Sistema de dieta DNA: Lo que sabemos y lo que no…

Personas que han dietado con asiduidad, reconocen que esta es la actividad más engorrosa que existe. Por cada persona que pierde diez libras con Atkins o Jenny Craig, hay otras que no pierden una onza.

Mientras que para algunos comer ‘light food’ es un ‘milagro’ para otras lo único que logran es sentirse distendidos.

Ahora, una clínica nueva nos asegura que puede lograr lo que nadie ha alcanzado: Hacer que perdamos de peso de manera permanente.

¿Cómo lo hace?

Simplemente, con un hisopo se toma una muestra de la mucosa de la mejilla de la persona obesa, y ésta se envía a un laboratorio para hacerle un análisis del ADN.

Con los resultados, la clínica procederá a decidir cómo establecer un sistema personalizado para perder de peso y, lograr lo más difícil: no recuperar el peso perdido.

Esta proposición para reducir ya tiene un nombre en los EEUU: Se llama la  ‘nutrigenómica’.

¿Qué lo justifica?

La idea de que el tamaño del cuerpo está determinado por los genes, no es nuevo.

Pero, como idea, ha venido ganando impulso, a medida que los científicos  se vuelven más familiares con los más de 600 genes que, se cree, que influyen en el tamaño del cuerpo.

Ellos creen que sólo variaciones genéticas pueden explicar plausiblemente la razón por la cual dos personas pueden comer la misma cantidad de comida, pero poseen cuerpos extremadamente distintos.

La explicación genética proviene de los estudios de investigadores en la Universidad de Oxford que nos dicen haber determinado que un 16% de la población inglesa ha heredado dos copias de una variante de un gene llamado FTO, lo que los predispone a la obesidad.

Ellos proponen que dando una razón a las personas gordas por la que son como son les proporcionará incentivos para ser más vigilantes con respecto a su peso.

La prueba conducida investiga los siete genes que se consideran más importantes en el control del sobrepeso.

  • Uno de estos genes, GNB3, controla la sensibilidad de la persona a la hormona insulina, la cual posee un rol muy importante en la acumulación de grasa. Si la persona acarrea este gene, se le aconseja bajar sus niveles de insulina siguiendo una dieta de bajo índice glucémico.
  • El gene NPY está conectado con sentimientos de hambre, y puede explicar la razón por la que algunas personas sufren más de ansias por comida que otras.

La persona que tiene este gen recibe el consejo de comer meriendas bajas en contenido calórico durante todo el día, para mantener las ansias bajo control.

  • El gene Beta3 influye en la presteza con que algunas personas sedentarias acumulan grasa. Para remediarlo, es necesario que hagan más ejercicios regularmente.

Otros genes pueden ser analizados para determinar si existen otros riesgos potenciales de salud.

Por ejemplo, una versión particular de un gene, conocido como el inhibidor plasminógeno, y la persona quien lo lleva — sufre de sobrepeso — tendrá asimismo una predisposición al envejecimiento prematuro.

  • El gene MTHFR, afecta el metabolismo del aminoácido homocisteína, cuyos niveles elevados han sido asociados a los trastornos cardiovasculares.

Las personas acarreadores de MTHFR deben de controlar los niveles de homocisteína, mediante el uso de suplementos de ácido fólico.

Los críticos de las pruebas genéticas, arguyen que las clínicas que las conducen, están explotando una ciencia que aún está en pañales.

No es posible que examinando una proporción minúscula del genoma humano puede determinar las tendencias a ser obesa de una persona.

La compañía Sciona, anteriormente, en Inglaterra, tuvo que cerrar su operación y relocalizarse en los EEUU, después que fuera criticada en sus operaciones por la Comisión de Genética Humana de ese país.

Los proveedores de estos sistemas nos aseguran que sus píldoras y sus programas son efectivos. Lo que aún no han podido demostrar a plazo largo.

Nosotros dispensamos el mismo tipo de consejo, adoptando un plan, que por ser natural, se adapta a la misma estrategia de comer que nos asignara la Naturaleza en su plan magistral.

Que las personas son diferentes genéticamente, puede que sea verdad, pero, estas dietas ignoran otros particulares que son de importancia, excluyendo otros factores.

Por ahora, sabemos que, aun con el último de los recursos para la ‘cura’ de la obesidad, existen recidivas y peligros. Aquí nos referimos a la gastroplastía.

Existen muchos factores que predisponen a la obesidad, el más importante, y el que pocos mencionan, son los hábitos poco saludables de comer, que ha hecho que esta condición haga siempre su aparición paralela con la proliferación de los establecimientos que sirven fast food en los países que éstos invaden.

Hemos visitado toda el Asia antes y después de la llegada de los conglomerados de las comidas rápidas.

Y, no son los genes: son estas comidas contranaturales.

Para nuestros lectores, aquí ofrecemos la realidad y los hechos.

Imagen

‘Merienda’ DNA…

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