, proviene de nuestros sentimientos fundado en factores incidentales.

Lo que nos enseñan los científicos que investigaran este asunto

Los investigadores que trataron de establecer las bases neurocientíficas para el sentido de lo ‘justo’ en nuestro género, usaron técnicas de escaneado de resonancia magnética en los cerebros de 16 voluntarios mientras que éstos juzgaban escenarios de culpabilidad criminal, impartiendo penalidades basadas en una escala graduada de 0-9 — progresando desde no castigo, hasta el castigo extremo.

Mientras yacían en las camillas frente al escáner, los voluntarios juzgaron actos criminales inequívocos, que comprendían desde hurtos de cosas pequeñas en lugares públicos, hasta el estupro sexual y el homicidio. Pero, del mismo modo, los voluntarios tuvieron que juzgar crímenes más ambiguos en su naturaleza, como sería un caso de tortura y  muerte intencional, directamente atribuible a la presencia de un tumor cerebral, o un caso de escamoteo en una gasolinera, por una persona que estaba en un estado ostensiblemente alucinado y psicótico.

Regiones que se activaban en escáneres del cerebro cuando se presenciaran actos criminales, durante las investigaciones

Los dinamismos presentes en una parte discreta de la corteza pre-frontal parece que destacaban las diferencias entre crímenes inequívocos y situaciones donde la culpabilidad era cuestionable, sin que importase la severidad de las acciones cometidas. Cuando los participantes juzgaban homicidios, asaltos y robos obvios, las cortezas pre-frontales, dorso lateral derechas (CPDLD) eran más activas que durante el análisis y juicio de crímenes donde la apariencia de culpa era ambigua.

Esta región del encéfalo se entiende que se moviliza en situaciones en las cuales decisiones de moralidad y sentido de lo justo son importantes, como asimismo su actividad se asocia a otras funciones no relacionadas con  la aplicación de la ley. Por ejemplo, en otro escenario, cuando un equipo de investigadores diferentes, bloqueara, de manera temporaria, la acción de las CPDLD con una magneto, los participantes — en un experimento de juegos financieros que exploraba el sentido de la honradez — responderían de manera diferente: los que tenían la  CPDLD bloqueadas, descuidaron en aplicar sanciones a quienes fueran visiblemente deshonestos.

Nadie, entre los investigadores, esperaba que la misma maquinaria cognitiva se activara igualmente cuando se estaba en medio de hacer una decisión en respuesta a hacer trampas en general, y cuando uno mismo era la víctima de la trampa.  Lo que nos indica que nuestros juicios, cuando evaluamos actos delincuentes, son egocéntricos.

Utilizando los mismos métodos de resonancia magnética, los científicos compararon la función cerebral cuando se aplicaban castigos, sin que la responsabilidad se tomara en cuenta. Por ejemplo, ellos descubrieron que un acto de violación y asesinato, cometidos por una persona con un tumor cerebral, puede atraer una sentencia más severa que el robo premeditado de una camiseta, a pesar de que en el caso del tumor, existieran circunstancias atenuantes.

Entre todos los dieciséis voluntarios, la actividad, en varias áreas del cerebro, envueltas en la expresión de emoción, parecía relacionarse con otras, en lo que respecta al castigo. Por ejemplo, más movimientos, en regiones como la amígdala — área que está imbricada con el control de las emociones — corresponderían a la aplicación de veredictos más severos.

La última explicación, nos resulta útil para entender este fenómeno. Concluyendo en que las regiones que registran las emociones son las que controlan los niveles del castigo. Lo que hace del castigo asunto subjetivo, controlado por nuestras emociones y no necesariamente por la razón.

Entonces, razonamos que no existen jueces ni jurados imparciales, en lo que respecta a la culpabilidad y el castigo.

Resumiendo los estudios

Puesto de manera sucinta. De estos experimentos, todavía en sus fases germinales, podemos colegir que nuestros instintos actúan como guía para controlar nuestras reacciones a lo que percibimos como siendo justo y a lo que no nos impresiona de este modo.

Pero esto no es todo, ya que lo justo aquí sería, que prosigamos con el desarrollo de esta tesis

Dijo, Esquilo (525 AEC), padre de la tragedia griega: ‘El que aprende debe de sufrir…’ Significando que parte de toda vida está caracterizada por una forma u otra de necesitar fortaleza y tolerancia a la adversidad que, como sistema aleatorio, con regularidad, a todos visita.

Entonces, retornemos a la sesión de terapia arriba descrita

Luego de un periodo de revivir, durante el proceso de la psicoterapia, los dolores, por los traumas causados, y de poder neutralizar sus impactos en sus egos disminuidos por la reducción asociada de la serotonina. Nuestros pacientes fueron capaces de concebir que en esta vida en que vivimos existen misterios imponderables que nos sorprenden, y los que, a veces, tememos confrontar, por miedos a que otros nos consideren víctimas de alguna forma de desequilibrio emocional.

La capacidad auto-curativa de la mente es uno de éstos…

Poseemos muchos ejemplos en la literatura universal que soportan la capacidad de auto-curación y homeostasis adaptiva de que nuestras mentes disfrutan.

En su libro, The Holographic Universe, Michael Talbot, nos presenta en detalle la historia de Vittorio Michelli quien el año 1962, viajó a Lourdes desahuciado por sus médicos, sufriendo de un sarcoma maligno terminal, que le destruyera toda la pelvis. Pero que retornara de su peregrinaje, a su hogar en Verona, unos días después, totalmente curado y con la pelvis intacta.

La destrucción total de la estructura ósea, visible en las radiografías de este paciente, se había desvanecido.

La experiencia de Michelli está ampliamente documentada y se la tiene como cierta, habiendo sido corroborada por El Vaticano. (Este segmento fue adaptado del libro por Michel-Marie Salmon: The Extraordinary Cure of Vittorio Michelli).

Sobriamente, Talbot nos indica, que la creencia, — función del holograma de nuestra mente — y no la intervención divina, es el factor primordial en la ocurrencia de los milagros.

La misma conclusión fue propuesta por el científico Alexis Carrell (1873-1994), ganador del Premio Nobel, cuando escribiera palabras similares en su libro The Voyage to Lourdes.

Nuestras tendencias auto-curativas vienen cimentadas en nuestros genes, pero, como lo sustenta la ciencia de la epigénesis, a menudo estas tendencias genéticas sufren transformaciones en su expresión que pueden tornarlas menos eficientes por virtud de una inhabilidad, que muchos poseen, de poder tolerar el estrés de la vida cotidiana.

Ese abandono es una actitud arriesgada, que al respecto, Thomas Edison nos dice: ‘Muchos de los fracasados en la vida son gente que fallarían en reconocer lo cerca que les estaba el éxito, cuando se dieran por vencidos.’

La psicoterapia al rescate

Esta familia, a la que aquí hiciéramos referencia, en el transcurso de una terapia intensiva que involucrara varios de sus miembros, aprendería a comunicarse más eficientemente entre ellos, a optar por reflexionar, en lugar de actuar en impulso, y (sí) a contar sus buenas fortunas en lugar de estancarse en esa expresión tan negativa, amén de dañina, que se encapsula en la locución: ‘¡No es justo!’. Cultivando en su lugar, como alternativa, mientras confrontan cualquier problema, el uso de la expresión: ‘Vamos a pensarlo…’

Donde entra la magia única de la psicoterapia, es cuando ofrece al ser humano la oportunidad de interaccionar con otros, quienes pueden, reduciendo sus ansiedades y fortaleciendo su fe, apuntalar sus recursos adaptivos permitiéndoles gozar de niveles mayores de conformación y flexibilidad.

Como ejemplo, las neuronas espejo nos suministran evidencia de la capacidad funcional del cerebro, cuando en gesto de empatía fisiológica, se activan frente a las acciones de otros individuos.

En resumen

Aquí hemos usado una expresión común en toda vernácula que enuncia nuestra inconformidad con el estado de sentirse injustamente tratado  por los caprichos del destino. Logrando, por medio de la terapia, transformar nuestro pesimismo resignado, para alcanzar convertirnos en amos verdaderos de nuestros derroteros vitales, como lo predica el hermoso poema anglosajón Invictus.

La psicoterapia es un ejercicio de aprendizaje, basado en la empatía y en la fe mutua. Donde hoy, la ciencia de la epigénesis, acompañada por las enseñanzas que nos ofrece la neurociencia, ha logrado proveernos con soporte formal a lo que Freud dejase en suspenso cuando abandonara la publicación de su Proyecto para una psicología científica. (Quizás Freud debió, en este caso, acatar el consejo de su contemporáneo Thomas Edison).

En la actualidad, el proceso de la terapia y su capacidad curativa forman parte — la más difícil y la más efectiva — del arsenal con que cuentan los clínicos de las ciencias del comportamiento.

Para concluir, vale la pena evocar el título de una de las obras del bardo William Shakespeare: All’s well that ends well (Todo está bien lo que bien acaba).

Invictus

Invictus es un poema corto compuesto por el poeta inglés William Ernest Henley. El título proviene del latín, invicto o no conquistado. El poema, apareció, por primera vez en el año 1875.

Orígenes posibles de esta composición

A la edad de 12 años Henley cayó víctima de la tuberculosis del hueso. Pero, a pesar de ello, en el 1867 pasó el examen local de Oxford como estudiante avanzado. Su pie enfermo tuvo que ser amputado debajo de la rodilla, mientras que los médicos indicaran que, el único modo de salvarle la vida era si le amputaban el otro pie. Rehusando más cirugía, y a pesar de todo lo que contra él existiera, Henley perseveró mientras que sobreviviera con un solo pie intacto.

Fue dado de alta en el 1875. Ambulando con una pierna artificial, el poeta fue capaz de vivir una vida activa por casi treinta años más, a pesar de su discapacidad.

Invictus fue escrito en su cama, cuando el poeta estuviera confinado en un hospital.

Para el disfrute de nuestros cultivados lectores, aquí ofrecemos el poema en su forma original…

Invictus

Out of the night that covers me,

Black as the Pit from pole to pole,

I thank whatever gods may be

For my unconquerable soul.

In the fell clutch of circumstance

I have not winced nor cried aloud.

Under the bludgeonings of chance

My head is bloody, but unbowed.

Beyond this place of wrath and tears

Looms but the horror of the shade,

And yet the menace of the years

Finds, and shall find me, unafraid.

It matters not how strait the gate,

How charged with punishments the scroll,

I am the master of my fate,

I am the captain of my soul.

Imagen

Gianciotto descubre a Paolo y Francesca por Jean-Auguste-Domimique Ingres.

Dietas y el hipotálamo cerebral

Domingo, Octubre 11th, 2009

La realidad muy clara, es que nadie engorda, simplemente comiendo mucho.  La idea de que los gordos comen más que los flacos es un mito que la evidencia no soporta. Sin embargo, la mayoría de las personas que tratan de perder de peso, tratan de lograrlo por medio de una dieta restrictiva.

Las dietas restrictivas tienen un efecto paradójico en el cuerpo que resulta en la acumulación eventual de grasa y en un incremento final del peso inicial. Puesto de modo crudo y preciso: Las dietas que conocemos, y las que nos asignan los dietistas, engordan… ¡Punto!

Veamos, entonces, por qué es así

Nuestra especie es una de las que se clasifican como omnívoras en el reino animal. Nuestra estrategia alimenticia impone que debemos alimentarnos usando una variedad amplia de los comestibles que existen en la Naturaleza.

Mientras que los animales especializados, están adaptados para extraer su sustento de comidas determinadas, nosotros consumimos de todo. Este estilo de supervivencia denota que nuestros organismos no pueden subsistir adecuadamente consumiendo dietas ‘especializadas’ — solamente carnes, o vegetales, o insectos o verduras.

Además de ser omnívoros, nuestras actividades básicas están reguladas por un sistema glandular conocido como el hipotálamo cerebral.

Empecemos nuestra lección de hoy, considerando este órgano.

El hipotálamo es la parte del cerebro que regula las funciones más importantes de nuestro cuerpo. A pesar de que éste representa menos de 1% del volumen total del cerebro, posee influencias muy importantes en muchas de sus actividades, incluyendo la de la función sexual, las de comer, la de la expresión de emociones, las de la reproducción y las del sistema nervioso autonómico.

El hipotálamo humano pesa aproximadamente 4g estando localizado directamente detrás de los ojos, debajo del tálamo y por encima de la glándula pituitaria. Este órgano por medio de sus núcleos, se conecta con todas las regiones del cerebro, recibiendo asimismo mensajes de las zonas erógenas, las vísceras, y del sistema límbico (involucrado con la motivación y con los instintos.)

El hipotálamo, igualmente dirige la respuesta de la lucha o escape (‘fight or flight’) del sistema nervioso autonómico. La presencia de algo que nos amenaza, de algo que nos aterra o de cualquier otra disrupción del equilibrio emocional, causa que señales periféricas lleguen al hipotálamo resultando en la aceleración del corazón, incremento del ritmo respiratorio, dilatación de las pupilas, y en un aumento en el volumen de la sangre circulante, preparándonos para enfrentar el peligro, o huir, en defensa de nuestras vidas.

Por otra parte, el sistema hipotalámico regula los niveles de la glicemia y el contenido de agua del cuerpo, ordenando la ingestión de comida y el deseo de beber agua, cuando esto sea necesario. Finalmente, el hipotálamo, también controla la actividad de dormir y la trayectoria de la función sexual.

De interés para esta lección es la influencia que el hipotálamo ejerce en la actividad de comer del ser humano. Experimentos en animales de laboratorio demuestran que si la región central del hipotálamo se lesiona, que conejillos de indias comen en exceso y engordan enormemente. Mientras que daño en la parte inferior causa que el animal rehúse comida y muera de la inanición. En nuestra especie, la función del hipotálamo está asimismo afectada por lesiones similares y por la influencia de nuestras conductas voluntarias y de nuestros hábitos y costumbres. Lo que significa, que en nosotros, la función hipotalámica puede ser afectada de manera peculiar, lo que explica la razón por qué, a veces, comemos sin tener hambre.

Las hormonas de la glándula pituitaria son igualmente reguladas por la actividad del hipotálamo. Dos de ellas son muy importantes: La oxitocina y la vasopresina (también conocida como la hormona antidiurética.)

La oxitocina posee un rol primordial en los procesos implicados en el comienzo del parto, en el nacimiento de los niños y en la lactación subsiguiente.

La vasopresina actúa en los riñones incrementando o reduciendo la resorción del agua filtrada con la orina, de esta manera mantiene el nivel de fluidos en el cuerpo.

Una función importante del hipotálamo está implicada en la regulación de los ritmos diarios del organismo.

Muchos trastornos médicos pueden resultar de lesiones a este órgano. Entre éstos se encuentran la pubertad precoz, trastornos emocionales, la obesidad, la anorexia, la caquexia, problemas con el sueño y la disrupción del balance de la temperatura de nuestro cuerpo.

Hasta este punto, creemos haber hecho una sinopsis adecuada de la importancia del hipotálamo, cuyas funciones son esenciales para el entendimiento de las disorexias — la dieta restrictiva intencional (que aquí nos ocupa) entre ellas.

En nuestro estado primordial nosotros no sabíamos el porqué estábamos en esta tierra — sólo que existíamos. Tampoco conocíamos cómo encontrar los elementos necesarios para sostener nuestras vidas, dependiendo exclusivamente en actividades programadas como módulos innatos, que nos orientaban en la dirección que la Naturaleza nos había señalado, sin reflexión — a estas tendencias innatas, hoy, les damos el nombre de instintos o pulsiones.

Vivíamos, como cualquier otro animal, guiados por nuestras pautas cimentadas en el cerebro.  Y vivíamos bien.

Porque no podía dejar nada al azar, ni bajo nuestro control (a veces caprichoso) la Naturaleza, nos dotó con los impulsos básicos y esenciales para completar el ciclo de la vida que consiste (para Ella) en: nacer, crecer, desarrollarnos, independizarnos, reproducirnos y morir. Para completar este ciclo debemos tener acceso a la nutrición adecuada, a la higiene deseable, a la capacidad de construir y de procurar albergue, y a la seguridad colectiva — ya que, también somos animales eminentemente sociales, como también son las hormigas.

Habiéndonos provisto y equipado bien, la Naturaleza restó.

Para comer, el hipotálamo nos impulsa por medio de maniobras complejas. Nosotros no decidimos comer cuando el hambre nos estimula, como lo hacen los gatos, sino que nosotros, anticipamos (como hacen otros seres vivientes) la necesidad futura de comer, acumulando provisiones (cuando esto fuera posible) de antemano. Pero, cuando la comida no estaba disponible, entonces era cuando salíamos a procurarla en grupos, porque no la había y porque el hambre nos impulsaba.

Provistos de inteligencias enormes y de cuerpos endebles, cuando cazábamos, nuestras presas prospectivas, a menudo, nos obligaban a correr distancias considerables para capturarlas. Otras veces, cazando en grupos, lográbamos que una captura gigantesca (como sería un mastodonte) fuera obligada a entrar un desfiladero, hostigarla, hasta que llegara al borde de un despeñadero donde ésta se precipitaría a su muerte.

Procurar comida era labor física, ardua y azarosa a la vez.

Más a menudo, por ser más simple, seleccionaríamos alimentarnos de los despojos  que carnívoros grandes dejaban, luego de haber saciado su propia hambre.  Como residíamos en África, competíamos con las hienas, con los cuervos, con los escarabajos y con los buitres.

Como en el pleistoceno, aún no hacíamos uso constante del fuego, obviamente, la Naturaleza no deseaba que muriéramos víctimas de enfermedades producidas por los microbios envueltos en la putrefacción de la carne. Para ello nos dotó con mecanismos reflejos (olfatorios y gustativos) de náusea, de vómito, de asco y de revulsión en presencia de comidas y olores que podrían indicar el potencial de envenenarnos o de hacernos daño.

No necesitamos reiterar que otros animales prosperan con la ingestión de la podredumbre y de la carroña.

Para asistirnos en la selección de comidas deseables, también nos programó para apetecer y gustar la dulzura de las frutas y de la leche materna, el sabor y el olor de la grasa animal y el sabor agridulce de algunas plantas colmadas de vitaminas y proteínas.

De nuestra actividad, como cazador de animales y recogedor de frutas pequeñas y de vegetales sin cáscaras duras (sin necesidad de cocinarse), nos vendría el sobrenombre de ‘cazador/recolector.’

La caza, la llevaban a cabo los hombres de la tribu, la recogida de frutas y vegetales, la hacían las mujeres.

Era un esfuerzo cooperativo y eminentemente social.

En este bosquejo simplificado del entorno donde viviéramos en el paleolítico superior y de cómo nuestras funciones de comer se regulaban, se colige fácilmente, que la comida para nosotros, cuando era suficiente, por nuestros estándares presentes, no era abundante. Y que, para obtenerla, la labor de procurarla, a veces resultaba en un gravamen de calorías que reducía la cantidad de energía que nos sobraba para suministrarnos sustento — El corolario final siendo que, entonces, no éramos (ni podíamos ser) gordos.

Pero, hay más. Si pensamos que vivíamos rodeados de peligros constantes, de cambios en el clima que requerían ajustes en nuestros esquemas de comer, si carecíamos de medios de transporte, si correr, trepar, saltar, huir, esquivar peligros y hacer uso de nuestra agilidad para sobrevivir eran necesarios. Todas estas actividades físicas oponían el aumento excesivo de nuestro peso o la acumulación exagerada de la grasa: no nacimos para ser gordos.

Ahora, que hemos establecido el hecho de no haber nacido para ser gordos, podemos añadir, que asimismo, nacimos para poder acumular grasa… Algo que es enteramente diferente en su sentido y expresión física y fisiológica desde el punto de vista de la adaptación.

Retornemos entonces al hipotálamo y sus funciones

La señal de comer se origina de la actividad del hipotálamo, por medio de mecanismos de coordinación de señales procedentes de varias regiones del cuerpo. Tenemos que realizar, que estos estímulos no son iguales cuando estamos rodeados de abundancia, cuando somos viejos, cuando somos jóvenes, cuando estamos en el ápice de nuestra actividad reproductiva, cuando estamos enamorados (sí, enamorados), cuando estamos enfermos, cuando sufrimos de diabetes, cuando estamos estresados, cuando existe una amenaza inesperada o cuando la comida escasea…

Dependiendo en la naturaleza de las circunstancias presentes, la señal de comer, se percibe en una variedad de posibilidades. Para poder explicar sus calidades y permutaciones, usaremos como ejemplo el de un adulto, en el pleistoceno, en plena salud, y rodeado de estabilidad.

Nuestro antepasado, a quien daremos un nombre posible (fonético) responde al sonido gutural de ‘Grug-G’. Grug-G está ayudando a su pareja y sus críos en algún menester tribal, cuando algo lo inquieta, el indicio discreto de que debe de procurar alimento para él y para todos en la familia.

Provisto de un garrote rústico, retorna al sitio donde atrapara, hace de ello unos días, un chivito bebiendo agua. Para nuestro relato, sin dilación, otro chivo se materializa y después de una caza, al acecho, prolongada, Grug-G retorna para compartir su presa con todos los miembros de la tribu.  La comida se completa con bayas y tubérculos tiernos y el hambre se sacia.

Ahora bien. Si las circunstancias cambiaran, el mensaje del hipotálamo, también lo haría en sincronización estupenda. Hay sequía, la comida ha sido por algún tiempo, escasa — no hay mucho que comer. Ahora, el hipotálamo se ajusta para que lo poco que comamos y que no necesitemos para mantener la vida, se use como energía. Muy poco queda. Salir embarazada, para la mujer, en estas circunstancias, sería un lujo tan superfluo como sería el tener los períodos menstruales.

Pero, un día, retorna la abundancia. Hay cantidades enormes de carne y de vegetales, la comida nos sobra. Ahora sí que Grug-G acumula algunas libras de peso (para cuando la escasez retorne), pero, no engordará.

Ese peso acumulado de esta manera, esta destinado a desaparecer, a medida que el individuo retorna al peso óptimo en el cual Grug-G funcionara más adecuadamente.

Revisando los eventos históricos que más adelante condujeran a la gordura que en el presente existe, tenemos los siguientes:

El uso del fuego y la invención de la rueda.

La domesticación de animales y la aplicación de los conocimientos

de la agricultura.

La vida en ciudades, en la proximidad de ríos.

La adición a nuestras comidas de la sal, de las especias y de otros condimentos. Lo que al principio se hacía para disimular los olores desagradables, resultado de la descomposición bacterial de los comestibles.

La explotación y uso del esclavo africano y la mercantilización del azúcar. La que finalmente, añadiéramos a nuestra dieta en cantidades enormes.

La preservación, congelación, y empaquetamiento industrial de las comidas.

La conservación de comidas dentro de las viviendas, asistida por la electricidad.

El culto de la comida como fuente de solaz, de celebración y como droga de deleite.

La producción de fast foods.

La dieta restrictiva como remedio para la gordura.

Hay más cosas, pero ya tienen una idea.

La gordura, la que hasta entonces fuera, fenómeno desconocido para el ser humano, llegó a la escena como azote natural.

En el año 1863, William Banting, como recordarán nuestros alumnos, publicó en Londres su best seller Letter on Corpulence. En 1974, el cardiólogo, Robert Atkins publicó su libro controversial, Dr. Atkins Diet Revolution.

Aquí haremos una pausa para, en otra lección, discutir los métodos de dietar que nos ofrecen los charlatanes de sistemas de reducir y con los que nos engañan y nos torturan — haciéndonos engordar.

Fin de la lección

Imagen

Hipotálamo cerebral.

Las adicciones y las mini adicciones

Domingo, Octubre 11th, 2009

Cuando en las lecciones anteriores, dedicadas a las adicciones y al uso de las drogas, hicimos hincapié en los modelos animales, lo hicimos, para ilustrar el conocimiento, de que nuestra especie no es la única que deriva placeres del uso de las mismas.

Quizás, por nuestra capacidad de poder utilizar símbolos y de asignar tonos emocionales a objetos que, intrínsecamente, no los poseen, nosotros podemos transformar, cosas tan inocuas, como es una tarjeta de crédito, en una adicción poderosa.

Entremos a la clase de hoy, dispuestos a aprender de las mini-adicciones o adicciones subclínicas — que no son, a todos, aparentes. Como lo ilustran el gastar dinero compulsivamente, comer para reducir la ansiedad, el uso del azúcar porque dejarla sería imposible, jugar el póquer y a apostar en juegos de azar, cuando sabemos que, siempre, perderemos, al ejercicio porque no hacerlo se torna insoportable, al Internet porque es nuestra ‘vida’, al sexo para definirnos a nosotros mismos y a las relaciones interpersonales porque no podemos existir sin el sadomasoquismo que algunas envuelven.

Quizás, cada una de las actividades, mencionadas arriba, posee rasgos distintivos y únicos que las aparta de las otras, como asimismo puede que tengan rasgos comunes que les permita ser descritas y clasificadas juntas.

Ya veremos…

Si no fuera porque parece cosa ridícula, a nadie le interesaría pensar en la razón por qué muchas personas se consideran y se tratan psicológicamente como adictas a gastar dinero. El dinero es suyo, les pertenece y nadie tiene que meterse en lo que no le importa.

…Bueno, casi a nadie, ya que los dominicanos son los expertos mundiales en vivir las vidas de los demás.

Sí, el chismoteo, también, puede tener aspectos de adicción.


Pero, para muchas personas no es tan simple. Ellas salen de compras en un frenesí, creyendo que si gastan dinero, hasta que nada les quede, sus ansiedades se volverán más tolerables. A menudo, este tipo de comportamiento las hace sentir peor. Porque existen elementos comunes entre este tipo de conducta y otras actitudes que son adictivas — pero que son conflictivas a la vez.


El gasto compulsivo de efectivo y las salidas de compra impulsivas, pueden ser de orden estacionales y pueden constituir un bálsamo contra las depresiones que recurren en el otoño y en el invierno en los países nórdicos — éste es el llamado ‘Desorden Afectivo Estacional’ (SAD). Por esta razón mencionada, puede que algunas de las adicciones sean de orígenes metabólicos y genéticos.


Pero, como sucede con el comer por impulso, los gastos incurridos y las deudas contraídas, hacen que la persona termine sintiéndose mal y que la autoestima disminuya, porque la misma conducta, contribuye a que la víctima se sienta derrotada.

Los ‘shopohólicos’, como ellos se apodan a sí mismos, salen de compras para experimentar un ‘rush’ como lo sienten los adictos a cualquier droga.

Por razones desconocidas, este tipo de actividad, suele ser más común en las mujeres que en los hombres.  Se cree que éstas a menudo, compran cosas que son innecesarias, acumulando cantidades considerables de mercancías superfluas.

Muchas viudas ricas y que, se consideran a sí mismas, por razones propias, inelegibles para el romance. Gastan en chucherías, a las que llaman ‘antigüedades’ para sentirse felices.

Otras de estas desafortunadas mujeres, cuando van de compras, frecuentemente lo hacen, esperando adquirir un par de cosas necesarias, progresando a un trance, durante el cual se sienten ‘poseídas’ y fuera de control, hasta que se detienen exhaustas y con una cuenta enorme — entonces, la realidad y el remordimiento aparecen.

Pero, muy pronto, y a medida que se adaptan a su nuevo estado de endeudamiento mayor, niegan que existan aprietos algunos, lanzándose de nuevo en otra expedición de adquisiciones — creando un verdadero círculo vicioso.

El mecanismo de producción de este enigma no es simple y no puede ser resuelto formulando una explicación universal que a todos los casos aplique.

El psicoanálisis ofrece al entendimiento de estas entidades clínicas, la única fuente de explicación lógica y posible. Por su parte, la psiquiatría darvinista ofrece las explicaciones genéticas y adaptadoras.

En las adicciones, como sucede en las enfermedades de comer: Hay adicciones y hay adictos. La adicción no puede ser tratada exitosamente, si no se trata la personalidad única del propio adicto.

Como no existen modelos animales de esta peculiaridad únicamente humana, lo único que puede hacerse, es adaptar estrategias prácticas, derivadas de la terapia de las drogodependencias, para tratar de asistir a las víctimas.

Este es el enfoque empleado universalmente.

En este respecto, los grupos de soporte mutuo son valiosísimos — de entre todos, los más eficientes son los que adaptan la psicología freudiana.

Historia clínica. El caso de Manolo

Manolo tuvo problemas serios cuando naciera. Sus padres lo deseaban, pero les hubiese gustado que su quinto hijo, fuera hembra y no, otro varón.

La madre era una mujer deprimida que seguía las actividades de su esposo a una distancia, ya que se sentía sola y aislada en un matrimonio de conveniencia. Sus depresiones eran severas, pero con la ayuda de un grupo de oración, al que asistiera con religiosidad ferviente, la vida se le tornaba, si no más risueña — tal vez, menos desagradable.

En su desarrollo, Manolo habló muy tarde y tenía problemas de índole neuro-muscular y del entendimiento social.  El mozuelo, requeriría terapia del habla y educación especial por toda la duración de su vida escolar.

No, no piensen que Manolo era autista o que sufría del Síndrome de Asperger. Manolo era un niño con limitaciones cognitivas severas, y nada más. Por las mismas razones, no sería candidato para distinguirse en el mundo intelectual, como muchos niños autistas y víctimas del trastorno de Asperger suelen hacer.

Manolo, como sus hermanos, era profundamente mediocre…

La mamá lo sobreprotegía y lo mimaba — mientras que el papá, lo desdeñaba a distancia silenciosa, prudente y aun hostil.

Así comenzó a engordar, ya que se le permitiera comer todo lo que se le antojara.

Los años de la adolescencia transcurrieron sin nada especial que cambiara su vida de joven gordo, apacible, tímido y con un defecto severo de la producción del lenguaje.

Queriendo perder de peso, cayó presa de la bulimia, porque alguien la mencionara, y le atrajo. Era tentadora la idea, de comer todo lo que deseara, y vomitar lo comido, para así no engordar.

Su hígado y su páncreas pronto pagarían las consecuencias negativas de sus desatinos dietéticos.

A los veinte años de edad, y después de la muerte de su papá, recibió parte de su herencia. El drama clínico nació en ese mismo instante. Contrajo nupcias. No pudiendo padrear, por razones cuyos mecanismos aquí no son de interés, su esposa, concibió dos veces, con el método de la inseminación artificial.

Esa circunstancia fue el ‘secreto de familia’ que aún los guachimanes supieran — pero que, para Manolo y su esposa, nadie conociera.

Ahora, Manolo era padre dos veces. Mientras que muchos de sus amigos, padrearían más.

Desempleado, porque no tenía conocimientos profesionales, y por que sus parientes prefirieran evitar el riesgo de su presencia en la industria familiar, se ocupaba simplemente, con ir al gimnasio y con gastar el dinero de su herencia.

En el gimnasio descubrió, como tantos hacen para el detrimento de su salud, el uso de los esteroides anabólicos.

Su hígado sufrió daños adicionales (véase la Lección Número 19).

En medio de todo, observó horizontes nuevos. Se tornó entrepreneur. Empezó una granja de animales exóticos, un establo de caballos de raza y una colección de automóviles de lujo.

Escaso de fondos, procuró la asistencia del prestamista usurario, miembro de la familia, por virtud de lo cual y, por falta de pago en sus préstamos, perdería sus vehículos de lujo.

Su fortuna se desvanecía cuando sus familiares lo enviaran fuera del país a recibir tratamiento por sus adicciones a ‘gastar dinero’.

‘¿Adicción o vagabundería?’ Solía preguntarse, con tristeza, su propio suegro.

Meses después retornó, a vivir, como de antaño, de lo que pudiera extraer de su madre y a dedicarse a vacaciones perennes sin tener que trabajar.

Gastar dinero, le daba placeres orgásmicos a Manolo.

La adicción al juego de casino. El caso de Jerónimo

Jerónimo nació en la alborada del siglo veinte. Sus padres amasaron una vasta fortuna en el negocio de producción del almidón de la yuca. Por medio de su dinero, lograrían afianzarse socialmente dentro de la aristocracia de una sociedad que valoraba más los nombres de familia que los logros personales.

Como era acostumbrado, Jerónimo y sus tres hermanas mayores se educaron fuera del país. Ellas, para desposar hombres de extirpe europea y de religión católica. Él, para dirigir los negocios familiares — con, o sin la ayuda, de sus cuñados.

Pero el destino, pronto, todo lo cambiaría. Su papá murió inesperada y prematuramente, cuando servía en el cuerpo diplomático, en un país remoto.

La madre ya viuda desconsolada, vio en su único hijo varón de veinte años, la estabilidad ansiada — Jerónimo, tuvo que abandonar sus estudios en el exterior para dedicarse al asunto delicado de dirigir la empresa que su papá legara sin proveer a nadie estructura alguna.

Durante sus estudios fuera del país, Jerónimo no aprendió mucho de nada — pero, lo que sí aprendiera fue a jugar póquer.

Desde que retornara al país, las noches largas y los fines de semanas fueron dedicados exclusivamente a las cartas. Al joven magnate nunca se lo veía por su oficina. Jerónimo, tampoco nunca aprendió que el juego no paga — ya que comenzó a perder y perder dinero sin poder cesar de apostar — hasta que un día — se quedaría sin nada.

Su descripción de sus veladas jugando a las cartas, eran las de un éxtasis durante el cual las dimensiones de la realidad, del tiempo y del espacio se oscurecían y se disipaban en un vapor de ilusiones y de agitación febril — casi erótica, en su proporción y placer.

La adicción a la pornografía. El caso de Leticia

Leticia era muchacha que gozaba de muy poca popularidad, entre las pocas personas que a ella la conocieran.

Su porte era masculino, su voz era áspera, profunda y varonil. Su disposición agresiva y su lenguaje era un torbellino de palabras obscenas — como niña, obviamente, era poco agradable.

Leticia se distinguió como mal estudiante y como buen deportista. En el aula nunca escatimó la oportunidad presentada para reír a carcajadas si alguien sufría un traspié.  Su risa era sardónica, espasmódica y afectada — era una risa estridente e intolerable. Ésta era la risa que todos (aún los maestros) temían — algo, que nuestra amiga reconociera y que usara con fines ventajosos.

En el campo de los deportes, Leticia prefirió competir, jugando con los varones. Pronto se convirtió en uno de los mejores bateadores del equipo de béisbol escolar y el catcher regular de su team. El coach reconocía a Leticia de modo especioso: ‘La mejor de mis jugadores varones…’

Cuando fue a la Capital, para asistir a la universidad, se declaró gay y se mudó con su amiga y con otras dos parejas de mujeres homosexuales.

Por mucho tiempo a esta mujer impetuosa y con inclinación, ocasional, al uso de drogas, se la conocería por coleccionar el mayor número de materiales pornográficos en su círculo. Por horas, Leticia se dedicaba a ver, con arrobamiento, películas de contenido sexual explícito, sin poder despegarse de la pantalla.

Su ‘dependencia’ en lo lujurioso, y, para algunos, ofensivo, le impedía a menudo salir a gozar actividades sociales con sus otras amigas.  Aún su amante, pronto se cansó y la abandonó por otra compañera.

Leticia se catalogaba a sí misma como una ‘adicta al porno’.

La adicción al ejercicio físico. El caso de Helen

Desde los catorce años de edad cuando Helen y su idéntica hermana gemela Heidi, fueran admitidas a la unidad para el tratamiento de la anorexia nervosa en St. Louis. Helen dedicaba horas interminables al ejercicio.

Cuando vivía en Santo Domingo, Helen patinaba incesantemente bajo el sol tropical para ‘controlar’ un peso, que fuera, excesivamente subnormal.

Tratar de interferir con sus actividades atléticas era esfuerzo fútil para quienes lo intentaran.

Sus padres vivían en estado de desesperación continua.

Cuando viviera en Pensilvania, para asistir a la universidad, sus patinadas las sustituyeron una máquina de correr que instalara en su habitación. Cuando montaba este artilugio de tortura, lo hacía, sin parar, por seis horas al día, y a la mayor velocidad que el motor permitiera.

El motor duraría, sólo seis meses.

Helen caracterizaba esta actividad y sus efectos como un embriago de drogas… Las que nunca había probado…

El mismo arrebato, que el desafortunado maratonista Jim Fixx llamara el ‘second wind’.

La adicción a la comida. El caso de Román

Román nunca fue flaco. Todos los considerarían un niño gordito y ejemplar desde que fuera muy pequeño. Le gustaba la comida y comía mucho y muy rápidamente.

Además de comer mucho, siempre tenía un vaso de limonada dulce, de jugo con azúcar añadida, o refrescos a mano.

A los quince años, ya pesaba 265 libras cuando le diagnosticaran la diabetes de la que murieron varios de sus familiares cercanos.

La noticia de padecer de una enfermedad que lo obligaría a controlar su peso, a evitar ciertas comidas y a hacer ejercicios lo deprimió. Comiendo más, llegó a las trescientos cincuenta libras.

Antes de contraer nupcias, a los veintiún años, se metió en cintura, se puso a dieta y perdió treinta libras, las que recuperaría después de que naciera su primer hijo, dos años después.

Román ingería en una sentada, lo que varias personas consumirían durante una comida normal. La velocidad con que se atiborraba la boca era, verdaderamente excepcional. Las cantidades de alimentos eran tal que, de acuerdo a su joven esposa, debían de ser recordadas en el Guinness Book of World Records.

Pero, para Manolo, esto no era material de chistes. Su vida joven peligraba.

Explicando sus ansias por comer, Román decía: ‘Es extraño tener que admitirlo, pero a mí la comida me da más satisfacción que el sexo…’

Evitando el sexo, es como a Román, a menudo lo encontraba su esposa, vaciando la nevera de todo su contenido, sin titubeos y sin remordimiento.

‘Es que si yo paro de comer, o me pongo loco, o me muero’, él decía. Por esa razón las dietas que usualmente le recetaran no funcionaban.

Dejemos en paz a Román.

Podríamos aquí presentar otros casos de mini-adicciones, como:

Los de personas adictas a relaciones, o al dolor físico (Lección Número 17) al maltrato, o al chocolate (Lección Número 14) y, como expresáramos, hablando de todas éstas, en la Lección Número 13:

‘[Porque]… toda experiencia cuya final consecuencia es la descarga de neurotransmisores euforizantes en el cerebro, es tan adictiva como lo son las drogas mismas.


‘El ejercicio físico para unos, para otros es el poder. Apostar en los casinos, remontar montañas altísimas, las carreras de automóviles, los grupos de todos tipos, las relaciones interdependientes, el azúcar, el chocolate, la pornografía — todo puede ser concebido como droga en su esencia fundamental.


‘Todas pueden ser adictivas. Todas…’


Tratemos entonces, de entender cuidadosamente, lo que pueda ser causante de que tantas cosas dispares terminen comportándose en nuestro cuerpo, como si fueran drogas.

El campo del entendimiento y del tratamiento de las adicciones es limitado en su alcance, y limitante en su naturaleza, ya que prescinde de la formulación de teorías que aprovechen el uso de los métodos terapéuticos usuales.

La Teoría del Psicoanálisis y lo que ofrece

Hoy existen tres perspectivas básicas para examinar las adicciones desde un punto de vista psicoanalítico:

1. La adicción como una enfermedad mediada biológicamente

2. La adicción como una inhabilidad a regular afectos y

3. La adicción como el equivalente de un objeto de transición.

Estas tres perspectivas, por sus naturalezas especializadas se condensarán sucintamente en una, para el beneficio de nuestros estudiantes.

La adicción como enfermedad mediada neurobiológicamente

Las drogas adictivas se metabolizan en el cuerpo siguiendo los mismos procesos humorales que estimulan a todo animal a procurar comida, agua y las relaciones sexuales. Un sistema teórico, describe la progresión del interés en las drogas, de ser algo simplemente incidental, a ser impulso irresistible. Esta teoría establece los tractos por donde la dopamina cerebral recorre. Para entenderlo, los investigadores empiezan haciéndose tres preguntas a sí mismos: (1) ¿Por qué la persona adicta tiene ansias por las drogas? (2) ¿Por qué las ansias por las drogas persisten aún después de una abstinencia prolongada? (3) ¿Es lo mismo ‘desear’ y ‘depender’ de una droga?

Las respuestas a estas preguntas tienen cuatro puntos principales:

1. Las drogas aditivas comparten la habilidad de incrementar la actividad cerebral de la transmisión neuronal de la dopamina. Esta habilidad produce cambios en la serotonina que se perciben como placer.

2. Una función psicológica de ese sistema neuroquímico es la de asignar una característica de ‘estímulo saliente’ a la percepción y a la representación mental de eventos asociados con la activación del sistema. El placer es el estímulo saliente.

3. En algunos individuos el uso repetido de drogas adictivas produce adaptaciones progresivas en el sistema neuronal, haciéndolos más susceptibles al efecto de las mismas y a sus impulsos asociados.

4. La susceptibilidad del sistema neuronal, después de la estimulación repetida, operando mediante un sistema de sensaciones placenteras, hace que el organismo se organice y prepare para obtener un objetivo dado. Lo que sigue es el uso compulsivo de esa sustancia.

El concepto neurobiológico de la adicción comprende en su foco, el entendimiento de que todos los alcaloides vegetales a los que los seres vivientes se adicionan poseen un equivalente natural que mímica las actividades neurotransmisoras que existen en el cerebro. Ésta es la ‘llave’ a la que nos referimos en la Lección Número 15. Incentivos naturales, como lo son el agua, la comida, o la presencia de un compañero sexual, fueron dotados por la evolución natural con la capacidad de producir una sensación de placer asociada con la presencia del acto que se propone. A esto es a lo que nos referimos en el artículo recientemente publicado en Liberación: ‘La Pornografía y los Trastornos del Comer’.

El proceso de asignar emotivamente, un estímulo con una sensación de fuerza, sigue tres fases: (1) El placer es la consecuencia de una sensación o de un acto en particular. (2) Este placer se asocia en el cerebro con una representación mental del objeto asociado con el acto. (3) La preponderancia incentiva se atribuye a percepciones subsecuentes y a representaciones mentales asociadas con el evento, el acto y el lugar donde ocurriera, lo que causa que estos, inesperadamente, puede que sean deseados.

De lo que se infiere, que de igual modo que sucede con nuestras funciones básicas y vitales, que las adicciones están, asimismo, reguladas por los transmisores neuroquímicos que nos gobiernan.

Pero, ¿por qué nuestras actividades trascendentes y éticas, que contendemos están basadas en el libre albedrío, pueden caer bajo el control de mecanismos biológicos?, ya que, como especie somos inteligentes, artísticos altruistas y que, como seres creados a la imagen de Dios. Que este Mismo Dios, nos dotara con una entidad espiritual o ‘alma’

Básicamente, las representaciones naturales existen meramente, para que descifremos la esencia de un orden geométrico, físico y cósmico que existe como Ley Inmanente en la Naturaleza.  Esta Ley, repetimos, es una ley física. La que, como la Ley de la Gravitación Universal, controla y rige los espacios interplanetarios, interestelares — como también regula nuestras vidas.

Como sabemos, no estamos solos en el vacío del espacio sideral…

Cuando nuestra especie confronta lo inesperado, lo ‘esperado’ siempre sucede. Esto significa el retorno, por medio de nuestras actividades neurotransmisoras, a la actividad de elementos, presentes en nuestros organismos, que nos ayudan adaptar a la nueva situación.

Muchos investigadores psicoanalistas, basarían sus hipótesis en estas premisas, concluyendo que, los estados mentales, actuando ‘como drogas’ (del modo eficiente como lo hacen las endorfinas) lograrían proporcionarnos los elementos necesarios e intrínsicos para ajustarnos al dolor y a las tribulaciones de la vida. (Véase aquí mi ponencia: La Sonrisa de Dios).

Así es posible entender que, cuando estamos ansiosos y nos sentimos abandonados, que un buen chisme nos haga sentir bien. Y si un chisme nos hace sentir mejor — más chismes nos harían sentir mucho mejor.

Uno no tiene que mirar muy lejos para entender las estrategias que usa la Naturaleza para ajustarnos a las dificultades y a las incidencias de nuestra existencia. Por ejemplo, el cordón umbilical, destinado a ser cortado, carece de fibras nerviosas, por consiguiente, ni la madre ni el niño registran dolor alguno cuando los separan.

El parto, siendo doloroso, debiera de predisponer a la madre en contra de otros embarazos, sin embargo, actuando en concierto, las hormonas que provocan el nacimiento del niño y la lactación, son de naturalezas tan poderosas que hacen del bebé un ser cargado de emociones tan profundas, que tener más hijos siempre es deseable, porque la memoria del dolor del alumbramiento se convierte en placer, el instante en que comienza la lactancia del recién nacido.

Sería útil releer mi ponencia en los efectos beneficiosos de la oxitocina.

Considerada o perspicaz, la Naturaleza puede que parezca algunas veces…

El himen, membrana de función superflua, tiene una razón especial para su presencia. Ésta existe para asegurar la calidad y la supervivencia de la progenie. El prepucio, también tiene razón de ser. La falta de inervación dolorosa del cerebro no es circunstancia coincidencial. La depresión, con sus miserias asociadas, también subsiste por razones legítimas.  (Léanse Virgen y El Himeneo…).

La diabetes y la impotencia genital se asocian entre ellas, por buenas razones adaptadoras. La hemofilia no existe en la mujer… porque no puede existir.

La Naturaleza, y no nosotros, dotaría un juego de cartas con el poder de modificar el metabolismo de la serotonina para que nuestras ansiedades y miedos se vuelvan más tolerables.

De la autosuficiencia y de sus funciones

Algunos investigadores psicoanalistas, entre ellos Kohut y Khantzian trazan los orígenes de la inhabilidad de regular nuestras emociones en la vida temprana, a un fallo en haber incorporado la autosuficiencia que debiera de haber sido derivada de nuestros padres. La autosuficiencia misma, es una función esencial para nuestro equilibrio mental, ya que nos protege, proveyéndonos con el entendimiento de las realidades que nos controlan. Porque, también nos indica cuando nuestros juicios son acertados. Porque nos interpreta la ansiedad que señala peligros inminentes, y porque nos confiere con la habilidad de hacer conclusiones basadas en principios lógicos.

La autosuficiencia se deriva de las relaciones soportantes y de las atenciones, cuidados y papeles protectivos que nos suministraran nuestros progenitores, o sus representantes, en sus roles primordiales. Cuando existen, esas funciones son interiorizadas. Pero, como éstas, a menudo no existen en las personas con conflictos. Las mismas personas que carecen de la habilidad de regular sus autoestimas, de captar el significado de sus relaciones con otras personas y que adolecen de la capacidad de proveerse a sí mismas con moderación y soporte. Ellas mismas, cuando nos sirven de guías, no logran hacerlo bien, legándonos un futuro de miserias improbables.

Las personas con conflictos, por lo ya visto, no son buenos modelos de soporte para sus hijos, porque sus actitudes tienden a la ambivalencia.

Este énfasis en la intolerancia afectiva se relaciona a etapas tempranas del desarrollo normal. Pero, sin embargo, existe una diferencia importante entre la falta del desarrollo de la autosuficiencia, como defecto del ego, o como función que nunca existiera. Por ejemplo, la autosuficiencia pudo haber sido inhibida por una figura paterna sobre-controladora, inculcándole al niño la idea de que ésta es función exclusiva de la figura en autoridad y que no debe de ser diluida, compartiéndola con los hijos.

La hipótesis de la automedicación se confirma constantemente por las acciones comunes de tantas personas que usan drogas, medicinas, relaciones, comida y otras actividades simbólicas, para adaptarse a los estreses normales de la vida. Como utilizan una tarjeta de crédito.

Todas las actividades y sustancias que son adictivas, proveen sustitutos emocionales por cualquier vacío psicológico existente. Por esa razón, las personas dependientes temen el abandono de cualquier naturaleza.

No lo olviden.

Debido a su situación especial, como sistema pionero en el desarrollo de las teorías de las emociones y de los comportamientos humanos, el psicoanálisis buscó respuesta para todas las adicciones y para todas las perversiones humanas desde su comienzo.

Es evidente para el psicoanálisis, que la persona adicta sufre de un sentido de vulnerabilidad personal y narcisista, que consiste en el temor de poder ser abrumado por experiencias que lo hacen sentir impotente. Ellos deducen que la representación de los comportamientos adictivos es una manera de restaurar la energía necesaria para ajustar al afecto de la desesperación incontrolable, por el vacío de que sufren.

Fin de la lección

La Longevidad y la Flacura

Cuando pensamos en personas centenarias o que vivieron vidas muy largas, generalmente en nuestras mentes se despiertan las memorias de mujeres delgadísimas que comen escuetamente y que disfrutan de todo, pero que evitan la comida en exceso y por placer.

En el laboratorio, se ha demostrado, que ratas y moscas que se alimentan de menos, viven de más.

El hambre y la desnutrición relativa, constituyen, en esencia, los únicos dos factores probados, que se asocian con la prolongación de nuestras vidas.

El anverso, la obesidad, como bien entendemos, es causa y origen de muchas complicaciones serias que menoscaban la calidad y la duración de la existencia.

Recientemente, un team de expertos de Washington University en St. Louis, trabajando en colaboración con un team de expertos italianos ha provisto la evidencia definitiva a esta hipótesis.

Entonces: tener un poco de hambre y ser muy delgado, prolongan la vida.

En esta sección, se revisan asuntos de importancia, en breve…

La principal razón por la que los hallazgos relativos a la vida comparativamente más duradera de las personas delgadas es probablemente una que se encuentra incorporada en los genes que están involucrados en nuestra adaptación y supervivencia.

En la Naturaleza, nada se ha provisto superfluamente, y ningún animal que no haya sido intencionalmente pervertido, para que desee comer por placer, así lo hace.

Por ejemplo, la gallina roja de Rhode Island, prolífica ponedora de huevos por todo el año, usa una estrategia que se asocia de modo específico con el peso de su cuerpo.

Durante la incubación de sus huevos, los que abandona muy pocas veces — y lo que sólo hace para beber agua, ya que, mientras incuba, no come.  La gallina pierde una tercera parte de su peso total. (Si lo hace una mujer, esta pérdida de peso se considera diagnóstica de la anorexia — pero no así en nuestra gallinita).

Pero, si como hicieran investigadores de una universidad en Providence, se alimenta forzosamente a este espécimen avícola doméstico, haciendo que ella engorde. A ésta no le importa, porque la gallina en pocos días retorna al peso que debiera pesar para el día correspondiente de su incubación — ¡el sueño improbable de Jenny Craig!

También se ha demostrado que cuando estamos enamorados nuestro peso baja.  Quizás fuera necesario en el paleolítico, para poder alcanzar la perla de nuestros ojos, o para demostrarle que estamos en buena forma física y que podríamos capturar cualquier presa que a ella le apeteciera.

Imagen

Adicción.

El Dr. Gatchet y las tres muñecas…

Domingo, Octubre 11th, 2009

‘A quienes no temen estremecer la clase dirigente, los excesos que cometen quienes, creen gobernarnos, o dirigir nuestros destinos, nunca pasarán desapercibidos’. (FEFL 2009).

El Dr. Gachet, a quien pintara van Gogh, luce triste, muy triste, no por el precio que el óleo famoso que lo representa, obtuviera — el cual es, en efecto, el retrato más costoso del mundo, con un monto de venta de US$82.5 millones — sino por lo que simboliza.

En el lienzo, Gachet, figura como personaje triste, frente al cual se encuentran hojas de la dedalera, fuente del alcaloide digitalina (Digitalis purpurea). Si las hojas, en la pintura, nos indican que el protagonista en cuestión era médico, poco nos dicen acerca de quién fuera este médico y cuál sería la razón que motivara su taciturno semblante. Todos sabemos que la razón fue porque no pudo curar, al artista que lo pintara — de sus vicios de fumar y beber — y porque tampoco pudo motivarlo a no quitarse su propia vida, como haría poco tiempo luego de que Gachet lo tratara.

Van Gogh, en el 1890, escribió a su hermano Théo, mercante del arte, con galerías en París, acerca del lienzo:

‘Yo terminé el cuadro de Monsieur Gachet con una expresión melancólica, la que puede ser interpretada como una mueca por quienes lo vean… Triste, si bien gentil, aunque lúcido e inteligente, así es como muchos retratos deben de ser pintados…’

Acerca de Gachet, van Gogh diría más adelante:

‘Más enfermo que yo — yo creo — o digamos, tan enfermo como yo…’

Una referencia velada al pasaje bíblico: ‘Médico, cúrate a ti mismo’.  (Lucas 4:23)

Pero, como lo tiene el destino, el biznieto de Théo van Gogh, figura artística controversial, del mismo nombre, en el año 2004 fue asesinado por un extremista islámico. En el nombre de Alá, por supuesto…

La psicología del genio

En su libro Sparks of Genius… Robert y Michèle Root-Bernstein nos incitan, por medio de la práctica sistemática del ‘arte de la observación’, a ejercitarnos creativamente para lograr desarrollar las intuiciones necesarias que nos habilitarían a pertenecer al mundo del Olimpo de las artes, y del estudio de las ciencias — algo que, sólo, muy pocos logran obtener en sus vidas.

Mientras que en su libro The Creative Brain… Nancy Andreasen con singular destreza, utiliza y aplica principios de la neurociencia para impartirnos un entendimiento de la actividad cerebral en el proceso de ser creativo, y, por ende, adaptivo.

Pero, aunque los esfuerzos, que estos autores hacen, de entender el impulso y el alcance del pensamiento del individuo extraordinario, el resultado final se confina a un ejercicio intelectual, delusorio, rígido, y mecánico, ya que poco nos enseña acerca de los elementos que son intangibles en esta actividad mental tan intricada.

El genio y la desventura son compañeros que a menudo viajan en tándem. Como atestiguan las historias de las vidas de tantos genios desafortunados.

Ser inventivo, y, ¿para qué?

Se necesita talento, para sobrevivir en tiempos difíciles… Como decía la Reina Roja a Alicia: ‘En este lugar se toma todo el correr que uno puede, para permanecer en el mismo lugar…’

Porque para adaptarse a situaciones arduas, como las económicas, que al presente vivimos, la creatividad se requiere, a menudo, en dosis exageradas…


‘No es justo…’ reza el título de uno de mis artículos… Justo, quizás no lo sea, pero es la Realidad y hay que saber manejárselas para subsistir y triunfar.

La supervivencia: Instinto Básico

Mientras tanto, Herbert Spencer se acredita con haber acuñado la frase: ‘Survival of the fittest…’ (Supervivencia del más apto). Locución confusa, que debe de ser entendida antes de proseguir con nuestra tesis.

En su libro Principles of Biology del 1864, Spencer quiso decir que los seres más aptos serían aquellos que lograrían el mayor número posible de descendientes, en la lucha por la supervivencia, sin tratar de aludir a ‘superioridades’ de origen político o de índoles raciales.

El porqué de esta lección

Nuestras sociedades se encuentras sumergidas en el torbellino de la desilusión que sufren tantas personas y familias, negativamente afectadas por la crisis económica global. Crisis que fuera creada por banqueros, políticos, y economistas corruptos, cuyas acciones han resultado en una recesión mundial de proporciones inimaginables y poco anticipadas. Lo que los hace criminales a todos.

Esta es la razón principal, pero, hay más

En esta tesis hablaremos de muchas cosas. Aunque, no haremos referencia, a menos que sea  apropiado, de los banqueros inmundos, cuyas características ya hemos cubierto, cuando de Madoff hablásemos en otras ponencias, sino de los efectos monetarios recaídos en quienes sufren, aún a distancia removida, de los desmanes caóticos que estos psicópatas a todos han infligido.

Asimismo discutiremos pautas a seguir, para que, interpolando las lecciones derivadas del comportamiento de seres ilustres que soportaron desdichas personales y de las crisis económicas pasadas y recientes, podamos aprender a adaptarnos a la actual y surgir ilesos. Tanto psicológica como económicamente.

En esta ponencia combinaremos conocimientos, derivados de las ciencias humanistas, de la biología, y de las del comporta¬miento.

La Naturaleza, roja en dientes y garras…

Con esa frase inmortal, el poeta inglés Alfred Lord Tenyson (1809-1892) interpreta en su poema, In memoriam, las emociones de tristeza que sintiera por la muerte repentina y prematura (a los 22 años de edad), de su amigo querido, Arthur Henry Hallam. Quien fuera también el prometido de la hermana del poeta.

Con esta muerte, Tenyson quedaría sobrecogido con dudas acerca del significado de la vida, y del poder que Dios ejerce sobre el destino de los hombres, arrancando la vida en ciernes, a alguien tan bien merecedor de seguir viviendo, como fuese su amigo.

Para el vate, sentir celos por quienes no hayan sufrido dolor es inconcebible. Como tampoco sería, sentir envidia por quienes disfrutan, con complacencia, de una vida de ocio y placeres que, ni han ganado, ni justamente merecen.

Refiriéndose a su dolor por la pérdida del amigo querido, Tenyson nos dice:

‘Es mejor haber amado y perdido/Que nunca, de algún modo, haber amado.’

Prosigamos

En la sección que sigue haremos una exégesis resumida de las razones que algunos analistas expertos en las ciencias económicas nos ofrecen para explicar la globalidad de la crisis financiera que hoy confrontan una gran mayoría de los países dependientes en el petróleo, y aún en muchos que lo producen.

Nuestro análisis se basa en el hecho de que la economía, como ciencia, es una disciplina de aproximaciones, como la dermatología es una especialidad de ungüentos: ambas permanecen en la superficie para lograr sus objetivos. Asimismo ambas dependen grandemente en los seres humanos quienes la ejercen, lo que las hacen más arte que ciencias.

Como ciencia, la disciplina económica, abunda en conceptos míticos, i.e: ‘la mano invisible’ de Adam Smith, y ‘ciclos’, de características ‘orgánicas’ que adquieren propiedades vaticinadoras y personalidades propias, en exceso de sus obvias limitaciones.

Asimismo esta ‘ciencia’, como la física, es una ocupación que depende mucho en la capacidad de ejercerla y en la integridad moral de sus académicos — ya que la fe y la imaginación son esenciales para entenderlas.

Es, en resumen, una ciencia de humanos, por humanos, y para humanos, como hemos tenido la oportunidad de apreciar en tiempos recientes. Y como he desarrollado en muchas de mis publicaciones.

Las causas de la Gran Recesión

Para poder apreciar en toda su extensión y en sus repercusiones devastadoras, este siniestro capítulo de la economía mundial, el libro que hay que estudiar a fondo, es el de George Akerlof y Robert Shiller, Animal Spirits…

Los autores, ambos académicos y economistas de distinción, uno de ellos, Akerlof, ganador del Premio Nobel, conducen un análisis minucioso de los factores determinantes de esta crisis, que escaparan la atención de tantos economistas, quienes, quizás, pudieran haberla prevenido.

Los conceptos básicos que los autores, en su libro consideran, vale la pena ser repetidos para avanzar el propósito establecido en esta tesis. Lo que hacemos, de manera concisa, en los párrafos que siguen.

El primer factor que resulta ser inescapable para ser examinado es el factor psicológico que ellos caracterizan en el título como ‘los espíritus animales’.

Para comprender las economías de todos los conglomerados humanos, los autores insisten en que es esencial tomar en cuenta los factores personales de quienes elaboran las directrices que las gobiernan — que es lo que ellos denominan ‘espíritus animales’ — porque son, precisamente estos elementos los más influyentes, ya que representan los intereses propios de quienes planean las mismas economías — hablando de ‘conflictos de intereses’…

De este complejo elemento, ellos escriben: ‘Nunca podremos evaluar en la realidad eventos económicos de significancia, a menos que estemos listos a apreciar el hecho de que sus causas son humanas en su mayor medida.’ Lo que a pocos sorprende.

A lo que ellos agregan una acusación merecida: ‘Es muy desafortunado que la mayoría de los economistas y quienes escriben acerca de los negocios no pueden captar este concepto.’

En su exposición, los autores erigen un argumento, impresionante y sólido, para explicar cómo las economías funcionan.

Las funciones se basan en cinco aspectos diferentes de los espíritus animales, a ver:

La confianza. Elemento esencial, para mantener la credibilidad, no siempre merecida, en aquéllos quienes formulan las decisiones económicas, que a todos nos afectan.

Lo justo. Que determina la distribución equitativa entre la labor y su remuneración proporcional y adecuada. Asunto, este último, que las industrias de muchos países prefieren desconocer. (Para la escena local, sugerimos nuestro artículo: La remuneración proporcionada y justa: ¿Algo nuevo? en monografías.com).

El rol que juegan en toda economía los comportamientos corruptos y antisociales.

La ilusión monetaria. El público permanece confuso a través de los periodos de inflación y deflación y no sabe cómo entenderlos.

Finalmente, nuestro sentido de la realidad. De quiénes somos, de lo que hacemos y de cómo estos factores están imbricados en la historia de nuestra vida y la de otros. Para entender este concepto, recomendamos mi artículo: La importancia de entretejer la historia personal: El hechizo fascinante de la coherencia del ego en monografías.com).

Para los autores, pocos  economistas se detienen a apreciar el impacto de lo justo y del quebrantamiento de la confianza que sus planeamientos ejercen en los demás. Hecho que hemos presenciado en abundancia en el comportamiento de economistas y banqueros en nuestros países. Resultando en consecuencias infaustas para todos.

Los bonos soberanos dominicanos son ejemplos egregios de esas aventuras descabelladas.

Los economistas, los políticos, y banqueros, a quienes éstos asesoran manejan los fondos públicos y las estrategias que los gobiernan con la indiferencia de quienes operan bajo la impresión de que esos fondos son su propiedad privada.

Dicen ellos, ‘en toda institución pública y corporación que maneja el dinero ajeno, siempre existe la posibilidad de que los directivos se embolsiquen ese dinero y salgan corriendo.’ Lo que a menudo ha pasado.

Para ellos, la razón por la que la corrupción existe es porque las sanciones aplicadas a los truhanes, nunca son proporcionales a la severidad del crimen. De hecho, muchas personas se jactan de cómo burlaron la confianza que en ellos depositaron los incautos a quienes defraudaran.

Los autores continúan, lamentando sin titubeos, el hecho de que ‘la economía debiese ser una disciplina más científica…’ Lo que nos sorprende ya que estas palabras provienen de la pluma de un economista galardonado en el 2001 con el Premio Nobel por sus trabajos en el análisis de mercados con información asimétrica.

Muchos de los problemas que afectan toda economía derivan de la circunstancia triste de que quienes hablan de la economía son los políticos, los economistas mismos, y los banqueros. Individuos éstos que, como quienes dicen especializarse en los trastornos del comer: mucho dicen y nada saben. (Véase mi artículo: Economista: Alquimista en monografías.com).

Memorias pasadas… plus ça change

En el año 1894 en el periódico Chicago Daily Tribune aparece una columna describiendo el proceso del desfalco, palabras que aquí reproducimos:

‘…es un proceso gradual hasta las etapas finales, como si fuera la tierra que se desgasta en las riberas de los ríos. Todo empieza con la abstracción de un hombre pequeño que estaría horrorizado por el mero pensamiento de no retornar lo que está sacando de la compañía. Lo que entonces arriesga en una operación similar al juego de azar u otra forma de especulación financiera, y pierde.

‘En aquel momento sustrae más fondos en la esperanza de recuperar la suma original, lo arriesga, y pierde de nuevo. Hundiéndose progresivamente en este círculo vicioso por él mismo creado.

‘Al final se vuelve insensato y despilfarra el dinero, como siempre hacen los que desfalcan.

‘A este hombre infortunado le gustaría mantener el respecto del que cree una vez haber disfrutado. Pero, la restitución no es posible sin otra sustracción…’

Así sería con Madoff, CONACRE, y los bancos dominicanos y norteamericanos que llevarían ambos países al borde de la bancarrota.

Los autores concluyen recalcando que todos los factores responsables por la crisis económica mundial de proporciones históricas de la que hoy sufrimos, son resultado de un sólo factor: el fallo de mantener controles sobre los economistas, los banqueros, y de sus aliados en crimen, los políticos corruptos.


El remedio: ¿qué hacer cuando las esperanzas se desvanecen, cuando el desempleo continúa creciendo y cuando los gastos aumentan, y los ingresos familiares merman?


¿Cómo es que nos resignamos a aceptar la manera opulenta como viven seres que nada de valor contribuyen al resto de la humanidad, mientras que existen como parásitos? Seres inconsecuentes biológicamente, o peor aún, individuos que se apropian de lo que a todos pertenece.


Fracaso y supervivencia: La Sonrisa de Dios…

En un artículo que apareciera hace algún tiempo en monografías.com, llamado La sociobiología de la tristeza y de la depresión, desde el punto de vista de la Teoría de la Evolución, describo en lo qué para mí constituye ‘la sonrisa de Dios’ y por qué ésta concebiblemente, existe.

Estamos en medio de una recesión global que nos ha hecho realizar que vivimos en un estado de sitio. Más de 4 millones de trabajadores han perdido su empleo desde que la recesión empezara y más se añaden a esos números cada día. En un solo día, en enero del 2009, 70,000 personas perdieron su empleo en los Estados Unidos, en pocos días más, otros cien mil se unirían a los ya desempleados. La rabia resultante se sintió en diez países.

Pero, hay fallos y hay gente que resisten las consecuencias psicológicas del fallo…

Una teoría que está ganando popularidad, porque ahora es cuando se necesita, se conoce como el Crecer Post-Traumático. Su mayor proponente es el psicólogo de la Universidad de Virginia, Jonathan Haidt.

Éste nos asegura de que de que los reveses son una bendición mixta: Duelen, pero puede resultar en aprendizaje, crecimiento y sabiduría.

Este movimiento está adquiriendo, progresivamente, reclutas entusiásticos que rehúsan ser abatidos por los golpes adversos del destino.

Entre muchos personajes del pasado encontramos ejemplos en abundancia de la flexibilidad que permitiría a muchos recuperar lo perdido para avanzar más. Beethoven no se amilanó con su sordera, mientras siguió componiendo. Como asimismo encontramos tantos otros que fueron incapaces de confrontar sus fantasmas, decidiendo terminar sus vidas por medio de la ‘solución’ que el escape del suicidio les brindara. CONACRE es un ejemplo, el financiero suicida no vivió para presenciar el nacimiento de su tercera hija y cuarto vástago, resultado de cinco matrimonios.

Steve Jobs, fundador de Apple Computers, describe tres reveses serios en su vida: abandonar la universidad, siendo despedido de la compañía que él fundara, y siendo diagnosticado con cáncer — lo que en suma resultara en adoptar una vida de mayor significado para él. Oprah, Walt Disney, Henry Ford, Winston Churchill y Thomas Edison son ejemplos de cómo la adversidad no bastó para abatirlos en lo más mínimo.

De lo que nos instruye la neurociencia, sabemos que el cerebro es propulsado por los errores. Los errores despiertan la atención. El cerebro es sensitivo a situaciones nuevas y extraordinarias, a las que responde de inmediato, forzándonos a integrar la nueva información. De lo que se deduce que una desdicha es un reto que nos asiste en aprender y a adaptar mejor.

Es como si en lugar de decir: ‘prueba y error’ dijéramos ‘prueba y éxito’.

El sociólogo Glen Elder, sugiere que todos los fracasos son experiencias muy valiosas y que, adaptarse al estrés resulta en la habilidad de ajustarse a las sorpresas desagradables que el destino nos propina inesperadamente.

Por ello, a los expertos les parece que una vida sin retos es una vida prolija.

En mi artículo: La sociobiología de la tristeza y de la depresión, desde el punto de vista de la Teoría de la Evolución, publicado en monografías.com, describo la metáfora de las tres muñecas que expresan nuestra capacidad de medrar ante el dolor que, a veces, nos confronta.

Para el beneficio de quien desee leerla sin encontrar el artículo referido, la repetimos en este lugar:

‘Es como si tuviera delante de mí tres muñecas: una está hecha de acero, otra de celuloide, y la otra de cristal. Yo decido golpear las tres muñecas con un martillo usando la misma fuerza.

‘¿Por qué es que la muñeca de acero emite una nota musical? ¿Por qué la de celuloide simplemente se deforma y la de cristal se vuelve añicos?

‘Esta es una metáfora por la resistencia y la susceptibilidad en salud y enfermedad. El hecho inescapable es que algunas personas son hechas de acero (nunca cayendo enfermas) y otras son como el cristal (para siempre teniendo problemas)’.

Eso demuestra en qué consiste esta ‘adaptabilidad flexible’.

La persistencia, la paciencia, la fe en uno mismo, el sentido del humor y la independencia ayudan a superar contratiempos.

En resumen

Como, a menudo sucede, cuando una nueva crisis se presenta, los psicólogos experimentales, enjaezan sus corceles para aventurarse en el mundo de la especulación ‘científica’.

Nos recuerda cuando, confrontando una situación en la que en Santo Domingo, un médico enmascarado, durante Halloween, asaltó un banco y tomó unos rehenes, una personalidad de la televisión consideró su deber intervenir para manifestar su primacía sobre la de las autoridades. Absurdo como resulte ser, éste es un ejemplo de la creencia popular que el famoso es famoso, porque es excepcionalmente dotado…

Lo que resulta ser fácil de rechazar en éste y otros casos.

Los psicólogos investigan estos comportamientos humanos por medio de la entrevista estructurada o por el uso de un método — aparentemente mejor — el de la entrevista estructurada, acoplada a la resonancia magnética.

Sus repercusiones

La situación económica actual — cortesía de nuestros líderes corruptos, banqueros agalludos y economistas venales y aprovechadores — afecta a un sinnúmero de nuestros pacientes de todas las edades.

Nuestro deber es asistirlos, sin impartir esperanzas infundadas en ellos.

Fritz Redl (1902-1988), padre indiscutible de la ciencia de la psicopedagogía, una vez nos contaba en Saint Louis:

‘Estábamos en Viena, cuando escucháramos en la radio que Hitler había comenzado el Auschluss, lo que nos pareciera increíble en un mundo civilizado, inmune a más guerras. Incrédulo, aunque positivo del ‘poder’ del psicoanálisis freudiano, fui a mi sesión psicoanalítica con el optimismo habitual, le dije a mi terapeuta, ‘esta noción de la invasión nazi, es algo que debemos analizar’… a lo que éste respondiera: ‘empaqueta y huye… es la realidad’’.

En este caso, la historia que Redl siempre repitiera sollozando, significaba el peligro de la omnipotencia cuasi mística que caracterizara el psicoanálisis de entonces. Y la fe, injustificada que asignamos a los banqueros, los políticos y los economistas de ahora.

Prosiguiendo

Nos dice una terapeuta sazonada por su edad y su éxito: ‘…si nadie puede confiar en su propio padre, cómo van a confiar en su terapeuta… ¿cómo?’

‘Pero a pesar de todo yo te quiero… pero a pesar de todo yo te adoro…’

¿Cómo…? ¿Cómo…?

Confiando en el poder absoluto de la moralidad que proviene de los principios adaptivos que nos imponen los designios contenidos en las leyes naturales. Que nos informan de que el castigo es parte de la esperada consecuencia final de que algún sistema de retribución siempre existe y siempre existirá.

Es sorprendente, pero una mujer joven de 32 años nos dice, refiriéndose a un banquero: ‘Engañó a mi papá y lo llevó a la bancarrota… pero, la esposa, de mi edad, murió de cáncer del seno…’

Para ella en eso consistía la justicia aunque no hubiese restitución…

El principio de la ética opera indicándonos que no se peca, porque el pecar nos abruma y porque nos sentimos mal si pecamos. Así piensan lo seres morales. La psicología que gobierna los motivos por los que el psicópata obedece la ley — cuando es forzado a hacerlo — es porque el castigo le infunde miedos.

La coherencia de nuestros sistemas de equilibrio en el sentido darvinista

La habilidad de poner nuestros fallos dentro de la perspectiva de nuestras vidas y adaptarlos a nuestras capacidades para remediarlos es un verdadero tributo al genio de nuestra especie en su capacidad de ensayar y estudiar soluciones con, o sin, la ayuda de otros.

No darse nunca por vencido, llevaría al Capitán William Bligh a lograr la travesía más improbable en las circunstancias más críticas, alcanzando su objetivo en base de una determinación inquebrantable y pertinaz. Acerca de este último lobo de mar he escrito varias ponencias que incorporan aspectos diferentes de su valor y de su determinación frente al destino y la adversidad extrema.

Todos podemos aprender de nuestros errores y evitar aceptar la desdicha con brazos abiertos.

Nuestro joven amigo, y previo paciente Bob, piloto de las Fuerzas de Defensa de Israel, nos decía jocosamente, que entre los pilotos de su ala, había un lema: ‘Lo difícil lo hacemos ahora, lo imposible, lo haremos después…’ Algo que esa nación ampliamente demostrara durante la Guerra de los Seis Días y en muchas otras oportunidades ulteriormente.

Pero, ¿cuándo es fallar en exceso? La respuesta de acuerdo a los que han sabido manejar su ansiedad al respecto, es ‘nunca’.

Quienes han sobrevivido tragedias y miserias, nunca olvidan las lecciones aprendidas, como tampoco olvidan las lecciones de ellas derivadas.

Lo importante es mantener la convicción de que nuestras recaídas, si es que las tenemos, no sean resultados de haber incurrido en los mismos errores.

Parece ser que los fallos nos ofrecen una oportunidad de coreografiar nuestras acciones y de repetirlas mejor. Asimismo que percances y derrotas nos obligan a salir fuera de nuestros enclaves y confrontar el mundo con sus fuentes de ansiedades y de incertidumbres.

Como nos indica, parafraseándolo, Alfred Lord Tenyson: ‘Es mejor haber caído y haberse levantado, que nunca haber gozado de la experiencia genuina de ser humano’.

El doctor Gachet (persona controvertida, como indican sus biógrafos) perdió un amigo y, eventualmente, perdería un paciente, por ello lucía triste y abatido. Mientras que el mundo ganaría una obra de arte. Ustedes decidirán…

Fin de la lección.

Imagen

El doctor Gatchet por Vincent van Gogh.

La reproducción humana: Su importancia

Domingo, Octubre 11th, 2009

No existe ninguna definición sencilla de la vida. No es un concepto abstracto, puesto que no existe vida sino seres vivos. Para diferenciarlos de los objetos inanimados se debe recurrir a un conjunto de características que le son particulares, como presentar metabolismo, responder a estímulos, tener movimiento, reproducirse, crecer y desarrollarse, adaptarse y evolucionar. Además, los seres vivos se distinguen porque sus componentes están organizados simultáneamente en los niveles molecular, celular, anatómico y demográficos.

Los seres vivos presentan una gran variedad de funciones que les permiten asegurar las condiciones propicias para perpetuarse. La habilidad para tomar la materia y la energía del medio para transformarlas y satisfacer sus necesidades, el movimiento, la capacidad de respuesta frente a los estímulos, el crecimiento, la reproducción y la adaptación, son funciones comunes a todos los seres vivos.

Una característica notable de los seres vivientes es la producción de nuevas generaciones en virtud de su reproducción. Desde el punto de vista del individuo y de las células que lo forman, la supervivencia es lo más importante en su vida. Sin embargo, desde el punto de vista de las especies, la supervivencia del individuo no es importante a menos que este se reproduzca. Aun cuando los individuos de una especie vivieran durante siglos, la especie se extinguiría si no se reprodujeran algunos de sus individuos.

LA REPRODUCCIÓN HUMANA


La reproducción es la capacidad que los seres vivos tienen para perpetuarse y dar lugar a otros individuos semejantes a ellos y constituye una función básica de todo organismo.


En el ser humano la capacidad de reproducción es sexual. Esta es una de las características biológicas que más ha incidido en el desempeño de la especie humana. Los aparatos reproductores masculino y femenino se especializan en producir descendencia con diversidad genética a través de la reproducción sexual, en la cual los genes de dos individuos de sexos opuestos se combinan al azar con cada nueva generación. La diversidad genética es la base de la selección natural, conforme las condiciones del medio se transforman por la evolución, los rasgos genéticos sobrevivientes de los individuos dentro de una población se propagarán.

Los gametos


El proceso reproductivo se inicia con la producción de las células que participan en la reproducción o gametos. Genéticamente, los gametos son células germinales o células sexuales, son células reproductoras funcionales. Los gametos de la mujer son los huevos y en los hombres son los espermatozoides. Los gametos son células haploides, cada una con un medio complemento (23 cromosomas individuales) del material genético. La fertilización de la célula del huevo el óvulo por la célula del semen un espermatozoide, produce una célula diploide normal, el cigoto, en el cual los cromosomas del óvulo se aparejan con aquéllos del espermatozoide, de esta manera, se realiza la diversidad genética.


El proceso por el cual las células de las gónadas u órganos reproductores primarios (ovarios y testículos) se transforman en gametos (óvulos o espermatozoides) se denomina genéricamente como gameto génesis. Esta se subdivide en dos tipos: la espermatogénesis es el proceso por el cual las células del semen se producen en los testículos del hombre. La ovogénesis es el proceso por el cual se producen óvulos en los ovarios de la mujer. Ambos procesos incluyen un tipo especial de división celular llamada meiosis.

En la ovogénesis se forman los óvulos maduros a partir de la oogonia o célula primitiva. Por su parte la espermatogénesis da lugar a la producción de espermatozoides a partir de las células espermátides o gametos primitivos. En el hombre la gametogénesis tarda alrededor de 70 días y en la mujer 28.

En la meiosis cada cromosoma se duplica como en la mitosis, a diferencia de lo que ocurre en la mitosis, los cromosomas homólogos se adhieren uno con otro y se sitúan lado a lado en pares, produciendo una tétrada de cuatro cromátides. Se requiere de dos divisiones de maduración para separar la tétrada en cuatro células hijas, cada una con la mitad del número original de cromosomas. Los aspectos nucleares de la meiosis son similares en hombres y mujeres. Sin embargo, existe una diferencia marcada en los aspectos citoplásmicos dando en el hombre lugar a cuatro espermatozoides y en la mujer sólo un óvulo.


El aparato reproductor se caracteriza por el desarrollo latente, es decir, sólo llega a ser funcional cuando se logra un cierto grado de crecimiento físico. El crecimiento corporal y el estímulo de la maduración reproductiva se regulan de manera hormonal. Aunque se forman durante la etapa prenatal, los órganos reproductores de ambos sexos se hallan desarrollados de manera incompleta y se mantienen así hasta la pubertad, durante la adolescencia temprana. La adolescencia es el periodo de crecimiento y desarrollo entre la niñez y la etapa adulta, comienza alrededor de los 10 años de edad en las mujeres y de los 12 en los varones. La mayoría de las personas alcanza su altura adulta y son físicamente maduros a los 20 años de edad.

La fertilización consiste en la fusión del material genético aportado por los gametos. La fecundación natural se inicia durante la cópula o coito, el acto o relación sexual, que es cuando el hombre deposita en la vagina el semen. El coito mantiene viable el espermatozoide eyaculado, es decir, la capacidad de fertilizar un óvulo. Cuando se expone al aire, el semen eyaculado se diseca y muere en pocos minutos, su descarga mediante el órgano de la copulación (el pene) en la vagina, durante el coito, mantiene el espermatozoide vivo hasta por 5 días.

Más adelante luego de describir los órganos sexuales de ambos sexos detallaremos el proceso de la fecundación, y los acontecimientos que subsiguen como el embarazo, el aborto, el parto, la lactancia y la contracepción.

Las Gónadas y Los Órganos Sexuales Secundarios


Las gónadas o los órganos sexuales primarios, son los testículos en el varón y los ovarios en la mujer. Las gónadas funcionan como glándulas mixtas en la medida en que producen ambas hormonas y gametos. Los órganos sexuales secundarios o accesorios son aquellas estructuras que maduran en la pubertad y que son esenciales en el cuidado y transporte de gametos. Las características sexuales secundarias son rasgos que se consideran de atracción sexual.

La pubertad es el periodo de desarrollo cuando los órganos logran ser funcionales debido al aumento de la liberación de hormonas sexuales, en el varón la testosterona y en la mujer el estradiol y otros estrógenos.

APARATO REPRODUCTOR FEMENINO


Para su estudio, los órganos femeninos de la reproducción se clasifican en externos e internos. Los externos desempeñan su función durante el acto sexual, coito o cópula, en cambio los órganos internos se alojan en la pelvis, entre ellos están las gónadas donde se produce el gameto génesis, y otros órganos que ejercen sus funciones durante la fertilización, el desarrollo embrionario y la expulsión del feto.


Los órganos sexuales femeninos primarios o gónadas son los ovarios, los secundarios se desarrollan en la etapa prenatal como resultado de la ausencia de testículos y andrógenos. Durante la pubertad, los órganos sexuales secundarios maduran y comienzan su funcionamiento bajo la influencia de estrógenos secretados por los ovarios.

Genitales externos


Los órganos genitales externos incluyen las estructuras visibles desde el exterior, cuyo conjunto se puede denominar vulva. Se pueden diferenciar el monte de Venus, los labios mayores, los labios menores, el clítoris y el vestíbulo vaginal, adicionalmente están presentes algunas estructuras glandulares propias del vestíbulo.

El monte de Venus es la almohadilla grasa subcutánea que descansa sobre la cara anterior del pubis, se halla cubierto de vello distribuido en forma triangular. Desde esta prominencia parten los labios mayores, dos pliegues de tejido cutáneo graso cubiertos de piel, que se extienden hacia abajo hasta el perineo, estos están separados longitudinalmente por la hendidura pudenda y encierran y protegen otros órganos reproductores externos.

Los labios menores son dos pliegues de tejido cutáneo planos muy irrigados, que se juntan en el extremo superior de la vulva, estos son longitudinales y en posición medial a los labios mayores, son visibles al separar los labios mayores y no presentan vello. Los labios menores limitan el vestíbulo protegiendo las aberturas de la vagina y la uretra. Cada uno se divide en dos laminillas: las superiores se unen y forman el frenillo del clítoris y las inferiores se desvanecen en el prepucio femenino, un pliegue de tejido conectivo, que recubre el clítoris.


El clítoris es una estructura eréctil, pequeña y cilíndrica, situada en el extremo superior de la vulva. Es homologa del pene, del que se diferencia porque carece de cuerpo esponjoso y uretra. El cuerpo del clítoris está formado por dos columnas de tejido esponjoso (similares a los cuerpos cavernosos del pene) que se llenan de sangre bajo condiciones de excitación sexual y permite la erección. Su extremo libre o glande, tiene numerosas terminaciones nerviosas sensoriales, por lo que se considera una zona erógena de importancia para las mujeres que proporciona placer durante la estimulación sexual.

El vestíbulo es un área con forma alargada, que limita externamente con los labios menores, y se extiende desde el clítoris hasta la horquilla o comisura posterior de la vulva. Al vestíbulo concurren cuatro orificios: la uretra, la vagina y dos conductos situados a ambos lados del orificio vaginal. Éstos últimos segregan las glándulas de Bartholin, glándulas exocrinas epiteliales que producen una secreción mucosa lubricante durante la excitación previa al coito. El orificio uretral externo o meato urinario, es el extremo terminal del sistema urinario, está situado en la línea media del vestíbulo, por debajo del arco púbico y por encima del orificio vaginal.

El orificio vaginal ocupa la porción inferior del vestíbulo. Su tamaño y formas son variables, en algunas mujeres vírgenes se encuentra rodeado por el himen, una membrana de tejido conjuntivo, rica en fibras elásticas y colágenas, que cierra casi por completo el orificio vaginal. El himen presenta una abertura cuyo diámetro puede ser tan pequeño como la punta de un alfiler como tan grande que permita el paso de dos dedos. El himen puede tener forma de media luna, ser circular o presentar algunos orificios. Cuando se rasga el himen, debido al coito o a un traumatismo, se presenta una leve hemorragia cuya manifestación es variable.

Genitales internos


Los órganos genitales internos son los ovarios, las trompas uterinas, el útero y la vagina, con sus correspondientes estructuras de soporte o ligamentos que los suspenden en la pared abdominal, dentro de la cavidad pélvica.

La vagina es un conducto fibromuscular, recubierto por una membrana mucosa resistente, que se extiende desde la vulva hacia el útero. En la cavidad abdominal ocupa el espacio que hay entre la vejiga urinaria y el recto. Es el órgano femenino del coito, pues recibe el pene erecto y el semen durante el coito. También sirve de conducto que evacua los restos de la mucosa uterina durante la menstruación. Su epitelio varía de manera leve como respuesta al estimulo estrogénico. Además es el canal a través del cual progresa el feto en el parto.

El útero es un órgano con una abundante capa muscular llamada miometrio, en su parte externa está recubierto por el peritoneo, encierra una cavidad interna recubierta por el endometrio, un tejido epitelial profusamente vascularizado. Durante el embarazo el útero recibe, retiene y nutre la mórula, fase avanzada del cigoto que proviene de la Trompa de Falopio del mismo lado, una vez implantado en el endometrio, el feto aumenta su tamaño, diferencia sus tejidos y finalmente, al cabo del periodo de gestación, es expulsado durante el parto. El útero asemeja una pera invertida y aplanada, la parte superior de forma triangular, constituye el cuerpo. La parte inferior es el cuello o cérvix, un tubo alargado que conecta la cavidad del útero con la vagina.

El endometrio uterino sufre una serie de modificaciones funcionales y morfológicas muy radicales, que se agrupan en tres fases sucesivas: fase proliferante, fase secretora y fase menstrual. Estos cambios están sincronizados con los que le suceden al ovario y con los niveles fluctuantes de las hormonas que regulan el ciclo menstrual.

A cada lado del cuerpo del útero, se desprenden las trompas de Falopio, oviductos o salpinges. Son conductos tubulares de doce centímetros de longitud, que comunican el útero con los ovarios y permiten al óvulo alcanzar la cavidad uterina. Un extremo del oviducto está junto al ovario, y se abre a la cavidad abdominal, y el otro hace contacto con el útero. Los oviductos están recubiertos externamente por el peritoneo. Una capa mucosa con pliegues longitudinales tapiza el interior. Posee células ciliadas, cuyo movimiento impulsa al huevo en dirección del útero, y células secretoras que liberan nutrientes para el huevo. Cada trompa uterina comprende los segmentos intersticiales, el istmo, la ampolla y el infundíbulo. El borde libre del infundíbulo sobre la cavidad abdominal presenta las fimbrias, prolongaciones a manera de escobilla, que alcanzan el ovario, que recuperan y dirigen el óvulo hacia el siguiente segmento del tubo donde ocurre la fertilización.

Los ovarios son dos órganos con forma de almendra, de 4 a 5 centímetros de diámetro, situados en la parte superior de la cavidad pélvica, en una depresión de la pared lateral del abdomen, sostenidos por varios ligamentos. En la región externa de cada ovario hay masas diminutas de células llamadas folículos primarios, cada uno de éstos contiene un huevo inmaduro. No menos de 20 folículos comienzan a desarrollarse al principio del ciclo ovárico de 28 días, sin embargo, por lo general sólo un folículo alcanza su desarrollo completo y los demás se degeneran. Alrededor de la mitad del ciclo, el folículo ovárico maduro de Graaf que contiene un óvulo (huevo) casi formado en su totalidad se alza de la superficie del ovario y libera el huevo, en el proceso conocido como ovulación. Después de ésta, las células foliculares se someten a un cambio estructural (luteinización) para formar el cuerpo lúteo. La principal función de los ovarios es pues la ovogénesis o desarrollo y desprendimiento de un óvulo o gameto femenino haploide. Además, los ovarios elaboran varias hormonas esteroides en diferentes estadios del ciclo menstrual: los estrógenos y la progesterona.

Las glándulas mamarias dentro de las mamas son órganos reproductores accesorios que se especializan en producir leche después del embarazo. Las glándulas mamarias son glándulas especializadas sudoríparas. En el inicio de la pubertad, las hormonas ováricas estimulan el desarrollo de las glándulas mamarias y conductos lactíferos. Durante el embarazo, el desarrollo glandular y dúctil posterior se lleva a cabo bajo la influencia de la progesterona y estrógenos, respectivamente. Algunas otras hormonas son necesarias en la preparación de las glándulas mamarias para la producción de leche.

APARATO REPRODUCTOR MASCULINO


El aparato genital masculino está integrado por los testículos -gónadas con función exocrina y endocrina-, un sistema de vías espermáticas que evacua los espermatozoides (túbulos intratesticulares, conductos deferentes, conductos eyaculadores), las glándulas exocrinas anexas (próstata, vesículas seminales y glándulas bulbo uretrales) que facilitan la supervivencia de los espermatozoides y un órgano de la cópula sexual o pene. Fisiológicamente, el sistema genital masculino sirve a la cópula o coito, la reproducción por tanto, la producción de hormonas, indirectamente, a la excreción de orina, pues comparte algunas estructuras anatómicas con el aparato urinario.

Los órganos sexuales masculinos se forman durante la etapa prenatal bajo la influencia de la testosterona secretada por las gónadas (testículos). Durante la pubertad los órganos sexuales secundarios maduran y llegan a ser funcionales.

El escroto es la parte de la piel que se ha adaptado para albergar los testículos, forma una bolsa de piel posterior al pene, los epidídimos y los cordones espermáticos. Está constituido por varias capas de tejidos superpuestas y muy vasculares, que contribuyen con la regulación de la temperatura local. Esto es un factor vital para que los espermatozoides se puedan diferenciar adecuadamente. La función principal del escroto es encerrar y proteger a los testículos.

Los testículos son dos estructuras ovaladas que se hallan suspendidas dentro del escroto mediante los cordones espermáticos. Estos son las gónadas masculinas y producen los espermatozoides (espermatogénesis) y el líquido testicular, como función endocrina, liberan varias hormonas esteroides masculinas, como la testosterona. Cada testículo es un órgano ovalado blanquecino que mide alrededor de 4 cm. de longitud y 2.5 de diámetro. Dos capas de tejidos o túnicas, cubren a los testículos. La túnica vaginal externa es un saco delgado que se deriva del peritoneo durante el descenso prenatal de los testículos al escroto. La túnica albugínea es una membrana fibrosa resistente que cubre los testículos y que con sus prolongaciones internas los divide en 250 a 300 lobulillos en forma de cuñas. En esta túnica se encierra la sustancia testicular o estroma, responsable de las principales funciones. El tabique del escroto separa cada testículo en sus propios compartimientos. Los testículos producen espermatozoides andrógenos, estos últimos regulan la espermatogénesis y el desarrollo y funcionamiento de los órganos sexuales secundarios.

El descenso de los testículos hacia el escroto comienza durante la semana 28 del desarrollo prenatal y normalmente se completa en la semana 29. Cuando durante el nacimiento uno o ambos testículos no se encuentran en el escroto, criptorquidia, el descenso podría inducirse con la administración de ciertas hormonas. En caso de falla de este procedimiento, es necesario realizar cirugía, por lo general antes de los cinco años de edad. El fracaso en la corrección de este trastorno puede dar lugar a la esterilidad, testículos con tumores o ambos.

La estructura interna del testículo es comparable con el corte transversal de una naranja, ya que la túnica albugínea envía tabiques al interior del estroma, dividiéndole en 200 a 300 lobulillos de forma piramidal. Cada lobulillo contiene uno a cuatro túbulos seminíferos de curso tortuoso, estructuras recubiertas internamente por un epitelio seminífero del cual se diferencian los espermatozoides (espermatogénesis) a partir de las células proliferantes conocidas como espermátides. Entre las sinuosidades de los túbulos discurren vasos capilares y linfáticos y se hallan ciertas células secretoras conocidas como células intersticiales de Leydig, que se encargan de sintetizar la testosterona y otras hormonas esteroides masculinas.

Las vías espermáticas se inician en el nivel del estroma de los testículos. Los túbulos rectos son la porción final de los túbulos seminíferos que no posee un epitelio con células espermatogénicas, originan un laberinto de conductos con células ciliadas que finaliza en 12 a 20 conductos llamados conductos deferentes. Éstos perforan la túnica albugínea y convergen para formar un conducto único, el epidídimo. Éste constituye la parte del conducto excretor del esperma que se localiza dentro del testículo y posee una delgada capa de músculo liso cuya contracción hace progresar los espermatozoides por el conducto. Se suele dividir las porciones del epidídimo en cabeza, cuerpo y cola, bastante enrollados entre sí y con una longitud de siete metros. Durante su paso por el epidídimo los espermatozoides maduran y sufren cambios en su membrana celular, además de que adquieren una movilidad muy amplia. En la cola se almacenan temporalmente los espermatozoides los cuales se ven proyectados hacia los siguientes elementos tubáricos, por fuertes contracciones del músculo liso, en la eyaculación. Este estímulo está gobernado por el sistema nervioso simpático. El conducto deferente es la prolongación del epidídimo que atraviesa la cavidad pélvica y termina en la próstata. Allí se une con el conducto excretor de la vesícula seminal y juntos forman el conducto eyaculador que desemboca en la uretra. El conducto de la eyaculación es corto, estrecho y está localizado dentro de la próstata. La uretra fálica es el segmento que comparte los aparatos reproductores masculinos y urinarios.

El espermatozoide maduro, gameto masculino o célula de semen es una célula en forma de renacuajo microscópico, con alrededor de 60um de longitud, que consta de cabeza ovalada, un cuerpo cilíndrico y una cola alargada.

La próstata es una glándula exocrina que rodea el cuello de la vejiga y la porción proximal de la uretra del hombre. Su funcionamiento está bajo el control de las hormonas sexuales masculinas. Produce un líquido incoloro rico en ácido cítrico, fosfatasa alcalina y fibrolisina, que constituyen un vehículo de transporte fluido para los espermatozoides y dan volumen al eyaculado, además es indispensable para la erección normal del pene. El tamaño de la próstata puede aumentar bastante después de los 50 años, produciendo compresión sobre la uretra y haciendo difícil el paso de la orina. Con frecuencia este crecimiento es de carácter cancerígeno, por lo cual debe ser removida por medios quirúrgicos (prostatectomía).

Las vesículas seminales son dos estructuras tubulares situadas entre la vejiga urinaria y el recto. Se unen con los conductos eyaculadores mediante conductos que desembocan en la porción de la uretra que atraviesa la próstata. Funcionan como reservorio del semen y producen una secreción amarillenta y viscosa, rica en fructuosa, que sirve de vehículo para los espermatozoides. Su actividad está regulada por loa andrógenos.

Las glándulas bulbo uretrales o de Cooper, son dos pequeños órganos secretorios que producen una secreción mixoide y transparente que lubrica el pene durante la excitación sexual pre-coito y apoya la eyaculación. Están situadas en la porción proximal del pene donde drenan mediante conductos la uretra.

El pene tiene la doble función de albergar la uretra masculina y servir como órgano para la cópula. Está constituido por los cuerpos cavernosos situados dorso lateralmente, y por el cuerpo esponjoso que rodea la uretra y termina en una posición distal agrandada que es el glande. La piel que lo cubre es laxa lo que le confiere elasticidad, excepto en el glande, donde está firmemente adherida. La erección se produce por el acceso de la sangre a los espacios de los cuerpos cavernosos, desde capilares de las trabéculas y de arteriolas, que se abren directamente en las cavernas. El mecanismo de la erección obedece a un conjunto complejo de estímulos de orden psíquico-ambiental y nervioso-automático. El pene está inervado por los nervios raquídeos, simpáticos y parasimpáticos. Hay una gran cantidad de terminaciones sensoriales aferentes. La inervación motora llega hasta las trabéculas y los pequeños vasos sanguíneos. La doble inervación asegura el mantenimiento de la erección y la presentación de la eyaculación y el orgasmo

FISIOLOGÍA REPRODUCTIVA DE LA MUJER


La mujer sexualmente madura, despliega su función reproductiva como consecuencia de la interacción de cuatro procesos concurrentes: al ciclo endometrial y la menstruación.


Durante los primeros años de su vida, los ovarios de las niñas mantienen una actividad mínima, los mayores cambios se relacionan con el crecimiento de la masa ovárica mediante mitosis. El inicio de la fase reproductiva fértil depende de la neutralización de un mecanismo de inhibición neurológico sobre el factor de liberación hipotalámico de gonadotropinas (GnRF) que no permite la liberación de las gonadotropinas FSH y LH en la niñez. No se conoce la naturaleza de los estímulos que levantan esta restricción en la adolescencia. Estímulos graduales del hipotálamo sobre la hipófisis dan lugar a la liberación de la hormona folículo estimulante (FSH) la cual pone en marcha al ovario. Las adolescentes entre los 9 y los 14 años, experimentan algunos eventos sucesivos de desarrollo del sistema reproductivo: la telarquía, que consiste en el desarrollo de las mamas, la pubarquía o la aparición de vello en las axilas y el pubis y, finalmente, la menarquía que trae la primera menstruación.

Los primeros ciclos no muestran una ovulación consistente, de manera que no son fértiles. Posteriormente se regulariza la aparición de los ciclos menstruales cada 28 a 30 días. En los humanos, el ciclo que permite la liberación cíclica de un óvulo aproximadamente cada 28 días, se conoce como ciclo menstrual.

Cada ciclo representa una serie de cambios que preparan a la mujer para que desarrolle una gestación con éxito, de no ocurrir la gestación estos cambios han de repetirse. La preparación para cada ciclo menstrual comienza en el hipotálamo -donde un grupo pequeño de neuronas detecta los niveles de estrógenos circulantes- y termina en un órgano efector, en este caso los ovarios. Entre los 45 y 55 años, los ovarios dejan de responder a las gonadotropinas, su función endocrina declina y los ciclos regulares desaparecen, en última instancia, el período de la menopausia o climaterio se debe al agotamiento de la reserva de folículos primordiales en los ovarios. Al no verse sometidos a la estimulación cíclica, los demás órganos reproductivos se atrofian.

Ciclo ovárico


La ovulación es el proceso culminante de una serie de cambios que experimentan los gametos femeninos u óvulos dentro del ovario. Al nacer la niña cuenta en sus dos ovarios con aproximadamente medio millón de óvulos, dispuestos en estructuras denominadas folículos. En esta fase precoz se denominan folículos primordiales. En la pubertad los folículos se han reducido a aproximadamente 200,000, en la menopausia este número llega a unos 8,300.

Durante la vida fértil de la mujer, sólo unos 400 folículos maduran lo suficiente para convertirse en folículos maduros, aptos para ser fecundados o folículos de De Graaf. El folículo de De Graaf es una estructura pluricelular de unos 10 milímetros que encierra un óvulo. Se caracteriza por tener una cavidad central o antro llena de líquido y una capa granulosa formada por varias hileras de células esféricas o cúbicas que hace contacto con la célula germinal se denomina corona radiada. La zona refringente que se observa entre la corona y la célula germinal se denomina membrana pelúcida.

Por acción de las gonadotropinas, se induce la maduración simultánea de varios folículos, los cuales crecen y se desarrollan, aunque sólo uno alcanza el estado de folículo de De Graaf (eventualmente pueden madurar dos). Allí, el óvulo se encuentra rodeado por un líquido que contiene estradiol, hormona esteroide que prepara anticipadamente al útero para acoger un óvulo fertilizado. El proceso de maduración tarda en promedio 14 días, al cabo de los cuales el folículo maduro se rompe dejando en libertad al óvulo. El folículo roto remanente se transforma en una estructura como cuerpo lúteo. El ciclo ovárico se repite durante la vida reproductiva de la mujer con una periodicidad de 28 días. La maduración de los óvulos u ovogénesis implica una primera división meiótica de carácter reduccionista (cada célula hija queda con una dotación cromosómica haploide, es decir, con sólo la mitad de los cromosomas) que ocurre solamente hasta la emergencia del folículo maduro sobre la superficie ovárico.

La ovulación


La ovulación se refiere a la ruptura del folículo de De Graaf, con la consecuente liberación del óvulo. Este evento se conoce también por el nombre de dehiscencia. Tiene lugar hacia la mitad del ciclo ovárico (día 14). Los estrógenos producidos por el folículo durante su maduración, inducen indirectamente la producción de la hormona lutenizante (LH) por parte de la adenohipófisis. La ovulación ocurre cuando las hormonas LH y FSH llegan a su mayor nivel de concentración en la sangre, condición conocida como pico ovulatorio. El óvulo expulsado sale rodeado por células de la capa del tejido folicular. Morfológicamente, el huevo liberado aparece como una célula rica en citoplasma con un núcleo central esférico.

Después de la ovulación, el folículo de De Graaf se colapsa y se inicia la formación de una glándula endocrina conocida como cuerpo lúteo o amarillo, que produce -por estimulación de la FSH y la LH-, una hormona llamada progesterona. Ésta ayuda a mantener la gestación en caso de que tenga éxito la implantación del embrión. En las mujeres el comportamiento habitual sufre modificaciones destinadas a mantener condiciones adecuadas de gestación. La progesterona también induce cambios en el útero. El cuerpo lúteo sigue en proceso de evolución que dura en promedio 14 días, momento en que alcanza un estado de madurez. Si el óvulo ha sido fecundado en las trompas de Falopio, y hay un embarazo en progreso, el cuerpo lúteo prolonga su actividad, adopta el nombre de cuerpo lúteo grávido y mantiene la síntesis de progesterona hasta el final del embarazo. En caso contrario, el miometrio recibirá un óvulo en proceso de degeneración, lo cual induce la liberación de la prostaglandina en la teca del ovario, así se destruye el cuerpo lúteo y cesa la producción de progesterona. Su desaparición afecta el funcionamiento del útero e incide en el hipotálamo, cuyas neuronas reconocerán que no se dio una gestación y comenzarán un nuevo ciclo menstrual.

Ciclo endometrial


La mayoría de los cambios que se suscitan por acción de la progesterona, actúan sobre la capa más interna del útero conocida como endometrio. Este epitelio crece, se llena de vasos sanguíneos y produce sustancias nutritivas que suministran un ambiente propicio para el desarrollo del embrión en la gestación. La mucosa que recubre la cavidad uterina o endometrio, sufre cambios cíclicos relacionados con el ciclo ovárico. Durante el crecimiento del óvulo el útero entra en una fase inicial o de proliferacion en la que se desarrolla el tejido y aumenta su vascularización, esta fase alcanza su máxima actividad en la ovulación. El endometrio permanece en la condición anterior hasta el final del desarrollo del cuerpo lúteo, en una fase que se denomina secretora, porque se secretan nutrientes destinados al embrión. Si hay fecundación, éste se implanta en el endometrio, el cual sirve de sustrato para el desarrollo del feto. Si no hay embarazo, el endometrio entra en una tercera fase denominada hemorrágica, durante la cual el endometrio se desprende parcialmente, dando origen a la menstruación. El ciclo endometrial transcurre paralelamente al ciclo ovárico y, por lo tanto tiene la misma duración promedio de 28 días.

Menstruación


La hemorragia producida como consecuencia de la desintegración y descamación de la capa funcional del endometrio, cuando no hay embarazo, se denomina menstruación. Su evacuación hacia el exterior lo hace el útero a través del cérvix y la vagina. Tras la menstruación, la capa basal del endometrio queda intacta, lo que le permite sustentar la regeneración de la mucosa endometrial. Durante la menstruación desciende radicalmente la producción de estrógenos y de progesterona.

FISIOLOGÍA REPRODUCTIVA DEL HOMBRE


El funcionamiento del aparato reproductor masculino se inicia con la aparición en la adolescencia de los caracteres sexuales secundarios típicos del hombre, estos anuncian la activación definitiva de los procesos de formación de espermatozoides y la secreción endocrina de los andrógenos, especialmente de la testosterona, por los testículos. La activación mencionada se debe al estímulo ejercido por la gonadotropinas de la pituitaria anterior que inducen la maduración del tejido testicular, por ponerlo en condiciones de aportar espermatozoides fértiles.

Caracteres sexuales masculinos secundarios


Hay cambios notables en la configuración del cuerpo y en la conducta de aquellos niños que han ingresado en su adolescencia. Los chicos se tornan más agresivos y dispuestos hacia la acción, y su interés por el sexo femenino se desarrolla. El pene crece en longitud y grosor y el escroto se pigmenta y se vuelve rugoso. Todas las glándulas anexas aumentan su tamaño y empiezan a secretar, los testículos se tornan muy activos: las células de Leydig liberan de manera creciente testosterona, hormona que mantiene la permanencia de los caracteres sexuales secundarios, fomenta la espermatogénesis y hace crecer el cuerpo del muchacho. Los hombros y el tórax se ensanchan pues la musculatura aumenta. La voz se engruesa y adquiere un timbre más grave porque la laringe se agranda y las cuerdas locales aumentan en longitud y grosor. Aparece la barba y el vello púbico en las axilas, tórax, y alrededor del ano y la línea que delimita la cara del cabello retrocede antero lateralmente descubriendo más la frente.

Semen y eyaculación


El semen es el líquido expulsado durante el orgasmo masculino, es una mezcla de espermatozoides y secreciones diversas, provenientes de glándulas anexas. El volumen del semen fluctúa entre2.5 y 6 centímetros cúbicos en la eyaculación después de unos días de abstinencia sexual. El 95% de este volumen lo aportan las glándulas anexas, la densidad de los espermatozoides es de unos 100 millones por centímetro cúbico y el recuento fluctúa entre 20 a 250 millones. Los hombres que sus cuentas son menores de 40 millones se consideran estériles.

La eyaculación es consecuencia del establecimiento de un arco reflejo, cuyo resultado es el movimiento desde el epidídimo hasta la uretra y su propulsión hacia el exterior. Las neuronas sensoriales aferentes provienen del glande y penetran a la médula espinal por los nervios pudendos.

Unos pocos cientos de espermatozoides logran llegar a la trompa uterina, si ha concurrido y hay un óvulo viable sólo un espermatozoide penetrará la membrana celular del óvulo para fertilizarlo.

La erección


Durante el coito el pene debe permanecer turgente para facilitar la transferencia apropiada de los espermatozoides al canal cervical de la mujer, aproximándolos a su objetivo. La erección se inicia con la dilatación de las arteriolas del pene, lo que lleva a los espacios o cavernas del cuerpo carnoso el aumento de volumen, bloquea las venas e impide el retorno de la sangre, prolongando la rigidez. Hay dos clases de estímulos complementarios que dan lugar a una erección: por un lado los estímulos eróticos psíquicos se integran en la corteza cerebral con recuerdos previos y patrones instintivos para emitir una respuesta que desciende por haces de la médula hasta los segmentos lumbares. Allí también incurren los impulsos aferentes pre ganglionares que proceden de los órganos genitales que viajan por los nervios pélvicos erectos e inducen la vasodilatación de las arteriolas.

Funciones endocrina de los testículos


La testosterona, principal esteroide sexual masculino la sintetizan grupos de células ubicadas en el estroma testicular que se denominan células Leydig que es una hormona que promueve la espermatogénesis y tiene el efecto de facilitar la deposición de calcio en los huesos y la formación de los músculos, por lo tanto tiene un efecto anabólico. Su secreción está regulada por el eje hipotálamo-hipófisis-testículo de la siguiente manera. El hipotálamo segrega el factor de liberación para las gonadotropinas GRF el cual estimula la adenohipófisis para que libere la hormona luteinizante LH. Además la prolactina y la hormona folículo estimulante FSH. Las células intersticiales de Leydig se ven estimuladas por la ICSH en menor grano por la prolactina, para secretar los andrógenos especialmente de la testosterona.

También produce la proteína ligadora de andrógenos que actúa en los túbulos seminíferos ligándose a la testosterona para mantener la concentración adecuada del andrógeno que permita la espermatogénesis.

EL EMBARAZO


Luego de la fertilización, el cigoto sufre una mitosis durante su descenso de casi tres días desde la trompa hasta la cavidad uterina. El blastocisto en desarrollo permanece ahí durante otros tres días antes de su implantación en el endometrio.

Un embarazo ectópico ocurre cuando el blastocisto se implanta en un lugar distinto de la cavidad uterina, el sitio ectópico es la trompa uterina, entones se puede denominar embarazo tubular. Otros sitios ectópicos son el cuello uterino, y los revestimientos de las vísceras abdominales. El embarazo ectópico constituye un riesgo grave para la salud de la mejor y cuando no ocurre un aborto natural normalmente se realiza un aborto terapéutico.

El trabajo de parto y el parto constituyen la culminación de la gestación este trabajo incluye una secuencia de acontecimientos físicos y psicológicos. Su inicio está marcado por contracciones rítmicas y forzadas del miometrio uterino. En el trabajo de parto verdadero los dolores por contracciones uterinos se presentan en intervalos regulares y se intensifican y acortan en tiempo entre cada contracción. Esto se acompaña de la dilatación cervical así como de exudado de moco con sangre por el canal cervical y fuera de la vagina.

En las glándulas mamarias la prolactina se inhibe durante el embarazo por las concentraciones altas de progesterona y estrógenos, sin embargo después del parto los estrógenos y la progesterona disminuyen y se desbloquea la secreción de prolactina, estimulando la producción de leche. Amamantar estimula el pezón y la areola enviando un impulso sensorial a través de la médula espinal al hipotálamo, lo cual libera oxitocina, ésta, a su vez, estimula la contracción de las células mioepiteliales, lo cual causa la expulsión o descenso de leche.


Imagen


La Flor de Dios por Sir Edward Burne-Jones.