Las enfermedades del comer y el embarazo

Octubre 22nd, 2009 by psicologiaasturias

Un señor me escribía acerca de su esposa quien había salido embarazada y quien sufriera hace muchos años de anorexia, bulimia nervosa, de amenorrea y del precario balance electrolítico consecuencia de sus vómitos y purgas habituales. Él deseaba información acerca de los problemas que pudiesen sobrevenirle a ella y al niño que esperaban.

La respuesta a esta importante pregunta no es muy simple.

En el año 1985, Barton J. Blinder, acompañado por mis asociados, y su grupo de la Universidad de California en Davis, colaboramos en un estudio de mujeres jóvenes que salieran embarazadas durante el tiempo en el cual padecían de las disorexias mencionadas.

Nuestros hallazgos fueron los siguientes:

El embarazo, de estas mujeres no fue sencillo. En la mayoría de los casos, fue complicado por un incremento en los efectos psicológicos adversos, típicos de la confusión en el esquema corporal que forma parte del cuadro sintomático de estas pacientes.

El aumento de peso, fenómeno natural en toda mujer encinta, fue distorsionado llevándoles a creer que estaban engordando. La consecuencia de lo cual fue el comienzo de la restricción alimenticia con el resultante déficit de vitaminas y la concomitante malnutrición proteínica, fatal para el desarrollo del cerebro fetal.

Los bebés, casi todos, nacieron con pesos muy bajos, mientras que las gestaciones mismas fueron sido complicadas con problemas relacionados a la inanición auto-impuesta y al desequilibrio electrolítico.

En aquéllos casos (la mayoría) donde hubo vómitos (‘normales’) asociados, la situación se agudizó, ya que la deshidratación y la pérdida del potasio constituyeron complicaciones serias.

Problemas de otra naturaleza aparecieron luego del nacimiento del bebé, en un número significante de los casos, el más frecuente fue la aparición de la depresión puerperal.

Tratar a estos pacientes fue muy difícil porque las resistencias características a cambiar, típicas de estas pacientes, permanecieron muy pertinaces.

Un caso que nos viene a la mente es el de una señora profesional quien había sido víctima de la anorexia nervosa desde su adolescencia temprana.

A la edad de 26 años, y pesando solamente 101 Ib. (5’3’ de estatura) ella veía sus períodos con mucha regularidad con la asistencia provista por el uso controversial de contraceptivos orales, por su médico prescritos. El marido, quien dijo más tarde no haber estado consciente de que su esposa sufría de ningún problema, insistiendo que él deseaba familia la convenció de que saliera embarazada. Tuvieron éxito, la paciente concibió luego de muchos meses de infertilidad, y luego de haber perdido dos embarazos incipientes. La tercera vez el embarazo procedió a término.

Durante la duración de su ‘barriga’ esta señora ganó solamente 3 libras. Se quejaba constantemente de que temía el hecho de estar engordando, evitando así la ingestión de comidas nutritivas a favor de las llamadas ‘dietéticas’. Se inscribió en un gimnasio en el cual pasaba, por lo menos dos horas al día, dedicada a las calistenias de alto impacto. Vomitaba cuando se le insistía que comiera más, expresando con vehemencia que ella no quería ser madre gorda.

A la hora de alumbrar se sorprendió de que el bebé naciera en menos de una hora pesando solamente 1¼ lb. y con serias complicaciones respiratorias. El recién nacido, luego de haber luchado por su vida con tenacidad y bravura, mientras lo asistían expertos en neonatología, sucumbió víctima de un colapso total del sistema inmune.

La depresión entonces clamó como víctima a esta paciente cuyo ‘logro mayor en la vida fue la de haber sido votada la muchacha más flaca de su clase’. Entonces fue cuando la vimos en consulta.

Discusión:

Cuando una persona joven sufre de la anorexia o de la bulimia, muy a menudo la ausencia de los períodos menstruales les corrobora en secreto el hecho de que su peso premenstrual es el ‘codiciado’, porque ellas saben, que la llegada de las menstruaciones, significa el incremento del peso al nivel ‘normal’ abominado.

En este caso que presentamos los períodos menstruales se estimularon artificialmente con el uso de la progesterona y los ciclos menstruales se mantuvieron con el uso del medio artificial de las píldoras contraceptivas. Esto, se hizo, a pesar del hecho de que si no se hubiesen usado las hormonas, el peso muy bajo de esta señora hubiera impedido, no sólo la aparición de las menstruaciones, sino que también hubiese hecho imposible un embarazo. Un embarazo que la Naturaleza no deseaba que ocurriera.

El cambio de figura en una persona incapaz de estimar acertadamente la imagen de su cuerpo fue el estímulo que la obligó a distorsionar más aún los contornos propios reflejados en el espejo.  Creyéndose progresiva y alarmantemente ‘gorda’ ella tomó la decisión irracional de no ganar peso alguno… con resultados fatales…

La anorexia y la bulimia nervosa son condiciones que pueden sospecharlas los ginecólogos y los obstetras cuando consultan con mujeres jóvenes y delgadas, atléticas y vivaces, inteligentes y bien educadas cuyos deseos de ver sus períodos a veces son, simplemente, los deseos de los demás…

Finalmente, el uso de la progesterona para estimular los períodos sigue siendo una práctica generalizada cuya racionalidad es dudosa.

La obesidad y el embarazo

La obesidad es una de las enfermedades que con mayor frecuencia complica el embarazo, especialmente en nuestros países.

Se considera que la madre está obesa cuando al iniciar su embarazo su IMC se encuentra por arriba de 25 unidades.

Existen una serie de factores que influyen de manera importante en la ganancia de peso durante el embarazo:

El peso de la madre en el momento de iniciar su embarazo.

Los factores genéticos.

La reducción de la actividad física.

El exceso de consumo de calorías en el mismo.

El peso del feto.

El tamaño de la placenta.

La cantidad de líquido amniótico.

Retención de líquidos en la madre.

La mujer con obesidad tiene una mayor predisposición a presentar durante el embarazo, dos padecimientos que son muy peligrosos:

La hipertensión arterial y la diabetes

Por el exceso de grasa corporal es mucho más difícil la visualización del feto por ultrasonografía.

Por el exceso de grasa corporal es mucho más difícil practicar una amniocentesis diagnóstica.

La elección de la técnica de anestesia será más difícil de valorar y de llevar a cabo.

Aumenta el riesgo de complicaciones quirúrgicas.

Es más fácil que presente infección de la herida.

Son más frecuentes las infecciones urinarias por vía ascendente.

Está comprobado que la decisión de adelantar el término del embarazo en la mujer con obesidad, depende de los factores mencionados en los párrafos anteriores.

Cabe hacer mención que es muy importante la vigilancia del aporte nutricional, calórico y vitamínico durante el embarazo, ya que una vigilancia inadecuada no solo le traerá problemas a la madre sino también al recién nacido.

El mittelschmerz

Definición:

Es un dolor abdominal bajo y de un solo lado que aparece cuando la mujer está próxima a ovular o está en plena ovulación.

Causas:

Existen varias explicaciones para la causa del dolor de la ovulación. El dolor puede aparecer inmediatamente antes, durante o después de la ovulación. Cuando el dolor es antes de la ovulación, puede obedecer a un crecimiento de folículo que puede distender la superficie del ovario y causar el dolor. Al momento de la ovulación, el folículo del óvulo libera líquido o sangre al romperse, que puede irritar el revestimiento abdominal. Cerca de un 20% de las mujeres experimentan dolor durante la ovulación, que puede sentirse de un lado un mes y del otro lado al mes siguiente, o sentirse en el mismo lado varios meses seguidos.

Tratamiento:

Por lo general, no es necesario tratamiento alguno. Cuando el dolor es prolongado e intenso pueden utilizarse medicamentos para el dolor.

La adicción al azúcar

Uno de los problemas más difíciles de controlar, cuando alguien adopta nuestro plan de reducción de peso, es el abandono total del azúcar.

La razón es simple, y fue explicada, cuando describiéramos en varias lecciones el mecanismo de acción de algunas de las drogas de abuso, más comunes.

El cuerpo modifica sus receptores y dispone la respuesta de las endorfinas y de la serotonina de modo tal, que cuando el estímulo acostumbrado no llega, se producen los síntomas característicos del síndrome del abandono, forzando al paciente a consumir la droga cristalina y de inocencia, sólo aparente, con que se comienza el aprendizaje en los niños al uso de agentes que los envician.

Nos referimos al azúcar.

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Embarazada gorda.

Noticias de interés, y acerca de los gusanos

Octubre 22nd, 2009 by psicologiaasturias

Uno ó dos servicios de pescado, como el salmón, el carite o el atún le confieren beneficios al sistema cardiovascular. Para lograr los mismos resultados en la forma de omega-3 ácidos grasos, una dieta rica en nueces, castañas y semillas de girasol, es excelente.

Hechos de Importancia

· Una de las causas menos común de la obesidad y del sobrepeso es la del trastorno hipotiroideo, sin embargo ésta continúa siendo una de las razones más invocadas por ‘especialistas’ quienes proceden a tratar a los pacientes obesos, como si realmente ellos tuvieran hipotiroidismo.

· El consumo dietario del tomate no precipita la elevación del ácido úrico, ni produce la Artritis Gotosa (Gota).  En otras palabras: el tomate no se considera como alimento que debe de ser eliminado en el tratamiento de esta condición.

· El colesterol es un alcohol complejo que forma parte de la constitución intrínseca de todas las grasas y aceites de origen animal.  El colesterol es miembro de un grupo de compuestos conocidos como los esteroles siendo relacionado a otros esteroles cual lo son las hormonas sexuales (reproductivas) y a las hormonas de la corteza suprarrenal.

El americano por término medio consume por encima de dos veces la cantidad del colesterol que se considera aconsejable, sin embargo, los esquimales, consumen más y sus niveles sanguíneos son más bajos.

El colesterol ayuda en la formación de las membranas celulares, constituye parte integral de la bilis digestiva, de la estructura de ciertas hormonas y de la síntesis de la vitamina D.

El colesterol se ha asociado, cuando muy elevado en el plasma sanguíneo, con la tendencia a los ataques coronarios, pero, sin embargo la reducción exagerada por debajo de los valores normales se relaciona a otro riesgos  incluyendo, la tendencia exagerada a la agresividad  y la inclinación a los accidentes, a veces de serias consecuencias.

El nivel sanguíneo del colesterol, el cual se creía debía de ser por debajo de lo normal en las víctimas de la anorexia nervosa, muy a menudo (por razones desconocidas) se encuentra estar paradójicamente elevado.

· La cesación de los períodos menstruales (la amenorrea) en mujeres mal nutridas y en las víctimas de las disorexias, muy frecuentemente ocurre meses antes de que los cambios dietéticos asociados con la disorexia comiencen. A veces no retornando por muchos meses, después que la disorexia ha mejorado.

· El estrés es causa común de la amenorrea, siendo implicado como una de las razones por la cual aparece frecuentemente en mujeres jóvenes que asisten las universidades lejos de su medio ambiente habitual.

· El americano promedio consume más de 140 libras de azúcar anualmente.

El azúcar representa más del 24% de la dieta norteamericana.

El azúcar se le añade a productos a los cuales a uno le parecería que su presencia sería inexplicable e inesperada.  Vegetales enlatados, mantequilla de maní, gomas de mascar sin azúcar, mentas para refrescar la boca, la sal dietética, y las medicinas.

· 12 onzas de agua tónica Canada Dry contiene por encima de 18 cucharaditas de azúcar, una rebanada de dulce de leche con guayaba contiene más de 20.

Todos los azúcares no siendo iguales. Pocos contienen valor nutritivo alguno y todos poseen efectos nocivos.

Por ejemplo:

El azúcar contribuye a la obesidad.

Causa caries dentales.

Puede conllevar a cambios en la personalidad y a la inestabilidad emotiva.

Causa la pérdida de substancias nutritivas esenciales.

Disturba el balance natural de la relación entre el calcio y el fósforo.

Agrava el asma, las enfermedades mentales y los problemas nerviosos.

Aumenta la tendencia a infecciones producidas por hongos patógenos, la diabetes, la artritis, los dolores de la espalda, los cálculos biliares, y otras aflicciones.

Definiciones y comparaciones:

· Sacarosa: Azúcar refinada de la caña o de la remolacha. Carece de ningún valor alimentario, debe de ser asimilada a través del uso de algunas vitaminas del complejo B, causando deficiencias de estas mismas.

· La miel de abejas: De todos los azúcares la más densa. Sus materias nutritivas normales son removidas durante el procesamiento con la calefacción.  Usualmente destruye los dientes de modo más eficiente que todos los otros (15 azúcares).

· Los azúcares artificiales: Son agentes químicos sintéticos, posesores de potenciales nocivos serios, y que carecen de valor nutritivo alguno.

Las madres buenas, son buenas madres aún entre los animales

El amor materno satisface también el cerebro…

Si uno piensa que las experiencias de su niñez le afectaran el cerebro, ahora puede decirse con autoridad, que es muy posible que así sea. Investigaciones recientes revelan de cómo diferente estilos de crianza conllevan a resultados distintos en cómo crecen los hijos.

Para los conejillos de india recién nacidos, retirarlos de la proximidad de sus madres es traumático. Pero, el efecto lejano de la experiencia depende de la reacción materna cuando la familia se reúne de nuevo. Crías que reciben atención materna en abundancia, cuando regresan, continúan su desarrollo hacia la vida adulta sin complicaciones. Lo opuesto sucede con los cachorros que son recibidos con reacciones indiferentes o frías por parte de la madre. Éstos crecen con más miedos y son más irritables y emocionales como adultos.

Investigadores canadienses han sugerido que estas respuestas son debido a cambios que se llevan a cabo en una región del cerebro llamada el hipocampo, que está involucrada en la regulación del estrés por parte del cuerpo.

En cierto modo, lo que estos hallazgos sugieren es que no existe una dicotomía entre nuestros módulos natos y la atención que recibimos por quienes nos crían, sino que existe una correlación estrecha y efectiva actuando en conjunto. (Véase mi ponencia acerca de la oxitoxina).

Aún los gusanos contribuyen a la salud…

Piensen en las heridas agusanadas y les dará náuseas. Piensen en las sanguijuelas y, para algunos, tal vez, estas criaturas se asocian con los banqueros, con los economistas y con los políticos.

Pero algunas formas de vida, de orden inferior, contribuyen más a la salud y al bienestar del ser humano que los ciudadanos arriba mencionados.

A veces, gusanos, sin haber sido egresados de ninguna escuela de medicina, hacen las cirugías que los cirujanos no logran hacer — desbridando las heridas que no sanan.

La tecnología no es nueva, el Dr. Ronald Sherman lo iniciaría hace unos quince años. El mes pasado, ganó la aprobación del Departamento de Salud de los EE.UU. como método legítimo de limpiar heridas.

Lo que los gusanos hacen, es seguir el patrón diseñado por la Naturaleza. Ellos simplemente, se ‘comen’ el tejido muerto.

Pero, de acuerdo al Dr. Sherman, los gusanos hacen más que comer y engordar. Estas larvas de moscas, producen sustancias que matan las bacterias infecciosas que existen en las heridas, acelerando el crecimiento de tejido saludable.

Pero, las mismas gentes que no pueden creer que el azúcar sea malo para la salud, no pueden creer que larvas y sanguijuelas puedan ser de beneficio alguno para nosotros.

Para convencer a los incrédulos, lo menos que se necesitan son pruebas. Lo único que los convence es, para ellos, el engendrar un cerebro. Órgano difícil de desarrollar cuando está ausente. Pero sin convencer al establecimiento médico el uso de los gusanos no será posible.

Quizás, cuando se vea que aún los conocimientos médicos más notables, están arraigados en las leyes naturales, el Establecimiento cejará.

Mientras tanto, las sanguijuelas están gozando una bienvenida merecida.

Como organismos éstas nos son más útiles que los políticos, que sus esposas rezadoras, hipócritas y beatas, y que los economistas, los curas y los militares.

Lo que hacen las sanguijuelas es de orden cosmético. Estas ayudan los cirujanos plásticos, removiendo sangre estancada de órganos amputados, restableciendo la circulación normal. Hecho imposible con el uso de los métodos conocidos.

Investigadores de la Universidad de Iowa, reportaron evidencia clara de que ingerir huevos de triquina causa una infección benigna y temporaria que alivia las inflamaciones del intestino, aumentando la inmunidad reactiva que con ésta se asocia.

Pero, los gusanos, son mejores conocidos por sus labores en la detección forense, cuando su presencia en cadáveres, víctimas de la violencia, establecen el momento preciso de la muerte.

Las propiedades médicas de las larvas de las moscas han sido conocidas por mucho tiempo. Los cirujanos de la Guerra Civil norteamericana observaron que los soldados cuyas heridas eran infestadas por estos parásitos curaban mejor. En los años de los 1930s los cirujanos de la Universidad de Johns Hopkins las usarían hasta que la penicilina fuera introducida diez años más tarde.

Hoy, a pesar de los avancen médicos que hemos presenciado, las técnicas quirúrgicas existentes para eliminar tejido moribundo de la piel, no son del todo satisfactorias. Por ejemplo, las úlceras del pie de los diabéticos, afectan unas 600,000 personas anualmente resultando en miles de amputaciones.

El tratamiento de una complicación diabética puede durar unos dos años a un costo de $30,000. Ahora, con el uso de estos gusanos, es un asunto de días.

Ponga el gusano en la herida, cúbrala con una malla especialmente desarrollada para esta función, para prevenir que se escape. En dos ó tres días, cuando las larvas están saciadas, remuévanlas y dispongan de ellas.

La magnitud y el tamaño de la herida determinan el número de ciclos que serán necesarios para aplicar las larvas.  Lo cierto es, es que es muy barato.

En uno de sus estudios, Sherman encontró que un 80% de los tejidos tratados con gusanos eran removidos, mientras que sólo un 40% era removido por los cirujanos. También Sherman determinó que el uso de las larvas disminuyó la necesidad para el uso de antibióticos.

Los pacientes mismos encuentran la idea de tener un parásito viviendo en la piel por un período breve de tiempo, preferible a perder una pierna. Pamela Mitchell de Ohio, le rogó a sus cirujanos que intentaran el tratamiento de las larvas cuando ellos le iban a amputar la pierna izquierda, donde una infección había comprometido el hueso. Le tomó a las larvas diez días hacer el trabajo, con recuperación total.

Algunos parásitos son mejores que otros…

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Sanguijuelas laborando…

Trastornos de aprendizaje

Octubre 22nd, 2009 by psicologiaasturias

Los trastornos del aprendizaje se encuentran definidos como el producto del mal funcionamiento de uno o varios procesos psicológicos básicos que se encuentran implicados dentro de la comprensión o uso del lenguaje, hablado y/o escrito. Estos trastornos provocan dificultades a la hora de escuchar, pensar, hablar, leer, escribir, deletrear o en la realización de cálculos matemáticos.

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Otra de las definiciones más extendidas de los trastornos de aprendizaje es aquella que dice que son problemas que interfieren en el logro del aprendizaje. Los factores que los provocan son de tipo contextual (situación familiar, ámbito escolar, relaciones afectivas y sociales) o de tipo neurológico.

Los principales trastornos de aprendizaje influyen específicamente en algunas áreas como la organización viso – espacial, la organización de secuencias temporales y la memoria. Dentro del estudio de los trastornos del aprendizaje hay muchas escuelas de pensamiento que muchas veces tienen concepciones diametralmente opuestas de lo que es son los trastornos del aprendizaje, y a día de hoy, todavía no se ha logrado una definición universal de lo que son los trastornos de aprendizaje.

De una manera general los trastornos de aprendizaje hacen referencia a aquellos problemas que tiene la persona y que impiden la normal asimilación de la información o bien provocan que el sujeto no pueda emitir la información de una forma que sea inteligible para los demás.

En cuanto a los orígenes en los trastornos de aprendizaje existen dos polos de pensamiento y entre ellos gran cantidad de teorías intermedias. Por un lado hay una escuela de pensamiento que achaca los trastornos del aprendizaje a factores socio – ambientales mientras que otras escuelas creen que el origen se encuentra en desordenes específicos de la atención.

Fuente: Natalia Calderón |    Imagen: woodleywonderworks


Hipocresía y prostitución

Octubre 22nd, 2009 by psicologiaasturias

Cuando era muy joven mi papá nos hablaba de un buen señor, cuya humilde y sencilla morada, la que viviera toda su vida, disimulaba a todos el enorme alcance de sus riquezas reales.


La persona en cuestión era fervorosa en sus deberes con la parroquia local, la que piadosamente visitara todas las mañanas para asistir, como acólito, en la celebración de la misa, donde recibía, acompañado de su esposa, la comunión cotidiana.


Todos decían que era ‘un santo’…


Hasta que un día, cuando este servidor de los siervos de Dios, muriera, se descubrió que había amasado un fortuna extravagante, tras muchos años de prestar dinero a los pobres. Lo que hiciera imponiendo a sus víctimas sumas usurarias de intereses, cuyos pagos demandaba en retorno, con el uso de la fuerza, si ésta era necesaria.


La hipocresía


La hipocresía es perversión muy arraigada. De la misma, François Duc de La Rochefoucauld (1613-1680) nos dice: ‘La hipocresía es el tributo que el vicio paga a la virtud’.


La duplicidad, como atributo personal, es, como la mentira, algo de lo que nadie procura vanagloriarse, pero que, sin embargo, muchos practican con desenfreno.


¿Por qué es así?


Por muchas razones. Acusaciones de hipocresía pueden ser tan irrelevantes, como anodinas, ya que, como sucede con quienes mienten, casi nadie es tan limpio de pecados para ser quien arroje la, ‘primera piedra’, proverbial.


Otras razones se encuentran en ejemplos actuales de la hipocresía institucionalizada que a todos nos resultan familiares


El ex vicepresidente norteamericano, y ganador del Premio Nobel de la Paz, Al Gore, nos conmina constantemente a reducir el uso de hidrocarburos, a no depender tanto en el petróleo para llenar los tanques de combustible de nuestros vehículos y a disminuir el consumo eléctrico. Sin embargo, para viajar, Gore lo hace, en la manera inmoderada de volar en un jet privado, es dueño de varias mansiones, donde las cuentas del uso doméstico de la energía eléctrica se estiman en los miles de dólares mensuales, y exagera la relevancia de sus argumentos para resplandecer como campeón mundial de la preservación límpida de nuestro planeta.


Pero, estoy cierto de que, cuando Gore tiene que justificar sus acciones, puede utilizar la excusa estupenda que nuestro párroco usaba en la Iglesia Mayor de Santiago en los años infaustos de la Era de Trujillo: ‘Haz, siempre, como yo digo y nunca, como yo hago…’


El cura en cuestión vivía borracho.


Casos de hipocresía abundan


Uno de los previos directores de la Agencia Norteamericana del Control de las Drogas, William Bennett, destacaba, cuando la oportunidad se diera, la importancia de la sobriedad y temperancia, mien¬tras que todos sus amigos íntimos reconocen que por muchos años ha sido jugador de póquer inveterado.


El famoso pastor norteamericano, Ted Haggard, predicaba las virtudes de vivir ‘la vida limpia’ — lo que, en apariencias, hiciera — hasta que se registraran alegatos de su adicción a la metanfetamina y de sus envolvimientos homosexuales con prostitutos, a quienes solicitara como camaradas de lecho carnal.


Mientras tanto que, recientemente, Eliot Spitzer, cuando fuera Procurador General del estado de NY, encausaba casas de prostitución. Pero, más tarde, cuando fuera gobernador del estado, se descubrió que era cliente habitual de uno de esos mismos establecimientos en Washington DC, lo que ocasionaría su caída del estado de ‘gracia política’ en que viviera.


Todas estas acusaciones palmarias contra figures públicas envuelven y, esencialmente definen, mucho de lo que, de la hipocresía, conocemos.


Hipocresía, acordamos, existe, cuando un individuo falla en el propósito de vivir su vida de acuerdo a los preceptos que quiere imponer en los demás.


Las campañas políticas


Acusaciones de ser hipócrita en debates entre, adversarios candidatos, a posiciones públicas — como harto viéramos en la cruzada presidencial de los Estados Unidos en el 2008 — se usan continuamente, porque éstas son estrategias muy efectivas. La razón para esto siendo muy simple: Nosotros tenemos una tendencia natural a rechazar los puntos de vista de quienes se creen ser farsantes.


Sin embargo, aunque veamos la hipocresía como vicio y, asimismo como un síntoma de incompetencia o de insinceridad, debemos de actuar con cautela, antes de dejar que nuestras emociones coloren nuestro juicio en asuntos de importancia.


Acusaciones de que alguien es un hipócrita son peligrosas, porque éstas pueden resultar enmarañadas, ya que desvían nuestra atención del propósito de la evaluación serena del mérito de una idea, dirigiéndola, a su vez, hacia el carácter de quien la defiende.


Tales acusaciones desencadenan reflejos emocionales que dominan los patrones de pensamientos más racionales — a menudo — cambiándolos. Pero, es precisamente, en aquéllos casos difíciles e importantes cuando estos cambios pudieran resultar ser más trágicos, si es que se hacen siguiendo falsas premisas.


Debido a las reservaciones expresadas, creemos que quienes escuchan a quienes los exhortan deberían de moderar la tendencia común a reaccionar de manera automática o refleja, y considerar en su lugar, la validez del mensaje mismo y no exclusivamente la reputación del mensajero.


Nos conviene, entonces, examinar muy de cerca lo que los hechos decepcionantes, realmente significan, porque en muchos casos, los hechos aludidos, soportan el hipócrita punto de vista, y lo benefician directamente.


Disminuyendo la autoridad


Un hecho sorprendente acerca de la hipocresía es su irrelevancia, ya que el hecho de que alguien es un hipócrita no es prueba necesaria de que su posición en un tema dado sea falsa. Activistas ecológicos que contaminan el entorno con su basura no cancelan, con sus acciones, la veracidad de sus argumentos a favor de la limpieza del medio ambiente.

Políticos que oponen la inmigración ilegal, mientras que emplean los servicios de expatriados ilegales, no nos dan pruebas de que objetar a la inmigración ilegal es una falsa perspectiva.


Aún, si cada defensor de los derechos de animales se convirtiera en un consumidor furtivo de carne, puede que aún sea erróneo comer de la carne.


En general, sólo porque una persona no tiene la fuerza de voluntad para vivir al nivel de sus propios estándares morales, eso no indica que esos modelos no son meritorios y dignos de ser aceptados. Entonces, parece ser que acusaciones de hipocresía no demuestran nada acerca de nadie, ni aun de las ideas que defiende una persona señalada.


Entonces, si resulta ser tan irrelevante, ¿por qué la hipocresía, cuando se la invoca, es un concepto tan poderoso?


La respuesta es que muchos alegatos de falsedad evocan reacciones emocionales e inconscientes hacia el argumento que soportan, terminando por socavarlo. Tales testimonios se transforman en ataques directos hacia la autoridad de sus proponentes. Y, una vez que la autoridad de alguien se debilita, el escenario se prepara para el rechazo de todo lo que dice.


Consideremos dos ejemplos:

Padre: ‘Hijo, no debes de fumar. Es malo para la salud y es adictivo’

Hijo: ‘Pero, papá ¡tú fumas un paquete al día!’

Amelia: ‘¿Has visto el documentario de Al Gore, Una Inconveniente Verdad? ¡Tenemos que reducir la huella ecológica que deja el carbón, y hacerlo, de inmediato!’

Jaime: ‘¿Al Gore? Mira, ese señor deja más huellas de carbón que nadie con todos sus vuelos en jets privados’.


En el primer ejemplo, el hijo siente que su padre no constituye una fuente apropiada de información en lo que al fumar respecta, porque se porta como un hipócrita. La imputación de que el padre es un farsante no sólo invalida su posición, sino que efectivamente la anula — como si el padre nunca hubiese hablado.


Lo mismo es verdad en el caso de Al Gore y sus vuelos, a pesar de que Amelia, no es la supuesta hipócrita, sino que Gore lo es, cuya autoridad ella impugna.


En ambas situaciones, la hipocresía se propone como evidencia de la insinceridad o incompetencia de una fuente, suministrando argumentos para que se ignoren sus consejos o instrucciones.


Tales argumentos son especialmente efectivos por el mero poder de la revelación individual de las faltas personales que resaltan. Una vez que personas se definen en una luz negativa todos tienden a ignorar evidencias contrarias. En un estudio reciente los psicólogos David N. Rapp de Northwestern University y Panayiota Kendeou de McGill University pidieron a estudiantes voluntarios que leyeran 24 historias diferentes involucrando un carácter que se comporta de una manera que sugiere que éste último es torpe y haragán.


Más adelante, en cada historia, sin embargo, el individuo en cuestión actúa de tal manera que la impresión inicial se contradice. Aún así, y a pesar de ello, menos de la mitad de los voluntarios cambiarían su impresión negativa acerca de esta persona.


Estos resultados indican que la impresión original de que alguien es vago o aturdido, activamente inhibe la posibilidad de considerar cualquier otra información que pueda cambiar el entendimiento de la persona en cuestión o del tópico bajo escrutinio. En los ejemplos del fumar y del uso de los aeroplanos privados, el padre y el hijo, y los amigos, hacen enfoque en los hábitos deleznables del padre y en la hipocresía de Gore, en vez de apuntar directamente hacia los peligros reales de fumar y a la contribución a los peligros, para la seguridad de nuestra especie, consecuencia del calentamiento del planeta.


De la duplicidad y de su entendimiento


En la realidad, si padre e hijo hubiesen enfocado en los particulares directamente, ellos pudiesen haber apreciado los comportamientos del padre y de Gore de manera muy distinta. Veamos lo que el fumar del padre sugiere: Él considera que fumar es dañino para su hijo, pero continúa fumando, porque siendo adicto, no puede dejarlo. Así, que su comportamiento — su ‘hipocresía’ — en realidad confirma su posición, de que fumar es adictivo y dañino.


Por su parte, el comportamiento de Gore, soporta uno de sus propios argumentos para lograr cambios en los planes de acción nacionales. Como son nuestra inclinación a manejar vehículos de muchos caballos de fuerza y nuestra repugnancia hacia el transporte público, lo que termina en la falta de responsabilidad hacia la preservación de nuestros recursos naturales — que aún, el mismo Gore, no puede soslayar.


Naturalmente, debe de admitirse que la hipocresía no siempre corrobora los puntos de vista del hipócrita.


Las famosas visitas de Spitzer a casas de cita nada añaden para robustecer su oposición, oficialmente establecida, hacia la prostitución. Y, aún en algunas ocasiones la hipocresía adquiere el mismo significado que el padre e hijo le asignan: Es muy simple dimitir una fuente porque la persona que la representa ha perdido su credibilidad. Por ejemplo, cuando un ministro se presenta a sí mismo como una autoridad moral y es atrapado en medio de una relación adulterina, sus seguidores pueden, razonablemente, poner en tela de juicio sus enseñanzas.


Entonces, determinamos que la hipocresía ocasionalmente basta para disminuir la autoridad de una persona. Lo que puede resultar en la actitud común de ‘¿Por qué tomar en serio o escuchar lo que [esa persona] nos dice?’ Pero no siempre resulta ser así, como anteriormente hemos visto en los ejemplos presentados.


Si, finalmente, la hipocresía es relevante y afecta la credibilidad de una persona, todo depende en la esencia de lo que nos dice el hipócrita. Así que mejor, y, para  evitar caer en las trampas que al respecto nos plantan nuestras reacciones instintivas, aquí, repetimos, que es buena medida la de examinar los argumentos antes de saltar a conclusiones.


Aún no hemos concluido…


La hipocresía y la teoría psicoanalítica que la trata de explicar


¿Por qué los hipócritas hacen y dicen cosas que entre sí se contradicen?


Lo hacen porque sus mecanismos de defensa, por definición inconscientes, lo permiten, logrando de esa manera evitar sentimientos de ansiedad y suministrarles sosiego y armonía a sus egos borrosos.


Existe una defensa conocida como la formación de reacción


Este es un mecanismo de defensa en el cual emociones que producen ansiedad o que son inaceptables, son reemplazados por sus antagonistas directos. Este mecanismo es característico de las neurosis de ansiedad. Pero, cuando esta defensa se utiliza en exceso, especialmente durante las etapas de desarrollo del ego, puede arraigarse como rasgo distintivo y permanente del carácter, lo que a menudo se evidencia en personas de constitución obsesiva o en los trastornos obsesivos, consolidados, de la personalidad.


¿Por qué las personas se comportan de esa manera? Según Freud, para ocultar sus verdaderos sentimientos de desear conDucirse, con impunidad, en la manera diametralmente opuesta.


La trata de blancas y el sexo desenfrenado, como causas mayores para que florezcan los hipócritas

Indudablemente que, por lo menos en la prensa norteamericana, hemos visto a un número extraordinario de políticos y clérigos que han caído segados por la guadaña de la intemperancia sexual. A la que se abandonan no tan sólo con menores, sino que asimismo lo hacen por medio del patrocinio de prostitutas — ‘abominaciones’ de comportamiento — que ellos, desde la exaltación que sus púlpitos les atribuyen, y que, con vehemencia vitriólica, condenan.


Otros ejemplos los proveen las estrellas cinematográficas que se proyectan como dechados de virtudes, para ellas imposibles, o de abogados prostituidos, defensores de clientes cuya responsabilidad por un crimen es, para todos, palmaria.


Siendo las actividades sexuales causa principal para acusaciones de hipocresía, la pregunta que aquí nos hacemos es la siguiente: ¿Por qué los hombres compran el sexo?


Muchos investigadores nos dicen que es para obtener intimidad a petición, mientras que para otros es el deseo de usar y de dominar las mujeres.


Pero parece ser que estas respuestas son muy simplistas para ser verdad, ya que arrestos repetidos no evitan que muchos hombres reincidan en estos comportamientos, que, por lo menos, para ellos, han tenido consecuencias desastrosas.


La compra y venta del sexo es asunto de proporciones mayores.


En el año 2007, en los Estados Unidos, miembros de los servicios policiales arrestaron unas 80,000 personas por crímenes relacionados al sexo. La gran mayoría de los solicitantes de este sexo por dinero, fueron hombres.


En conjunto, se estima que un 16% de los hombres pagan por sexo en los Estados Unidos, de acuerdo a un reporte publicado en el 2005 por el profesor Sven-Axel Månsson de  Malmö University en Suecia. Mientras que otro estudio publicado en el año 2000 de 998 prostitutas callejeras y 83 que aceptaran clientes por cita, en la ciudad de Los Ángeles, conducido por la profesora Janet Lever de California State University, sugiere que un 28% de los hombres que utilizan los servicios de prostitutas y casi la mitad de los que procuran servicios por cita compran sexo con regularidad, con los restantes siendo clientes casuales.


La proporción existente entre quienes pagan por la obtención de servicios sexuales varía entre los diferentes países y entre los diferentes estudios. Månsson reporta que el 14% de los hombres holandeses ha comprado sexo, comparado con 40% de los españoles, observando que la prostitución es legal en ambos países.


De acuerdo a HYDRA, una organización germana que provee asistencia legal y otros servicios similares a prostitutas, casi las tres cuartas partes de los alemanes, donde también la prostitución es legal, pagan por servicios sexuales. Y en Tailandia, donde la prostitución es ilegal, aunque socialmente aceptable, un estudio reciente revela que un formidable 95% de los varones adultos ha dormido con prostitutas.


Cualesquiera que sean los números, el comportamiento aparece con tanta frecuencia que no puede ser excluido como siendo, simplemente, patológico. En vez los motivos que tienen los hombres para la compra del sexo son razón de debates acalorados entre los investigadores mismos.


Para algunos, la práctica del sexo por dinero sirve como paliativo para muchos de los problemas psicológicos más comunes, como son deseo por sexo, amor o romance insatisfecho. Otros proponen que los clientes de prostitutas son guiados por razones antifeministas, como son el deseo de abaratar y subyugar la mujer.


Debate que asimismo existe entre los expertos acerca de la moralidad de la prostitución.


La sexualidad: Instinto básico


Por supuesto, las personas compran lo que les gusta, y el sexo es algo que interesa de manera muy poderosa. Todos parecen deseosos de pagar por las actividades o cosas que les placen, contando la actividad sexual entre ellas. Por otro lado, un hombre puede obtener sexo gratuitamente dentro del contexto de cualquier relación intima. Entonces ¿Por qué pagar buen dinero por ésta, especialmente si se consideran los riesgos sociales y de salud asumidos con las relaciones sexuales con prostitutas? ¿Es que la mayoría de los hombres son tan poco atractivos que sólo una prostituta los aceptaría?


La mayor parte de los investigadores no estarían de acuerdo con esta posición. Hombres que se mezclan con prostitutas, de acuerdo a muchos expertos, proceden de todas las clases socioeconómicas. Éstos pueden ser corredores de bolsa, choferes de camiones, maestros, sacerdotes y agentes de la ley. No se asignan características especiales que diferencian, a quienes usan el servicio de prostitutas, de los demás mortales.


Tampoco pueden definirse estas personas midiéndolas con la vara con que se miden quienes se consideran víctimas de trastornos emocionales. Estudios detallados no han podido demostrar la existencia de anormalidades en ellos, aunque se considere extraño el hecho de que ignoren los riesgos asumidos en la práctica del sexo casual y sin protección. En algunos estudios, hombres que preferían sexo sin el uso de condones obtenían puntos más altos en las escalas que miden la agresión, y también se encontró que hombres casados y de buenos medios económicos, que exigían sexo sin protección, lo hacían con mayor frecuencia que los demás. Parece ser que si se goza de mayor seguridad y fortuna, algunos llegan a creer que son invulnerables.


Las investigaciones coinciden en que todas destacan la diversidad que existe entre los hombres que pagan por sexo. Algunos puede que sean guiados meramente por el impulso genital. En un estudio conducido en Bremen, Alemania, se encontró que muchos de estos hombres se sienten sexualmente frustrados, porque no están gozando de satisfacción carnal en ningún lugar, o que son personas hedonistas quienes desean realizar sus fantasías eróticas en un prostíbulo.


Los representantes de HYDRA nos dicen que algunos hombres frecuentan la compañía de prostitutas para saciar su apetito sexual. Algunos admiten que se sienten con mayor libertad de experimentar lo nuevo dentro del contexto del sexo comercial, en lugar de con sus esposas y amantes, lo que los habilita a expandir su ámbito de experiencias, derivando mayor placer y satisfacción del acto mismo.


Todavía tenemos algunos investigadores que han identificado motivaciones emocionales y psicológicas entre los hombres quienes compran el sexo. Muchos reportan personas que imaginan que están viviendo una verdadera relación amorosa cuando están con una prostituta, mientras que otros creen que sienten un apego romántico hacia una mujer a quien no verán otra vez. Es como si vivieran el ideal del amor dentro del marco de un servicio por paga.


Cuando a muchos de estos hombres se les pedía que definieran ‘sus’ prostitutas, muchos las consideraban ‘abiertas’, ‘sinceras’ y ‘honestas’. Otros dirían que eran ‘inteligentes’ o ‘humorosas’. Muchos pintaban la imagen de una perfecta mujer a quienes ellos desearían poder conocer mejor. Otros más afirmaron que ellos desearían que la prostituta que ellos frecuentaban pudiese tomar el lugar de la esposa. Parece ser que los sentimientos que se engendran en estas situaciones comerciales pueden ser muy profundos.


El comportamiento de muchos de los hombres en considerables números de los estudios, es compatible con la demostración de deseos de conocer mejor a la prostituta en un sentido social, substanciado por el interés personal, por ellos exhibido, antes y después de la consumación del acto sexual.


En una gran proporción de los casos, como para poder lograr establecer una relación durable, muchos de los hombres prefirieron retornar repetidamente a la misma mujer. Casi las dos terceras partes de los entrevistados reportaron haber hecho uso de la misma persona más de 50 veces. Mientras que uno en cuatro había tenido sexo con la misma prostituta más de cien veces. Pero, ¿por qué recurriría un hombre a una prostituta — en lugar de una amante, esposa o amiga íntima — para satisfacer su necesidad por un apego social? Una razón puede que sea que las relaciones reales con mujeres son riesgosas y complicadas, cargadas de cuestiones que algunos hombres prefieren evitar. Las prostitutas, suelen ser menos exigentes y hacen menos demandas que las novias o las esposas y aún pueden sosegar la psiquis — esto último siendo lo que los ‘expertos’ nos dicen.


Lo que a menudo sucede, en el esquema usual de las cosas, es que una mujer conocida puede que rehúse intimidad con un hombre, porque está cansada o porque carece del ‘deseo’, o por qué no está en el estado de ánimo de hacerlo — lo que a la mayoría de los hombres mortifica. Pero, por contraste, las trabajadoras sexuales, generalmente aceptan sus clientes incondicionalmente y les ofrecen intimidad a petición, no importa cómo, y en el momento que lo deseen. En este aspecto del rompecabezas, los hombres compran el sexo para contrarrestar sus inseguridades psicológicas, como, asimismo lo hacen para satisfacer sus necesidades biológicas.


Sin embargo, no todos están de acuerdo. Muchos investigadores refutan la idea de que las prostitutas sirven como bálsamo para las penurias de hombres que son esencialmente normales. La socióloga Julia O’Connell Davidson de la Universidad de Nottingham en Inglaterra, caracteriza a los hombres que frecuentan las casas de prostitución y que cohabitan con prostitutas como necrofílicos quienes perpetran sus excesos en mujeres quienes están socialmente ‘muertas’.


Sexo y la oralidad humana


En una conferencia dictada al Parlamento Europeo en el año 2006, Månsson destacó que procuradores de sexo por paga, frecuentemente se refieren al sexo como algo que ellos conciben como un producto del consumismo. En lugar de ser una expresión de la búsqueda de relaciones íntimas. Un hombre, reporta el científico, comparaba el sexo comprado con ir a comer a un McDonald.


Lo último puede que sea debido a la proximidad anatómica de los centros del apetito y de la reproducción en el hipotálamo cerebral.


Así que, parece ser cierta mi hipótesis de que la confluencia de los instintos es una realidad patente, y de que la sexualidad y el comer — incluyendo sus manifestaciones proteicas son partes necesarias del mismo proceso.


En otras palabras, que las disorexias y la sexualidad — aberrantes o no — son piezas del mismo continuo.


Ser prostituta no es una profesión que quienes la ejercen practican porque les place. Pobreza, adicción a las drogas o miedo de violencia de los controladores (maipiolos, en la República Dominicana) son las razones principales por las que una mujer se hunde en los abismos de la prostitución.


En consecuencia, muchos expertos argumentan que las trabajadoras sexuales no son quienes son la causa misma de la prostitución. En su lugar, este negocio sobrevive debido a las demandas  de tropeles de machos quienes tienen problemas en sus relaciones con las mujeres, lo que — dicen ellos — constituye un crimen contra el sexo femenino.


Pero, hay que considerar otros detalles, ¿verdad? Como, en seguida proponemos hacerlo

Nuestra especie es diferente a otras en muchos respectos, ya que se abandona a actividades, potencialmente azarosas, porque éstas les causan placer. No importa si es el sexo o es el comer hasta engordar, sino que también salta en paracaídas y escala montañas altísimas, sin aquí mencionar la ruleta rusa.

En lo que, al sexo respecta, tenemos programado poder hacer el amor en toda época del año, sin fines reproductivos. Entre nosotros existen pedófilos, necrofílicos, prostitutos, célibes y otras variedades de inclinaciones y actividades sexuales y alimentarias que no se hallan del mismo modo en otros animales.


Pero, cuando hablamos del sexo, el etólogo Konrad Lorenz ha escrito acerca de aves que se comportaban como prostitutas, por definición, ya que, antes de lograr el coito con ellas, había que proporcionales un incentivo material.


Nuestros parientes cercanos, los primates de la especie de los chimpancés hacen lo mismo. Pero, lo que nos distingue de otros simios son asuntos de importancia:


El hecho de que, generalmente, nos apareamos en privado, de que alardeamos de poseer el pene del mayor tamaño entre los monos. De que permanecemos, por lo menos tres años con la hembra parida que fertilizáramos, para asistirla en sus menesteres de madre, y de que tenemos una economía monetaria que indica nuestro estado entre nuestros semejantes.


Debido a que el sexo, y el acaparamiento de hembras se consideran importantes en muchas sociedades, nuestro comportamiento puede estar en conflicto con nuestras tendencias morales y religiosas. Por ello algunos, especialmente, quienes son vulnerables al juicio de los demás, recurren a la duplicidad de la hipocresía para poder satisfacer sus instintos, y para continuar gozando, a la vez, de la apreciación y respeto de sus contemporáneos.


Los políticos norteamericanos y asimismo, los políticos en general, transitan sus vidas bajo el escrutinio del ojo público, como si fuesen peces en una pecera de vidrio. Pero como nos dijera Henry Kissinger: ‘El poder es el afrodisíaco más fuerte’. Lo que suele ser verdad, ya que el poder significa influencia y dinero que para los seres humanos — especialmente para la hembra — se traducen en deseos de procrear o compartir las prerrogativas del poderoso, o de tener sus hijos en un verdadero sentido darvinista.


Pero, hay que guardar las apariencias. Y ¿qué manera más efectiva de lograrlo que la de crear defectos para los demás, condenar a quienes no se ajustan a nuestros estándares, y vivir como si fuéramos paradigmas de las perfecciones que inventáramos?


La caída de gracia, no importa, porque, cuando los que sucumben a sus impulsos lo hacen, siempre encuentran la justificación de ser alcohólicos, de que es una directa prueba de Dios, o de que fueron víctimas de alguna conspiración para hacerles daño.


En conclusión


Las palabras citadas que nos legara de La Rochefoucauld resuenan como verdades eternas.


Desde que inventáramos la palabra hablada y, luego, la escrita. Y, desde que inventáramos la moralidad con el poder de las religiones para implementarlas y, desde que realizáramos el tremendo dominio que la hembra de nuestra especie puede ejercer en nosotros. Sería entonces, cuando nos llegara el tiempo debido para que naciera la hipocresía y la falsedad.


Fin de la lección.


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Prostitución infantil.

El embarazo ‘normal’ y la obesidad

Octubre 22nd, 2009 by psicologiaasturias

Cuando una mujer sale embarazada poco conoce lo que sus acciones al comer pueden causar al bebé que, dentro de sí, ella alberga. Por ello muchas aprovechan la moratoria ofrecida por la circunstancia fortuita del embarazo para rescindir todo control en lo que a su ingesta respecta.

Los hombres, por supuesto, privados del privilegio femenino de concebir, carecen de razones para preocuparse con los efectos de sus comportamientos, en los retoños de los embarazos en los que sus zigotos participen.

Pero no es así, como más adelante tendremos la oportunidad de aprender, cuando nos aventuremos dentro del ámbito de la epigenética, como en esta lección haremos.

Primero, examinemos algunas de las estadísticas que nos causan mayor preocupación.

Una tercera parte de la población norteamericana infantil padece del sobrepeso o es obesa. Esta cifra representa unos 25 millones de niños.

En los últimos treinta años, el porcentaje de niños obesos, entre los dos y cinco años de edad se ha triplicado.

Una bebé hembra, nacida en el año 2000 hoy tiene un chance del 40% de desarrollar diabetes tipo 2, la que se relaciona directamente con la obesidad de adultos.

Además de lo antedicho, un 60% de entre estos niños exhibe uno ó más de los factores de riesgo para las enfermedades cardiovasculares, hipertensión arterial, elevación de los triglicéridos y descontrol del azúcar sanguíneo.

Un reportaje del año 2005 en el New England Journal of Medicine nos advierte que la epidemia de obesidad juvenil en los Estados Unidos pronostica una reducción en la expectación de vida en los adultos de unos cinco años. Algo que ocurre por la primera vez en la historia de esa nación de obesos.

No existe la menor duda de que galones de refrescos azucarados, canastas de papas fritas en grasas deshidrogenadas, demasiado horas jugando Nintendo o viendo pasivamente la televisión — en lugar de practicar actividades físicas al aire libre — constituyen una combinación letal.

Un volumen de evidencia continúa creciendo corroborando el hecho de que los hábitos dietarios y de vida, de ambos padres — la madre especialmente — durante las etapas tempranas del embarazo, pueden afectar el metabolismo y el futuro bienestar de los hijos.

En otras palabras, si una mujer quiere salir, o sale embarazada, debe de pensar dos veces antes de abandonarse a una dieta que resultará en aumentos desproporcionados de peso — como se acostumbra en nuestras culturas.

El gen egoísta y todopoderoso entra en la escena

Para muchos, la frase freudiana de ‘anatomía es destino’ se metamorfoseó en algo como: ‘el gen es poder supremo’.

En su obra cumbre, The Selfish Gene, el etólogo británico Richard Dawkins, nos introduce al poder abrumador que poseen los genes, logrando impresionarnos con el alcance del ‘mapa’ que como plan controlador reside en el ADN celular.

Pero, la historia del dominio del gen no es hoy lo que de antes se creyera, y que Dawkins y sus muchos prosélitos, nos enseñaran.

Hoy sabemos, no sólo que lo que los padres hacen afecta el futuro de sus hijos naturales, sino que (sin abandonarnos en un ejercicio de índole lamarckiano) los genes no siempre se expresan, de modo invariable, de acuerdo a las instrucciones, que en ellos creemos existen, ya que ciertos compuestos secundarios pueden atarse a los genes suprimiendo su expresión.

Entonces, como sucede con nuestros dispositivos electrónicos, los genes se prenden y se apagan.

Todo procede como si fuera un interruptor de encendido que conecta o desconecta el gen, como si fuera una bombilla eléctrica.

Aquí, lo que nos interesa es el hecho de que factores ambientales, como son la comida que comemos y los cigarrillos que fumamos, pueden prender y apagar la expresión normativa de nuestros genes, alterando sus manifestaciones.

El tipo de exploración científica, aquí descrita, ha cambiado radicalmente el campo de la genética en su totalidad, lanzando una nueva disciplina llamada la epigenética.

La epigenética es la disciplina que se ocupa de investigar de cómo niños pueden heredar y expresar lo que aparentan ser nuevos rasgos provenientes del comportamiento y entorno de sus padres sin cambios en el ADN subyacente. En otras palabras, las instrucciones provenientes del código hereditario son las mismas, pero algo, las cancela sin que el componente genético se altere.

El término epigenética existe desde los años 1940. Pero el primer avance mayor que la impulsó como ciencia ocurrió en el año 2003 con la participación de un animalito insignificante, cuya presencia es común en los laboratorios donde se investiga la biología.

A todos, presento al ratón flacucho marrón

Este ratoncito, al que me refiero, sorprendió a la comunidad científica con el comportamiento de sus genes.

El roedorcito en cuestión pertenecía a una cepa de ratones obesos amarillos que fueron criados específicamente para transportar un gen llamado agouti, que les confiere el color característico y que les garantiza la tendencia a la obesidad.

Cuando dos ratones agouti se aparean, ellos producen ratones amarillos y gordos, generación tras generación indefectiblemente.

Pero, veamos lo que pasa cuando ratones van a la Universidad de Duke.

Un grupo de científicos en esa universidad, separó un contingente de ratones agouti entre dos grupos. Un grupo de control y otro, un grupo de ratonas preñadas.

Con el control grupo no se hizo nada especial. Se les alimentó la dieta usual de laboratorio y permitieron que copularan entre ellos.

No hubo sorpresa. Los ratones amarillos, gordos parieron ratoncitos amarillos, gordos.

Sin embargo, los ratones en el grupo experimental fueron sujetos a ciertas alteraciones en su dieta.

Además de su ingesta normal, a este grupo se le suministró mejor cuidado prenatal.

Se les administró un régimen similar al de las mujeres embarazadas modernas.

Recibieron vitamina B12, ácido fólico, betaína y colina.

Los resultados de este experimento sacudió el mundo científico de la genética por sus fundaciones.

Ratones gordos, amarillos, que se habían apareado con ratonas gordas, amarillas, tuvieron bebés que eran delgados y marrones.

Los resultados inesperados ponían en duda todo lo que la comunidad científica creía.

Un análisis genético de los ratoncitos marrones complicó el misterio.

Los genes eran exactamente los mismos de los padres, como se esperaba, listos para enviar las instrucciones para procrear ratones obesos y amarillos.

Pero no lo hacían.

¿Qué sucedió?

La única explicación disponible es que una ó más substancias presentes en los suplementos vitamínicos que les administraran a las madres preñadas, se trasladó dentro de los genes de los roedores y apagó la expresión del gen agouti.

Cuando los bebés nacieron, todavía poseían el gen agouti, pero éste no se había expresado — substancias químicas se habían afijado al gen, suprimiendo su expresión.

Este proceso de supresión genética tiene un nombre, se llama la metilación del ADN.

La metilación ocurre cuando un compuesto llamado un grupo metílico se une a un gen y cambia el modo como ese gen se expresa, sin cambiar la estructura del ADN.

Pero, hay más…

Delgados y marrones no fueron los únicos rasgos que los ratones adquirieron por medio de la metilación. El gen agouti de los roedores se imbrica en mayor incidencia de cáncer y diabetes. Los ratones con el agouti apagado evidenciaron una reducción significante en la aparición del cáncer y de la diabetes.

De acuerdo al líder del estudio, el Dr. Randy Jittle: ‘Por la vez primera, hemos demostrado de manera precisa el proceso de cómo el uso de los suplementos alimentarios en la madre puede alterar permanentemente la expresión de los genes en los críos sin alterar los genes mismos’.

En otras palabras, cómo y lo qué comemos tiene un impacto en generaciones venideras.

El efecto de este estudio fue enorme, las razones, aunque siendo obvias, ameritan ser examinadas:

Primero, la epigenética disipó la convicción que existiera de que los programas genéticos son fijos e indelebles. El mismo conjunto de genes puede producir resultados diferentes dependiendo en cuáles genes hayan experimentado el proceso de metilación y cuáles no. Lo que significa que un estrato nuevo de reacciones posibles, actuando fuera y por encima del código genético, había que tomarse en consideración, porque cambiaba el resultado del programa genético sin alterar el código mismo.

Ese fuera y por encima es de donde la epigenética deriva su nombre. Del griego: el prefijo epi que significa sobre o en adición y genético, relacionado a la herencia. Esto de por sí no debe de tomarnos de mucha sorpresa, ya que muchos investigadores han señalado que a menudo, los mismos genes no producen los mismos resultados. Mellizos idénticos que comparten el mismo ADN no poseen las mismas huellas digitales o no desarrollan las mismas enfermedades.

Segundo, que el estudio de Duke resucitó el espíritu de Lamarck: factores del entorno afectando la madre, se demostró, que afectaban los rasgos hereditarios de los hijos sin cambiar la estructura del ADN.

Más adelante, otros experimentos con ratones, también en Duke, señalaron que se podía sobrecargar los cerebros de ratones con la simple adición de colina en la dieta de la hembra preñada. La colina desencadena un patrón de metilación que apaga el gen que normalmente limita la división celular en el centro de la memoria cerebral.

Con el controlador de la división celular en las células que regulan la memoria, apagado, los ratones comenzaron a producir células de memoria a toda velocidad resultando en memorias enormes para los ratones en cuestión. De adultos esos ratones, rompieron todos los records de retención en pruebas psicológicas estandarizadas.

Investigaciones que corroboran estos hallazgos se han conducido en una variedad de animales, incluyendo el ratón de campo, la pulga del agua fresca (Daphnia), el saltamontes del desierto, algunas especies de lagartijas y otros animales donde aspectos físicos y de comportamientos cambian ostensiblemente por la metilación sin alterar el ADN.

El enfoque actual de la investigación epigenética en el ser humano está casi todo limitado al estudio fetal.

Es muy claro que los primeros días que siguen a la concepción, cuando la mujer aun no sabe que está encinta, son más críticos de lo que supiéramos. Es precisamente en esta etapa cuando genes importantes se prenden y se apagan, transmitiendo o no las primeras señales epigenéticas al feto en desarrollo.

El útero se constituye, entonces, en un verdadero laboratorio evolucionista donde se evalúan rasgos que pueden o no, asistir en la supervivencia del feto. Investigaciones demuestran que en muchos abortos espontáneos el feto evidenciaba anormalidades genéticas.

He aquí cómo la epigenética puede explicar parcialmente la epidemia de la obesidad — la infantil en particular.

La fast food que constituye la dieta de la mayoría de los americanos, es alta en calorías pero baja en nutrientes, especialmente aquellos elementos que son esenciales para el desarrollo de un embrión en las etapas tempranas de su evolución. Si una mujer recién embarazada se pasa las primeras semanas de su gravidez comiendo una dieta típica de junk food, el embrión puede recibir la señal de que va a nacer en un entorno hostil donde los tipos esenciales de alimentos escasean. Por medio de una combinación de efectos epigenéticos varios genes se prenden y se apagan resultando en que el bebé nacerá pequeño, necesitando menos comida para la supervivencia. Volviéndose obeso en el futuro.

La Hipótesis de Barker

David Barker, distinguido nutricionista británico, fue el primero en sugerir un eslabón que existe entre la nutrición fetal deficiente y la obesidad posterior. Su teoría hoy se conoce por su nombre o por la teoría del genotipo económico.

Fetos que experimentan nutrición deficiente desarrollan metabolismos económicos que son mucho más eficientes en almacenar energía.

Cuando un bebé nacía con un fenotipo económico 10,000 años atrás, durante un período de escasez de alimentos, su metabolismo conservacionista lo ayudaría a sobrevivir el hambre relativa.

Pero, cuando un bebé nace en el siglo XXI rodeado de comida en exceso, que es asimismo pobre nutricionalmente y rica en calorías, el bebé engorda.

La importancia del conocimiento de la epigenética

El mundo científico recientemente ha abandonado el derrotero prístino de la ciencia incontrovertible para convertirse en otro tentáculo de los intereses creados. Muchos académicos de reputación establecida salen a la defensa de las industrias que nos envenenan, el instante en que se publica algo derogatorio acerca de las mismas.

Lo que es tan alarmante aquí es el hecho de que los defensores venales, a menudo escriben por adelantado sus artículos para que no haya dilación en la publicación de sus respuestas favorables y exculpatorias de las industrias que los patrocinan — aunque falsas.

Para nuestro mundo de científicos que toman seriamente el estudio de los trastornos del comer, la hipótesis de Barker es de la mayor importancia porque nos asiste en el entendimiento de cómo los hábitos alimenticios de la madre pueden afectar el esquema metabólico de los hijos.

Papá: mejor, no fumes…

Estudios, muy recientes, llevados a cabo en la Gran Bretaña encuentran que hombres que comenzaron a fumar antes de la pubertad tuvieron hijos que eran mucho más gordos que lo considerado normal cuando cumplían los nueve años. Lo sorprendente es que esta correlación afectaba a los hijos varones exclusivamente.

Los expertos en la epigenética deducen que, en este caso, los indicadores epigenéticos se transmiten vía el cromosoma Y.

Marcus Pembrey, un genético británico, llama este fenómeno ‘el principio de prueba’. El esperma ha capturado información dentro del entorno hereditario y ahora modifica el desarrollo y la salud del individuo en generaciones futuras.

Pero hay más. Debido a que las modificaciones del genoma son transgeneracionales, se ha expuesto evidencia soportando el impacto de la epigenética de abuelos y abuelas en sus nietos.

Veamos el mecanismo involucrado en el caso de la herencia de la madre a través de la abuela.

Cuando una hembra del género humano nace, ella ya posee el complemento total de los óvulos que tendrá de por vida en sus ovarios de bebé. Extraño como parezca, eso significa que el huevo del que uno se desarrolla con la mitad de los cromosomas propios, fue creado en los ovarios de la mamá cuando ella todavía residía en el útero de la abuela. La evidencia científica es que cuando la abuela pasó señales epigenéticas a la madre de uno, ella pasaría asimismo esas señales que eventualmente constituirán la mitad del ADN de la persona en cuestión.

Por ejemplo, se ha encontrado que niños cuyas abuelas fumaron cuando estaban embarazadas eran más predispuestos a sufrir del asma que hijos de madres que fumaban cuando ellas estaban embarazadas.

Mucha investigación continúa produciendo hallazgos similares que nos maravillan y sorprenden.

Lo que es de importancia, ya que puede jugar un rol decisivo en el entendimiento de la obesidad como fenómeno de la adaptación descarrilada.

Prosigamos

La metilación del ADN ocurre durante todo el ciclo vital, teniendo que tenerse en cuenta toda la vida.

Ahora, consideremos algo nuevo: los transposones o genes saltantes

Mazorcas de maíz indio vienen en diferentes colores, como son violetas, amarillos y blancos. Sometimes the individual grains are purple with white streaks or mottling. A veces los granos son de color púrpura con vetas blancas o manchas marrones. This mottling effect defies Mendel’s basic principles of genetics because individual grains may be multicolored rather than a single color. Este efecto de manchas inesperadas contradice los hallazgos de Mendel y desafía los principios básicos de la genética, porque los granos individuales pueden ser multicolores en lugar de monocromáticos. The movement of transposons on chromosomes may result in colored, non-colored and variegated grains that do not fit traditional Mendelian ratios based solely on chromosome assortment during meiosis and random combination of gametes. El movimiento de transposones en los cromosomas puede resultar en colores inesperados, que no se ajustan al color y variedad de los granos en el sentido mendeliano. The explanation for this phenomenon involves “jumping genes” or transposons, and earned Dr. Barbara McClintock the prestigious Nobel Prize in Medicine in 1983 for her life-long research on corn genetics. La explicación de este fenómeno supone un ‘salto de genes’ o transposones, y obtuvo a la Dra. Barbara McClintock el prestigioso Premio Nobel de Medicina en 1983 por su larga vida de investigación en la genética de maíz.

¿Qué es un transposón o gen saltante?

Un transposón es una secuencia de ADN capaz de replicarse e insertar una copia de sí mismo en un nuevo lugar del genoma. Los transposones son secuencias repetitivas que se cree que proceden de retrovirus ancestrales. Se han descubierto en bacterias y en células eucariotas. Y por extensión, en los virus de las computadoras — aunque éstos no afectan los seres vivos directamente.

En otras palabras, que la estabilidad que creyéramos existiera en el código genético que nos permitiera aventurarnos a especular la existencia del gen de la obesidad, el de la homosexualidad, del lenguaje y aun el de Dios, carece de corroboración científica. (Véanse mis ponencias al respecto, especialmente, Del Gen de la Obesidad… ‘Of Mice and Menen monografías.com).

La herencia y la genética no son destino, ya más, como antes creyéramos.

Antes de concluir veamos un poco de la historia de la nueva ciencia que aquí estudiamos

A menudo se atribuye a Conrad Waddington (1905-1975) la acuñación del término ‘epigenética’ en el año 1942 como ‘la rama de la biología que estudia las interacciones causales entre los genes y sus productos que dan lugar al fenotipo’. Las primeras apariciones de la epigenética en la literatura datan de mediados del siglo XIX, aunque los orígenes del concepto pueden encontrarse ya en Aristóteles (384-322 AC). Aristóteles creía en la epigénesis: el desarrollo de la forma orgánica del individuo a partir de la materia amorfa.

Esta controvertida creencia fue el principal argumento en contra de la hipótesis que mantenía que nos desarrollamos a partir de cuerpos minúsculos completamente formados. Incluso hoy día, aún no existe un consenso universal acerca de hasta qué punto estamos pre-programados o modelados por el ambiente. El campo de la epigenética ha surgido como un puente entre las influencias genéticas y ambientales. En el siglo XXI, la definición más comúnmente encontrada del término epigenética es ‘el estudio de cambios heredables en la función génica que se producen sin un cambio en la secuencia del ADN’.

En el caso de la obesidad puede decirse que aunque no se haya encontrado el gen que la produce, como tantas de las industrias farmacológicas y genéticas ansían, que la metilación de los genes responsables por la misma comienza mucho antes de que nazca el niño y que, la industria de los fast foods, cuyos productos acarrean cantidades monstruosas de substancias nocivas y de elementos químicos que no sólo son incompatibles, pero que afectan a quienes los consumen adversamente (véanse los colorantes artificiales y el monosodio glutamato) puedan ser responsables por la epidemia que nos flagela.

Que, para poder eliminar su presencia y su avance implacable, los esfuerzos hay que efectuarlos al nivel muy por encima del gen: al nivel epigenético. Asunto éste que muy pocos logran porque, en su ignorancia, no lo reconocen.

Mientras tanto, mujeres embarazadas sean conscientes de lo que comen, porque el efecto de esa comida puede reflejarse en los nietos y aún más allá…

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Britney Spears embarazada.

La obesidad y el alcohol

Octubre 22nd, 2009 by psicologiaasturias

La bebida en exceso y la obesidad están causando trastornos hepáticos entre los ciudadanos de edad avanzada en la Gran Bretaña, los oficiales de salud pública de esa nación nos alertan.

La bebida en exceso y la obesidad son responsables por una crisis entre las personas mayores, Crisis que no parece ser que va a amainar.

La edad promedio de las personas que sucumben a la asociación de estas condiciones ha disminuido a los 60 para los hombres y 58 años respectivamente, para las mujeres.

Cuatro años menos para ambos sexos de lo que fuese hacen 25 años.

La enfermedad del hígado es la única causa mayor de muerte que ha aumentado anualmente en ese país, con su frecuencia duplicándose en la última década.

Hoy, representa la quinta causa mayor de muerte, luego del cáncer, las enfermedades respiratorias, las cardíacas y los trastornos cerebro-vasculares.

Y está supuesta a sobrepasar las otras en menos de dos años.

Asimismo, representa una amenaza mayor para las personas viejas, comparada con la enfermedad cardíaca en la que la edad promedio de la muerte son los 82 años y la de los trastornos cerebro-vasculares, en los que la edad son los 84 años.

El departamento de salud está tan preocupado que ha introducido la nominación de un ‘zar’ para que coordine una estrategia nacional para combatir la crisis.

Las medidas que se espera serán tomadas, incluyen la conducción de exámenes de sangre para las personas mayores de 40 años para detectar los trastornos hepáticos y entrenar un mayor número de especialistas médicos.

El impacto del consumo del alcohol en el hígado es bien conocido, con 105 personas siendo admitidas a los hospitales  británicos todos los días, con un diagnóstico primario o secundario de enfermedad alcohólica del hígado.

Pero, lo que muchos desconocen es que la obesidad es una cusa de importancia creciente.

Una en cada cinco personas, actualmente, demuestra evidencia de una degeneración grasa — no-alcohólica — del hígado. Una indicación temprana de una condición más seria.

Más de medio millón de personas en Inglaterra, puede que terminen sufriendo de la cirrosis del hígado relacionada a la obesidad, con muchos de los adultos que son obesos en la actualidad, muriendo a los 60s y 70s años resultado del fallo hepático.

Asimismo, los adolescentes de hoy, se espera que desarrollen cirrosis y fallo del hígado, cuando lleguen a los 50s y 60s años de edad.

La hepatitis, causa hoy un veinticinco por ciento de los trastornos del hígado en la Gran Bretaña.

En el período 2007/08, 17,221 personas en el Reino Unido murieron de la enfermedad crónica del hígado.

Las muertes entre los hombres ascendieron por un 2.8 por ciento, mientras que las de las mujeres subieron por un 2.4 % de las que fueran el año previo.

La enfermedad del hígado le cuesta a ese conglomerado de países 460 mil millones de libras esterlinas anualmente, una cifra que se espera aumentará enormemente en el futuro inmediato.

La Ministra de Salud, Ann Keen dice:

‘La enfermedad del hígado es la única entre las cinco causas primarias de muerte que continúa afectando las personas jóvenes todos los años, a un ritmo creciente.

‘Nosotros sabemos que con la identificación temprana, alentando a las personas a que mejoren su comportamiento y asegurándonos de que los servicios adecuados para ellos están en el lugar preciso, se puede mejorar la calidad de servicios y detener la progresión de estas enfermedades.

‘Con la nominación de un director nacional para supervisar el desarrollo de una estrategia adecuada, nos aseguraremos de que la evidencia clínica y los resultados obtenidos — para pacientes que están en el centro de nuestra preocupación — serán los necesarios para resolver este creciente problema’.

Nosotros nos preguntamos, cuál sería el caso en nuestro medio… Y cuántos oficiales de salud pública y miembros de las ciencias médicas reconocen esta asociación de patologías que involucran la gordura.

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No muy buena idea…

¿Por qué la grasa en la comida nos hace comer más?

Octubre 22nd, 2009 by psicologiaasturias

La lección que la manteca nos enseña… ¿Por qué comerla lubrica nuestro apetito?

La razón, se cree que ha sido establecida.

Como aquí explicaremos

Las grasas saturadas interfieren con la respuesta cerebral a las hormonas del apetito, un efecto que nos fuera de utilidad en el pasado remoto, durante los ciclos de carestía de alimentos. Pero no en un mundo donde la abundancia de alimentos es lo usual.

Cuando una persona se pasa un fin de semana empachándose con comidas grasosas, la pesa del baño no es la única cosa que se estremece con el impacto. El cerebro también lo registra.

Nuevas investigaciones nos ilustran la manera en que las grasas saturadas nos inducen a comer más y aclaran las bases evolucionarías para el sobrepeso en las naciones desarrolladas del mundo.

Parece ser que la fisiología de nuestro cerebro está fuera de sincronía con la del mundo moderno.

Los investigadores han establecido por algún tiempo, que las hormonas leptina e insulina juegan un papel crucial en la regulación de nuestro apetito y el consumo de lo que comemos.

En las personas saludables la leptina, que es secretada por los tejidos grasos, actúa como una medida molecular para el perímetro de nuestras cinturas, apagando sentimientos de hambre.

La insulina, por su parte, aumenta cuando el páncreas detecta un incremento de glucosa circulante después de una comida.

Asimismo, cuando el cerebro detecta este aumento de azúcar, este órgano responde disminuyendo el deseo de comer.

Ciertas enfermedades y trastornos metabólicos, pueden perturbar nuestra habilidad de responder adecuadamente a esas señales.

En un artículo publicado en la edición de septiembre del Journal of Clinical Investigation, los autores del estudio reportan que han descubierto un mecanismo bioquímico central,  detrás del efecto de la grasa en el cerebro de los mamíferos.

Ellos encontraron que después de sólo tres días en una dieta alta en grasas saturadas — un ingrediente común en los quesos y las carnes — los cerebros de ratas y ratones se volvían resistentes a la acción de la leptina e insulina.

Sin embargo, las grasas insaturadas como las que se encuentran en el aceite de oliva no provocaron esta resistencia.

Como efecto de esta resistencia hormonal, una comida alta en grasas saturadas puede aumentar nuestro apetito, inmediatamente luego de terminar el postre.

Lo que significa que ‘tomar vacaciones’ y apartarse de una dieta saludable, aún por unos cuantos días, para comer comidas rápidas, puede tener consecuencias adversas que duran más allá de la reasunción de la dieta sana.

Los investigadores están convencidos de que sus hallazgos son aplicables asimismo a los seres humanos.

Detectando la leptina y la insulina es como el cuerpo mantiene un control del estado nutricional del organismo.

Si este control se trastorna porque el cuerpo continúa recibiendo demasiada nutrición, éste no es capaz de responder, diciéndonos que paremos de comer.

Lo que resulta en un círculo vicioso, el comienzo de problemas metabólicos, y la ganancia consecuente de peso.

Pero, si son las hormonas las que están supuestas a mantener nuestro metabolismo controlado. ¿Por qué la grasa saturada — la misma grasa que los obesos acarrean en exceso — nos hace insensibles a  la acción de estas hormonas?

Una explicación para estos efectos paradójicos deriva del estudio de la inanición.

Cuando estamos pasando hambre, el cuerpo comienza a utilizar sus reservas adiposas como fuente de energía.

Como resultado, el torrente sanguíneo se satura con grasa, del modo que hace con el comer en exceso y en la obesidad.

Aparentemente, errando en el lado de la prudencia, el cerebro interpreta la grasa libre — no importa su proveniencia — como un alerta de que el hambre está por llegar.

De haberlo hecho de manera diferente, en la historia de nuestra evolución, probablemente, no estuviéramos aquí para contar esta historia.

En nuestro pasado evolutivo, nuestra especie ha tenido que confrontar más veces,  carencias de comida y de hambre, que un exceso de calorías.

Una respuesta neurológica que una vez nos fuera de utilidad, no lo es ya más, cuando uno se detiene en un McDonald o Taco Bell camino a su casa.

Un buen consejo: Sigamos la dieta mediterránea con firmeza.

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El hartazgo.

El duelo y la melancolía

Octubre 21st, 2009 by psicologiaasturias

Sussie es una novelista aficionada y desconocida, que ha recibido acogida poco entusiasta por quienes hayan leído sus ensayos publicados. Los últimos, son tan mediocres, que únicamente aparecen en revistas de modesta circulación, por los que ella contribuye remuneración secreta, para asegurar que se impriman. No obstante, ella se jacta de ser autora de obras literarias de importancia.

Así lo haría María Martínez de Trujillo, en la República Dominicana, y Elena Ceauşescu en Rumania — nada nuevo, bajo la luz del sol….

Imbuida con una necesidad muy engranada de ser, por todos reconocida y aceptada, Sussie, apoyada por los peores instintos para lograr la meta de ser admitida en la sociedad donde ella y su marido se desenvuelven, logró, con su actitud llamativa y alardeos extravagantes, despertar el rechazo universal por parte de todos quienes la conocieran — mofarse de Sussie, constituyó el pasatiempo favorito que todos en la Villa, en que viviera, disfrutaban.

Pero, Sussie — como algunos hubiesen hecho en una situación parecida — no desistió en sus deseos de avanzar en un ámbito social que le mostraba desdén, sino que se empecinó, con empuje muy decidido, a lograr sus metas extravagantes, de ser la persona más sobresaliente en su círculo social.

Insensible acerca de sus dificultades, e incapaz de compartirlas con, un impasible marido, Sussie optaría por persistir haciendo alardes desmesurados acerca de sus limitados talentos.

Sussie la artista

Dotada de entendimientos rudimentarios en el uso del óleo y los pinceles, nuestra amiga pintó unos cuantos lienzos basados en paisajes y en escenas del folklore autóctono de la región.

Satisfecha con sus pinturas, decidió, que sus producciones eran de buena calidad artística, resolviendo mostrarlas a algunas personas conocidas.

Carente, como sería, de discernimiento social, la desafortunada mujer, no detectó la verdad detrás de las demostraciones  reservadas con que sus cuadros fueran recibidos: ‘muy bien ejecutado, Sussie’, dijo el director del colegio donde la única hija de  la ‘artista’, estuviera enrolada. ‘¡Maravilloso!… [Un] ejemplo de lo que puede lograrse sin entrenamiento alguno’, expresó el párroco de la iglesia local, mientras que declinara, con suave y firme gentileza, la oferta de colgar algunas de las pinturas, con motivos religiosos, en el presbiterio del templo.

Oh! Susanna don’t you cry for me…

Impertérrita por la recepción poco entusiasta, que los cuadros recibieran y sin amilanarse, Sussie hizo los arreglos para obtener un espacio en una galería de arte local, donde poner en exhibición sus creaciones pictóricas.

La noche del debut

La noche en que se inauguró la exposición, Sussie se gastó un dineral para obtener los servicios de una orquesta de cámara,  planeó que se sirviera un rico bufet acompañado de cocteles, invitó a todas las personas más influyentes del área y notificó los medios de noticias y de prensa locales. Su ilusión era que todos estarían presentes.

Ridi, pagliaccio…

Vestida con un traje largo, diseñado para la ocasión por un modisto local, nuestra protagonista se aprestó a recibir sus más de doscientos invitados para la velada de su promoción como artífice de la brocha fina.

La función que se había planeado a comenzar a las 8:30 P.M., nunca tendría lugar, ya que a las diez, cansado de esperar a que algún alma llegara, René, el marido, le dijo: ‘Sussie, despidamos a los músicos y paguemos a los mozos, es hora de cerrar e irnos a dormir…’

Al día siguiente, la joven y abatida mujer, despertó de un estado comatoso, inducido por una sobredosis de Duloxetina — la que estuviera tomando por unos meses, desde que visitara un psiquiatra. Esta visita sería a la sazón de haber perdido su padre y un hermano en un accidente náutico. El doctor le aseguró, dándole unas muestras para introducirla al fármaco, que ‘estas capsulitas te van a quitar la pena y te cambiarán la vida’.

Nuestra amiga, al recuperar la consciencia, pronto comprendió, que estaba en una clínica bajo cuidado psiquiátrico y que, por supuesto, se la consideraba suicida. Siendo así, la sociedad, la ‘protegería’, manteniéndola encerrada, aunque, por así hacerlo, contravendría los elementos básicos del pensamiento del renegado alienista, Thomas Szasz.

La joven mujer, obedeciendo sus captores y adaptándose a sus caprichos, logró salir prontamente de la clínica, no sin antes conocer a un médico que le aseguró del hecho de que las depresiones eran situaciones bioquímicas y de que las píldoras eran esenciales para ella, recetándole otro antidepresivo. La ‘actitud imperial’, de este renombrado ‘fantoche’ — recordaría Sussie — rendía tributo a un nombre de emperador romano, porque se llamaba ‘César’ — las reminiscencias, de sorprendente manera, hacen juegos extraños de nuestras recolecciones, como lo hiciera con las memorias que Sebald nos legara.

César o Augusto. Con un nombre así, cualquier recién nacido, llegará muy lejos — piensan, al bautizar al hijo, algunas mamás — por lo menos — así quizás, reflexionaría la de Augusto Pinochet.

‘Las píldoras, lo que hicieron fue abobarme’, diría nuestra amiga más adelante, luego de descontinuar su uso.

Lo que sucedió, de inesperada manera, sería que, para lograr interrumpir el fármaco, Sussie tuvo que padecer muchos de los síntomas desagradables del síndrome de abstinencia.

Esos síntomas son muy comunes con los nuevos antidepresivos-serotonina-específicos, cuya exagerada eficacia se cuestiona y cuyos efectos secundarios se acumulan, tanto en el cuerpo de quienes los usan, como en el cúmulo de la literatura donde estos hallazgos se reportan.

En seguida conoceremos a Annie y a su compañera

Annie, de estado civil ‘solterona’ (por admisión propia), había alcanzado mucho éxito en la fundación de una cadena de tiendas para la venta de alimentos y medicinas dietéticas naturales.

Viviría, por algunos años con Jimmy y sus perros. Jimmy era su único hijo, quien exhibiera síntomas del síndrome de Tourette, y, quien fuera resultado de un matrimonio fallido con un entepreneur exitoso. Cuando se divorció del marido, Annie decidió hacerse ‘nutricionista’ y dedicarse al manejo artificioso de las dietas para adelgazar y a la venta de, las llamadas, ‘comidas naturales’.

En el asunto de las dietas, le iría muy bien, como ya sabemos.

Luego de que Jimmy se independizara, Annie compartía su vida con su amante Raquel, con quien conllevara sus negocios por una veintena de años.

Era feliz…

Retornando de un viaje a Europa para celebrar el aniversario de su relación con la compañera, a Raquel, se le descubrió una malignidad del colon que resultó en una colostomía con la apertura quirúrgica de un ano artificial permanente. Lo que, sin duda, produjo una lesión emocional, de índole narcisista, en ambas mujeres…

Ambas señoras frisaban en los cincuenta años de edad, y las dos habían tenido problemas de adicción a las drogas. De hecho, ellas se conocieron cuando se encontraran en los Estados Unidos, internadas en un famoso centro de tratamiento. Hoy, considerándose recuperadas, dejarían de participar en toda actividad de soporte de grupo.

Estas mujeres inteligentes creían que el concepto de estar ‘en recuperación’ por toda una vida — como AA y sus clones pontifican — era una falacia que a todos no aplicaba, y, mucho menos, a ellas.

¿Qué sucedió?

Quizás muchos considerarían que lo que a las compañeras, y aún a Sussie, sucediera, sería una expresión de algún estrés post-traumático. Pero, lo cierto fue que, siguiendo la operación, ambas mujeres sufrieron síntomas de severa depresión.

Las dos fueron evaluadas por diferentes terapeutas médicos, requiriendo que tomaran medicinas para sus estados de ánimo. Pero, tomar drogas, mientras que se les prometiera que, con el paso del tiempo y con el uso de las medicaciones, todo en sus vidas retornaría a la normalidad muy prontamente, era algo que estas mujeres rehusaban creer. Pero, a regañadientes, lo hicieron.

Quizás fuera una transferencia negativa la causa de esta resistencia a la terapia por parte de las dos amigas…

Raquel fue quien recordara que, fuera a ella, a quien el médico, dijera: ‘esta píldora te va a hacer feliz’.

Pero, como así no sucediera — ya que la depresión no había mejorado en ninguna de las dos — cesaron de tomar las medicaciones recetadas, pero, haciéndolo de modo abrupto, lo que resultaría en algunos síntomas, de cesación, muy molestos.

Fue entonces cuando comenzaron a usar el alcohol y otras sustancias para poder ajustarse a su dolor.

Cuando realizaron que ambas habían recaído en sus dependencias, decidieron viajar juntas a otro programa de rehabilitación, esta vez en la América Central.

Pasaron varios meses en Costa Rica.

Retornando a su país, ‘ya limpias’, las dos amantes todavía se sentían deprimidas. Pero, cuando, otra vez, les hicieran la oferta del uso de medicamentos antidepresivos para el alivio de sus síntomas, una y otra rehusarían con vehemencia firme, diciendo: ‘Píldoras, ¿para qué? Si nunca nos ayudaron…’

Nuestra ponencia

Nuestra tesis de hoy, es una crítica acerca del uso erróneo de los antidepresivos para combatir el duelo normal y de sus consecuencias adversas en tales circunstancias.

Además y, como parte de este ejercicio intelectual, con el soporte provisto por las viñetas clínicas presentadas, introducimos y examinamos asimismo, algunas de las ideas básicas que Freud expresara acerca del mecanismo del duelo normal basado en la teoría del psicoanálisis.

Duelo y Melancolía (Mourning and Melancholia)

Duelo y Melancolía es un manuscrito que Freud esbozara en el año 1915, pero que no publicaría hasta dos años más tarde.

En este breve, pero sustancial documento, Freud describe la esencia del estado psíquico de la melancolía, comparándola con el afecto normal del duelo — distanciándose a la vez, de la perspectiva teórica que él adoptara en el 1895 y que compartiera con Fliess en su correspondencia con este fiel colaborador.

Este nuevo ensayo representaba, para Freud, una extensión de sus tesis acerca del tema del narcisismo (1914) que lo impelió a considerar los aspectos emocionales de las pérdidas muy íntimas y personales, y de las regresiones melancólicas, que son sus secuelas, cuando la libido se retrae del objeto querido y se torna hacia el ego, identificándose y fundiéndose con éste.

La ambivalencia

La defensa de la ambivalencia surge, aquí, como elemento importante en la melancolía, cuando ésta resulta de la privación de un ente que suministraba satisfacción oral (dependencias) provenientes del objeto ya ido. Amor y odio se sienten alternativamente hacia la misma persona u objeto causante del duelo.

De importancia técnica es necesario aquí expresar que la satisfacción perdida, que del objeto se derivaba, puede ser simbólica como serían mermas físicas, o factores de identidad o prestigio social.

Tenemos que considerar que Freud, cuando elaborara sus nuevas nociones, estaba sumido en medio del drama universal de la Primera Guerra Mundial — con todas sus repercusiones psicológicas en la mente de este psicoanalista — cuya identidad de judío, le causara muchos conflictos, antes y después de las dos conflagraciones mundiales que viviera.

Otra nueva e importante defensa, como mecanismo, que sería elaborada por Freud durante este período, fue la de la identificación. Defensa que, para su discípulo Abraham, sería conceptualizada como la incorporación.

El concepto del duelo ‘Trauerarbeit’

En su libro Sobre el Narcisismo (On narcissism) (1914) Freud resume sus previas ideas acerca del tema del narcisismo egocéntrico y establece su posición en el desarrollo sexual. Asimismo, examina los problemas que existen entre el ego y los objetos externos, instaurando una dicotomía entre ‘ego-libido’ y ‘objeto-libido’. Pero más importante, para el futuro del psicoanálisis, sería que Freud introduce igualmente los conceptos del ‘ego-ideal’, y el de la agencia estructural del ‘ego-observante’, que siendo autónomo, el último se relaciona y se asocia con estos nuevos mecanismos inconscientes.

Freud, de manera similar, soluciona en este artículo sus controversias con Jung y Adler, ofreciendo su síntesis y conceptos acerca del narcisismo como alternativas a la libido no-sexual de Jung, y a la protesta masculina de Adler.

El duelo…

La definición propia del duelo, de acuerdo a Freud, es muy amplia, comprendiendo la reacción a la pérdida de un ser (o ente) querido, como hemos dicho, amplificándose simbólicamente a cualquier pérdida que posea significado personal para la estabilidad emocional o física de quien la experimenta.

Esta noción de pérdida, que se fusiona con el mecanismo del abandono, se sublima como  idea abstracta, pero que aún así — cuando no está sujeta a ser elaborada más profundamente — se las compone para establecer en la mente nociones y perspectivas emocionales de considerable importancia. En este último sentido, Freud, sobrepasó, en sus formulaciones, a todos sus contemporáneos y a sus sucesores, sean éstos Jacques Lacan, Jacques Derrida y quienes todavía contienden sus hallazgos, preceptos, y teorías formuladas.

La ‘economía’ del duelo y la depresión

Freud enfatizó una definición económica para el proceso del duelo (pérdida de interés en el mundo circundante) y para la percepción del pesar, mientras que ambos actúan fusionando las memorias dolorosas. Una actividad, esta última, que no se relaciona a la atenuación de recuerdos proveniente de la tendencia al olvido que se asocia con la edad y el pasaje del tiempo.

Freud inmediatamente advirtió las similitudes y las diferencias entre estos procesos y la melancolía. Esta última que se caracteriza por una reducción infundada de la autoestima. Acerca de lo último, Freud nos dice: ‘en el duelo el mundo se ha empobrecido y se percibe como si fuera un vacío, mientras que durante el proceso de la melancolía, es el ego quien se siente de tal manera…’

La auto-depreciación melancólica proviene del objeto amado porque éste ha abandonado a quien de éste depende. Lo que conduce a un círculo vicioso, que conlleva a querer identificarse con el objeto que abandona, y, quien ahora se ama y se odia al mismo tiempo, aunque uno no se arriesgue a poder admitirlo.

La rabia narcisista

La rabia narcisista, es poderosa, como, nosotros, antes hemos formulado. Rabia que responde de manera predecible, cuando la injuria que resulta del abandono al ego, es profunda.

Pero el ego-observante no puede tolerar la rabia y la ambivalencia que se sienten hacia un objeto — que una vez fuese amado y que ahora se ha perdido — dirigiendo los afectos negativos resultantes hacia el propio ego, lo que explica los pensamientos e impulsos suicidas que, a menudo, se perciben en esta etapa.

Para nuestros sistemas narcisistas, que revisten y dotan de valores emocionales los objetos que nos acompañan y que nos rodean, la magnitud de las fuerzas, o catexis que de ellos proceden, determinan la intensidad del dolor que sus pérdidas nos causan.

De acuerdo a Freud, el proceso de restaurar el equilibrio emocional, luego de una ruptura narcisista, requiere ajustes psicológicos, que siguen un curso natural e individual en la vida de la persona doliente — proceso que algunos sugieren repite el duelo. Entonces, Freud considera el duelo un proceso natural que debe de ser permitido en su expresión total.

La importancia del proceso de la identificación se considera de importancia primordial para los últimos fines, como Freud elabora más adelante en Tótem y Tabú (Totem and Taboo) (1912-13) y en La Psicología de Grupos y el Análisis del Ego (Group Psychology and the Analysis of the Ego) (1921).

El Duelo y la Melancolía completa la trilogía con que Freud sintetizara la causa de algunas depresiones y las pérdidas narcisistas.

La tanatología

Pero el duelo, consecuencia de la muerte, es parte de la tanatología, ciencia en la que tanto S. Freud como Elisabeth Kübler-Ross estuvieran interesados.

El instinto de la muerte desde el pasado remoto

Desde antes de que el hombre Neandertal — miembro del género Homus que existiera hacen entre 600,000 y 350,000 años — empezara a enterrar sus muertos, la idea de ese ‘sueño inalterable’ lo había fascinado enormemente, comenzando a intuir que, aunque pareciendo final, tal vez podría ser revertido. En búsqueda de esa inmortalidad anhelada nuestros semejantes iban a dedicar sus energías por milenios. Ya que muchas de nuestras supersticiones y teosofías derivan de esa preocupación e idea teleológica que rodea la explicación última de este fenómeno inexorable que constituye el acto de morir.

Freud era un hombre práctico que albergaba muy pocas ilusiones acerca del decoro de la naturaleza humana y de los beneficios que derivaban de la civilización. Después de todo, él vivió para ser testigo del nazismo que manipulara las ideas de Charles Darwin y de Francis Dalton, traducidas por Herbert Spencer, para que algunos justificaran la llamada ‘solución final’ con la raza judaica. (Véase: Freud: Un Hombre para todas las Épocas).

Aproximando la sexta década de su vida, él había, por su parte, sido testigo de las atrocidades morales y deshumanizadoras que se hacían y que se justificaban usando la máscara de la civilización.

Fue cuando se preguntaría: ¿Por qué los seres humanos actúan, tan a menudo, en contra de sus mejores intereses y aún, en contra del sentido de sobrevivir?

Entonces, movido por sus reflexiones, en el año 1920 Freud avanzó su teoría del instinto de la muerte. En ese entonces, la Primera Guerra Mundial había terminado, dejando en su estela mucha penuria por parte de los vencedores y de los vencidos. Padres quedarían enlutados por la muerte de sus hijos, innumerables mujeres quedaron viudas, y niños vivirían en la orfandad.

La humanidad misma estaba de luto…

El drama de esa guerra había hecho trizas de las fundaciones éticas de la civilización occidental, con sus tradiciones vetustas y arraigadas de los conceptos del honor, belleza, gloria, veracidad, y justicia.

Las secuelas de la brutalidad inhumana de esa lucha se podían sentir por todas partes.

Las artes y la ciencia se habían transformado de manera alarmante. Las ciencias biológicas, afectadas por las teorías de Charles Darwin, ya habían destacado uno de los aspectos más sombríos  de nuestra naturaleza humana. Nosotros no éramos nada más que otro simio con habilidades lingüísticas e instrumentos más avanzados para el bien y para el mal.

¿Dónde estaban, entonces, la esencia idealizada de la humanidad y sus valores?

Freud adelantó su nueva teoría en su publicación Más Allá del Principio del Placer(Beyond the Pleasure Principle) (1919-1920). Hasta entonces, la mayoría de los filósofos y psicólogos asumirían que los seres humanos estaban motivados por el deseo de experimentar el placer y de evitar el dolor — lo que, no siempre pareciera que fuera el caso.

Algunos de los pacientes de Freud aparentaban ser masoquistas, seres buscadores del dolor físico y emocional, lo que resultaba noción incongruente para él. Mientras más consideración diera Freud a este rompecabezas, más nexos descubriría entre el masoquismo, el suicidio, la guerra, y la inhabilidad de poder amar.

¿Era, que existía, en la naturaleza humana, algo muy profundo que impulsaba a nuestros semejantes a abolir el instinto de la auto-preservación para causarse daño a sí mismo y a otros?

La vida y la muerte: Eros y Tánatos

Freud, entonces, llegó a la conclusión que los seres humanos obedecen, no a uno, sino a dos instintos. Él llamó al instinto que favorece la vida, Eros — por la palabra griega por ‘amor’, y el que favorece la muerte, Tánatos por la palabra griega que significa ‘muerte’.

Era muy característico de Freud hacer uso de la mitología y literatura griegas para apuntalar sus ideas, como también hiciera uso de las ciencias biomédicas y de la física para lograr el mismo objetivo. Basado en sus ideas, él sugirió que todas las criaturas vivientes están dotadas con un instinto o pulsión para retornar al estado inorgánico de donde provienen — Como Adán escuchara de labios del mismo Dios: Génesis 3:19 ‘Con el sudor de tu rostro comerás el pan, hasta que vuelvas al suelo, pues de éste fuiste tomado. Porque eres polvo y al polvo regresarás’.

Este todtriebe, o pulsión hacia la muerte, Freud creyó que fuese activo, no sólo en la mente de toda criatura viviente, sino que asimismo lo estaría en toda célula de todo organismo. Él enfatizó que los procesos metabólicos que son activos en toda las células poseen ambas, propiedades constructivas (anabólicas) y destructivas (catabólicas). La vida progresa, porque ambos procesos trabajan en conjunto — opuestos en fines, pero no adversarios.

Freud, entonces, propuso, que nuestra especie, en particular, funciona mejor cuando existe un balance entre la búsqueda de experiencias placenteras y la ejercitación de afectos negativos, cuando éstos nos facilitan defender nuestros intereses, con la demostración de sentimientos de agresión, rencor y rabia, cuando sufrimos pérdidas narcisistas.

Freud anticipó la fusión de ambas tendencias, cuando ocurre en el amor y en la satisfacción de otros placeres, cuyos derroteros pueden ser lesivos.

Freud y Einstein, especularon que las guerras estallan cuando la sociedad o sus líderes han desplazado sus conflictos neuróticos al escenario público.

La ‘muerte’ del instinto de la muerte

Aunque el concepto del instinto de la muerte haya, por su parte, sufrido una muerte, para muchos prematura, la evidencia de que existen conexiones entre la sexualidad y la destructividad es muy amplia para ser ignorada. Por ejemplo, en casos cuando algunas personas sacrifican su vida por una causa en la que creen.

Kübler-Ross

Elisabeth Kübler-Ross y sus cinco etapas del duelo se han estudiado ampliamente y hoy se consideran parte del currículo de muchas instituciones que entrenan profesionales para asistir en el acto de morir a pacientes terminales, como su manuscrito famoso especifica.

Concluyendo

Para finalizar con el propósito de esta tesis, proponemos en seguida considerar la vida de un hombre ilustre y literato excepcional, cuya vida fuera muy breve. Se trata de W. G. Sebald.

W. G. (Winfred Georg) Maximilian Sebald (1944 – 2001) fue un escritor y académico alemán quien, cuando muriera, en un accidente automovilístico a la edad de 57 años, se mencionaba como candidato para el Premio Nobel en literatura.

Sus producciones intelectuales se consideran importantísimas, porque en ellas el autor traduce la agonía de Alemania y de los alemanes durante la Segunda Guerra Mundial, como lo caracteriza el término Vergangenheitsbewältigung que significa ‘haciendo paz con nuestro pasado’ (véase mi artículo al respecto).

Influido por las obras de Jorge Luis Borjes, Susan Sontag y muchos otros autores contemporáneos, Sebald se ocupó en tratar de reconciliar el tema de la memoria, personal y colectiva, con el trauma del nazismo, durante la Segunda Guerra Mundial, producido en los alemanes quienes vivieran durante ese período nefasto, y en el impacto moral del holocausto.

Para este autor, la vida y la muerte, forman un continuo sin fin, y que, aunque sus efectos en el pensamiento humano poseen el aspecto de un duelo, Sebald se las arregla, para enseñarnos que el dolor de nuestras pérdidas es asunto ineluctable y, que no es saludable mitigarlo. Como antes nos lo demostrara, antes de confrontar su propia muerte, por cáncer, la autora Susan Sontag, a quienes debemos tales contribuciones como la famosa, Illness as Metaphor.

Sebald, como Freud hizo antes que éste lo hiciera, nos alienta a que percibamos el dolor de lo perdido en lugar de utilizar la anestesia de métodos que nos disminuyen los afectos asociados.

Pintar a Guernica, como sublimación artística es de importancia, pero embotar el dolor de la pérdida, carece de justificación moral. Por ello es que, recetar antidepresivos para lograrlo, carece de racional técnica, aunque lo decreten los tocayos de los gobernantes romanos.

En resumen

Nacer y morir son partes integrales  de nuestras existencias. El placer, y el dolor de la pérdida de un ser querido son polos opuestos de un continuo emocional ininterrumpido. La partida de quienes amamos se experimenta de manera individual, y no sigue patrones preestablecidos y artificiosamente programados, por esa razón, en esta ponencia soslayamos las enseñanzas de Kübler-Ross.

Para el psicoanálisis freudiano, el proceso del duelo es uno que afecta la integridad y el balance de toda la economía psíquica.

Es un proceso durante el cual se redistribuyen las energías que se habían asignado como catexis — o vectores de fuerzas emocionales —  a las cualidades de la persona partida. Como resultado, afectos dispares se despiertan: amor, odio, rabia, remordimiento, rencor y culpa, los que irrumpen en la escena de la vida del doliente con todas sus repercusiones dolorosas y deprimentes.

Cuando la ambivalencia reina y el temor a la percepción del odio, tal vez justificado, por la persona partida, que nos ‘abandona’, nos domina es tiempo para reflexionar y para solicitar la ayuda de personas que puedan resonar, no sólo con el dolor, sino con la confusión que nos sitia.

Pensar, como tantos pretenden hacerlo, que el duelo, que sigue la muerte de un ser amado, es un afecto sintomático que hay que curar, es como si fuera decir, que el hambre hay que satisfacerla con comidas que no alimentan, pero que proporcionan alivio o placer, y nada más.

Recetar un fármaco para resolver el duelo, es como hacer una cesárea (César retorna) para evitar el dolor del parto normal con todas sus emociones características, y necesarias, asociadas. (Véase La Oxitocina, la hormona del ‘amor’).

Tenemos que entender que, el dolor es parte de la vida y que la vida es preludio de la muerte.

Ni más, ni menos…

Las escrituras nos dicen:

Hay un tiempo para todo, y una temporada para cada actividad bajo el cielo… un tiempo para  el goce y uno para la tristeza.

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Faces del duelo.

Los edulcorantes artificiales están de cumpleaños

Octubre 21st, 2009 by psicologiaasturias

Mary Anne della Ferra y John Blundell lo predicaron… Ambos son académicos establecidos. Ella colaboró conmigo y publicamos artículos juntos, él nos encontró con frecuencia mientras viajábamos por todo el globo en búsqueda de conocimientos.

¿Qué nos decían?: Nos decían que los endulzantes artificiales no son buenos.

Mary Anne debía saberlo, ya que trabajaba con Monsanto en Saint Louis, que manufactura Napalm y aspartamo.

Napalm no endulza la comida, Napalm es simplemente una bomba incendiaria.

Aspartamo se vende bajo las marcas de: Equal, Nutra Sweet y Canderel. Desde que éste se introdujo en el 1974 ha sido debatido por sus propiedades: es doscientas veces más dulce que el azúcar — lo que es un problema — y, para algunos investigadores presenta efectos secundarios indeseables.

El azúcar

La sabiduría común nos dice que el azúcar engorda y William Dufty en su best seller, Sugar Blues, nos proporciona una lista infinita de las razones por las cuales este cristal blanco debe soslayarse.

Esta semana se cumplen cuarenta años de que la FDA — organismo oficial norteamericano que controla las medicinas y los comestibles en los EEUU — prohibió el uso del ciclamato, el primer edulcorante artificial que se ofreció al público, mientras que el uso de estas sustancias, en general, permanece en duda.

Historia

El primer edulcorante artificial, la sacarina, fue descubierto por serendipia en el 1879 por Constantin Fahlberg, un científico en Johns Hopkins University, mientras trabajaba con derivativos de coal tar.

Fahlberg notó una sustancia desconocida en sus manos y (en una violación inesperada de higiene de laboratorio) se lamió las manos, notando que sabía dulce.

Nadie se explica por qué el investigador se relamió las manos, pero un nuevo producto nació: el primer edulcorante artificial.

En el 1911 se hizo un esfuerzo para prohibir su uso sin ningún éxito. Ya que para muchos científicos no era más que un adulterante que perturbaba la estructura de los alimentos.

Su uso como sustituto del azúcar se popularizó y los ejércitos norteamericanos lo usaron como suplente para endulzar alimentos en las dos guerras mundiales.

La sacarina es unas trescientas veces más dulce que el azúcar y contiene cero calorías, aunque deja un regusto metálico en la boca que es muy poco placentero.

Por esa razón cuando el ciclamato entró el mercado en el 1951, las compañías productoras de comestibles lo acogieron con entusiasmo porque su sabor es más natural.

Para fines del año 1968, los americanos consumían más de 17 millones de libras de sustancias sin calorías al año, en la forma de meriendas, frutas envasadas, jugos y refrescos como Diet Coke y Tab.

Al fin de la década de los sesentas, investigaciones comenzaron a establecer una conexión entre el ciclamato y ciertos cánceres.

Un estudio en particular reportó que si embriones de pollo eran inyectados con esta sustancia que éstos desarrollaban deformidades extremas, haciendo que los científicos se preguntaran, si niños nonatos podían ser afectados de igual manera por sus madres bebedoras de colas.

Adicionalmente, otro estudio se publicó que conectaba el edulcorante a tumores malignos de la vejiga, en las ratas.

Debido a una enmienda del Congreso en el 1958 que requería la prohibición del uso de todos los aditivos de comida que se sabía que causaban cáncer a seres humanos o animales de experimentación, el 18 de octubre del 1969, el gobierno ordenó que el ciclamato fuera removido de todos los productos comestibles.

Por su parte, la sacarina se encontró sumida en controversias cuando un estudio indicó que este producto puede causar cáncer en las ratas.

Un acto de la agencia FDA para remover la sacarina del mercado no fue exitoso, pero, los productos que la contuviesen debían de llevar etiquetas de advertencia.

En el año 2000 la sustancia fue excluida oficialmente de la lista norteamericana de sustancias sospechosas de causar cáncer.

En el 1981 el producto sintético aspartamo fue aprobado para el uso general.

Capitalizando en la mala publicidad de la sacarina, éste se volvió el aditivo principal en las colas y bebidas de dieta.

En el 1995 y 1996, información errónea se distribuyó por el internet alegando que el aspartamo causaba esclerosis múltiple y otras serias complicaciones médicas.

Si bien, es cierto que el aspartamo afecta de manera adversa algunas personas, incluyendo aquéllas que no pueden metabolizar el aminoácido  fenilalanina, se ha investigado más de 100 veces y se ha establecido que su consumo, no presenta ningún peligro.

Otra sustancia que se ha investigado más de cien veces es la sucralosa, o Splenda, una molécula de azúcar, alterada químicamente, que se encuentra en muchos de los chicles y alimentos dietéticos. (Véase All about Splenda en monografías.com).

La evidencia científica, no es que estas sustancias, foráneas a nuestro cuerpo, nos engorden, sino que, estimulando los centros hipotalámicos, nos hagan consumir más azúcar y de las otras comidas engordadoras que usualmente las acompañan.

Además de esto, nadie ha sido capaz de explicar, la razón por la cual ciertas medicaciones anti-psicóticas (como las describo en mi artículo: La anorexia nervosa: La realidad y los hechos… en psikis.cl y en monografías.com, inducen, en quienes las toman, un aumento de peso de un promedio de 20 libras al mes, sin contener una sola caloría).

La decisión de tomarlas es asunto discrecional.

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Edulcorantes artificiales.

¿Por qué la grasa en la comida nos hace comer más?

Octubre 21st, 2009 by psicologiaasturias

La lección que la manteca nos enseña… ¿Por qué comerla lubrica nuestro apetito?

La razón, se cree que ha sido establecida.

Como aquí explicaremos

Las grasas saturadas interfieren con la respuesta cerebral a las hormonas del apetito, un efecto que nos fuera de utilidad en el pasado remoto, durante los ciclos de carestía de alimentos. Pero no en un mundo donde la abundancia de alimentos es lo usual.

Cuando una persona se pasa un fin de semana empachándose con comidas grasosas, la pesa del baño no es la única cosa que se estremece con el impacto. El cerebro también lo registra.

Nuevas investigaciones nos ilustran la manera en que las grasas saturadas nos inducen a comer más y aclaran las bases evolucionarías para el sobrepeso en las naciones desarrolladas del mundo.

Parece ser que la fisiología de nuestro cerebro está fuera de sincronía con la del mundo moderno.

Los investigadores han establecido por algún tiempo, que las hormonas leptina e insulina juegan un papel crucial en la regulación de nuestro apetito y el consumo de lo que comemos.

En las personas saludables la leptina, que es secretada por los tejidos grasos, actúa como una medida molecular para el perímetro de nuestras cinturas, apagando sentimientos de hambre.

La insulina, por su parte, aumenta cuando el páncreas detecta un incremento de glucosa circulante después de una comida.

Asimismo, cuando el cerebro detecta este aumento de azúcar, este órgano responde disminuyendo el deseo de comer.

Ciertas enfermedades y trastornos metabólicos, pueden perturbar nuestra habilidad de responder adecuadamente a esas señales.

En un artículo publicado en la edición de septiembre del Journal of Clinical Investigation, los autores del estudio reportan que han descubierto un mecanismo bioquímico central,  detrás del efecto de la grasa en el cerebro de los mamíferos.

Ellos encontraron que después de sólo tres días en una dieta alta en grasas saturadas — un ingrediente común en los quesos y las carnes — los cerebros de ratas y ratones se volvían resistentes a la acción de la leptina e insulina.

Sin embargo, las grasas insaturadas como las que se encuentran en el aceite de oliva no provocaron esta resistencia.

Como efecto de esta resistencia hormonal, una comida alta en grasas saturadas puede aumentar nuestro apetito, inmediatamente luego de terminar el postre.

Lo que significa que ‘tomar vacaciones’ y apartarse de una dieta saludable, aún por unos cuantos días, para comer comidas rápidas, puede tener consecuencias adversas que duran más allá de la reasunción de la dieta sana.

Los investigadores están convencidos de que sus hallazgos son aplicables asimismo a los seres humanos.

Detectando la leptina y la insulina es como el cuerpo mantiene un control del estado nutricional del organismo.

Si este control se trastorna porque el cuerpo continúa recibiendo demasiada nutrición, éste no es capaz de responder, diciéndonos que paremos de comer.

Lo que resulta en un círculo vicioso, el comienzo de problemas metabólicos, y la ganancia consecuente de peso.

Pero, si son las hormonas las que están supuestas a mantener nuestro metabolismo controlado. ¿Por qué la grasa saturada — la misma grasa que los obesos acarrean en exceso — nos hace insensibles a  la acción de estas hormonas?

Una explicación para estos efectos paradójicos deriva del estudio de la inanición.

Cuando estamos pasando hambre, el cuerpo comienza a utilizar sus reservas adiposas como fuente de energía.

Como resultado, el torrente sanguíneo se satura con grasa, del modo que hace con el comer en exceso y en la obesidad.

Aparentemente, errando en el lado de la prudencia, el cerebro interpreta la grasa libre — no importa su proveniencia — como un alerta de que el hambre está por llegar.

De haberlo hecho de manera diferente, en la historia de nuestra evolución, probablemente, no estuviéramos aquí para contar esta historia.

En nuestro pasado evolutivo, nuestra especie ha tenido que confrontar más veces,  carencias de comida y de hambre, que un exceso de calorías.

Una respuesta neurológica que una vez nos fuera de utilidad, no lo es ya más, cuando uno se detiene en un McDonald o Taco Bell camino a su casa.

Un buen consejo: Sigamos la dieta mediterránea con firmeza.

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El hartazgo.